Desafíos de una ciudad que genera más de 76 mil toneladas de basura

Dispares resultados ha tenido a la fecha el Plan Maestro de Residuos Sólidos Domiciliarios de Chillán, el que fue desarrollado en 2011 por la Municipalidad a través de la consultora Adasme.


El estudio de la empresa definió una serie de objetivos a cumplir desde aquel año hasta el 2031, al menos, con el fin de incorporar iniciativas de gestión que permitieran reducir los residuos que van al relleno domiciliario de Chillán Viejo, el retiro de microbasurales y avanzar en la sustentabilidad ambiental en la comuna a partir de diversas estrategias.


En el plan comunal fijado en 2011, la tradicional recolección y disposición final de desechos domiciliarios es un elemento básico, pero desde esa fecha se pusieron de relieve otros temas en los que no existía avance, como el reciclaje, la reutilización de productos y sobre todo, la reducción de materia orgánica en compost.


Todo aquello está en la línea de normativas y leyes que estaban a la fecha y otras que han emanado posteriormente desde el Estado y el Ministerio del Medio Ambiente y que fueron destacadas por el seremi de esa cartera, Richard Vargas.


La autoridad regional señaló que la legislación nacional promueve en la actualidad el reciclaje para seis tipos de productos que son de uso normal en las casas, como pilas, baterías, aceites, lubricantes, embalajes, vidrio y latas.


Desechos orgánicos
Vargas recalcó que en el ámbito de los desechos domiciliarios orgánicos existe mucho