Las radicales diferencias entre liceos Marta Brunet y Narciso Tondreau

Los emblemáticos liceos de la ciudad, Narciso Tondreau y Marta Brunet, están en las antípodas. Mientras el primero y más antiguo, que luce entre sus distinciones el ser el octavo más antiguo del país, no pasa por su mejor momento, con una matrícula escuálida, el ex de Niñas le ha sabido sacar provecho a su condición de Bicentenario y goza de una resurrección.

Justamente, la designación del establecimiento que lleva el nombre de la célebre escritora chillaneja, como un centro de excelencia el 22 de agosto de 2011, el segundo de la provincia, fue el punto de quiebre para que comenzara su recuperación tras años de sufir problemas similares a los de la educación municipal en Chillán.

Ambos establecimientos fueron totalmente remodelados tras el terremoto de 2010, lo que supuso inversiones millonarias desde el Ministerio de Educación, que incluyó no solo cambios cosméticos sino que mejoramientos que apuntaron a disponer de laboratorios de calidad con el fin de reencantar a los estudiantes.

Pero tras varios años desde que se concretaron las inversiones en infraestructura y desde que el Marta Brunet fuera declarado Bicentenario ambos recintos educativos tienen realidades completamente diferentes. Las frías cifras dan cuenta que aquel tiene una matrícula que ronda los 800, mientras que su par de calle Claudio Arrau apenas ve ingresar cada día a unos 200 estudiantes.

El fenómeno de la pérdida de estudiantes en todo el sistema municipal es un fenómeno que comenzó en los años dos mil con la creciente oferta de establecimientos particulares subvencionados que tuvieron éxito al “quitarle” alumnos a los establecimientos administrados por el municipio.

La fuga de estudiantes afectó en especial a la enseñanza básica y media, de tal manera que hace unos veinte años las escuelas y liceos tenían unos 23.000 inscritos mientras en la actualidad no sobrepasan los 9.600.

Los Planes Anuales de Desarrollo de la Educación Municipal de años anteriores, contienen una serie de gráficos que dan cuenta de la evolución o verdadera involución sufrida por el sistema administrado por el DAEM, desde el 2003 cuando el fenómeno ya se manifestaba claramente y comenzaba a generar déficits para el municipio.

La matrícula general de enseñanza básica y media reportada al 2011 llegaba a los 11 mil, lejos de los 19.419 que fueron registrados por el Departamento de Educación durante el Padem de 2005.

Para el 2003, los tres liceos de la ciudad (Narciso Tondreau, Marta Brunet y B-12) albergaban 3.635 estudiantes, mientras que el 2004 bajaron a 3.438; 3.530 el 2005; 3.133 el 2006; 2.782 el 2007; 2.353 el 2008; 1.987 el 2009; 1.554 el 2010 y 1.335 el 2011, según se lee en el documento.

Para el 2008 según el Padem de ese año, los tres liceos de la ciudad aún tenían matrículas importantes. El Marta Brunet contaba con 1.214 estudiantes para una capacidad de 1.630; el Narciso Tondreau, 1.016 con un potencial de 1.690 y el Martín Ruiz de Gamboa con 681 pudiendo albergar 1.350.

Entre las explicaciones que se daban el 2012 para la pérdida de matrícula figuraba la competencia de los particulares y los efectos que tuvo sobre el sistema municipal el terremoto de 2010 que afectó a varios establecimientos, entre ellos el Marta Brunet y Narciso Tondreau.

El sistema, en general, ha seguido perdiendo matrícula y en la actualidad nadie puede asegurar que las condiciones generales vayan a mejorar dada la fuerte competencia de los particulares que ahora apuestan más que nunca por seducir a alumnos prioritarios que existen en el sistema municipal.

Énfasis en la calidad 
Dentro del mal panorama de las escuelas y liceos de la ciudad, el Marta Brunet ha podido en los últimos años avanzar de manera sostenida en una recuperación importante lo que se refleja en cantidad de alumnos, disminución del déficit operacional anual y buenos indicadores en pruebas estandarizadas.

El rector del establecimiento Ricardo Pérez Ortiz, destaca que desde que fuera declarado Bicentenario la matrícula no ha hecho más que subir a razón de 90 alumnos por año aproximadamente. De esta manera el 2013 cuando se hizo cargo del establecimiento tras ganar la Alta Dirección Pública, tenían 550 estudiantes y en la actualidad ellos llegan a los 820.

La clave para los buenos resultado que registra el Liceo es que están enfocados a la calidad de la Educación lo cual es más que un slogan, sino que por el contrario se manifiesta en la existencia de talleres de ciencias, de inglés, artes y otros elementos pedagógicos que son utilizados de manera permanente como herramientas de aprendizaje.

En Simce de 8º básico, el establecimiento ha ido mejorando sus niveles hasta llegar por ejemplo el año 2015 a los 304 en Historia, 294 en Matemáticas y 279 en Comprensión Lectora que los ubicó en este último ítem en tercer lugar de Chillán, superando muchos colegios particulares subvencionados. Las estadísticas del Simce 2015 reflejan además que este establecimiento está muy por encima de las escuelas municipales de Chillán para 8º básico, ocupando el primer lugar.

El Liceo Bicentenario Marta Brunet, fundado el 1º de junio de 1890 es sin lugar a dudas el liceo municipal que puede acreditar logros importantes a nivel local y ello es lo que ha derivado en que de manera constante lleguen nuevos alumnos de escuelas municipales y de particulares subvencionados atraídos por las bondades que ofrece.

Apuestan a futuro
El caso del Liceo de Hombres es completamente diferente, pues a pesar de disponer de una muy buena infraestructura reacondicionada tras el terremoto de 2010, no ha podido ser un imán para estudiantes de la ciudad, reverdecer los viejos laureles y sacarle lustre a sus ya 163 años de historia.

La unidad educativa perdió en el pasado cientos de alumnos y a pesar de que tiene una capacidad estimada el 2008 de más de 1.600 alumnos, en la actualidad cuenta con una matrícula consignada en el Padem 2017 de tan solo 202 alumnos a lo que se suma un déficit anual de más de 178 millones de pesos, el más elevado del sistema municipal.

El panorama no es de los mejores y eso lo reconoce el director del liceo Narciso Llanos quien en todo caso cree que la matrícula debiera incrementarse en los próximos años a partir de una serie de iniciativas que están desplegando.

Llanos no deja de hacer notar que parte del bajo crecimiento que tiene el recinto se debe a que no se ha analizado su realidad desde un punto de vista sistémico donde sean consideradas cada una de las escuelas y liceos y cómo todos ellos se pueden complementar.

En el caso del Narciso Tondreau entiende que el público objetivo, esto es, los futuros alumnos del establecimiento, deben provenir en especial de las numerosas escuelas municipales. Pero se da el caso que existe una suerte de competencia interna, pues varias unidades educativas de enseñanza básica administradas por el DAEM de Chillán abrieron liceos.

Sobre este punto la presidenta del Colegio de Profesores de la ciudad Brígida Hormazábal sostiene que “lamentablemente no se hicieron estudios como correspondía y se fueron abriendo enseñanza media en las escuelas Italia, Bernardo O’Higgins, Marta Colvin, Ramón Vinay. Son los mismos niños que deberían haber ido al Narciso Tondreau”.

La dirigenta gremial recalca que frente a los problemas del sistema municipal y a los que aquejan al Narciso Tondreau, lo que se requiere son inversiones desde el municipio, capacidad de gestión y decisiones claras y bien evaluadas.

Mientras tanto el Liceo Narciso Tondreau busca las maneras de levantarse definitivamente y convertirse en un referente a nivel local con el fin que más estudiantes se sumen a los buenos rendimientos que se observan en las pruebas estandarizadas que aplica el Ministrerio.

Frente a la necesidad de reaccionar y plantear alternativas a la comunidad el liceo abrirá el 2017 un tercero medio que estará orientado a preparar a jóvenes para quienes la PSU o Institutos Profesionales no son opciones de vida y que tras la enseñanza media pretenden integrarse a instituciones castrenses.

Narciso Llanos destaca que en este caso esperan entregar una formación integral y específifica para que los estudiantes de los nuevos cursos ingresen a Carabineros, Fuerzas Armadas, PDI o Gendarmería.

El establecimiento, está abocado en la actualidad a la enseñanza científico humanista, pero en el pasado fue analizada la opción de crear la técnico profesional específicamente Mecánica y Telecomunicaciones.

Si embargo, tal conversión fue desechada, pues consideraba gastos muy elevados para instalar los talleres cada uno de los cuales requeriría inversiones del orden de los 200 millones de pesos, cifra inalcanzable por ahora. Además se espera que los avances en esa áreas sean asumidos por el B-12 que ya tiene experiencia.

Llanos agrega que un tema ineludible para el establecimiento es la difusión de todas las acciones que realizan con el objetivo evidente que la comunidad conozca sus buenos resultados como el plan de trabajo y ello derive en que nuevos alumnos se sumen en el futuro. 

Agrega que en el desarrollo del Narciso Tondreau debe participar la comunidad local entre ellos el municipio, el DAEM, ex alumnos y entidades locales que tienen la urgencia de unirse para preservar este histórico establecimiento educacional.

Lo que se debe evitar a toda costa es que al establecimiento “lo dejen morir” y en la amplia y estratégica superficie que ocupa en el centro de Chillán surjan en el futuro desarrollos inmobiliarios, plantea Llanos como una idea peregrina que escuchó en el pasado, que parece no tener sustento.

El jefe del DAEM Nelson Marín opina que entre las alternativas planteadas al Liceo de Hombres figuraba el desarrollo de formación artística, lo cual fue una propuesta que el establecimiento rechazó, pues no estaba en sus planes.

Marín sostiene que si bien el DAEM puede colaborar en sugerir iniciativas para que el Narciso Tondreau atraiga estudiantes, en última instancia son la dirección y la comunidad educativa las que deben definir las acciones futuras que lo hagan renacer y ser una alternativa para las familias de la ciudad.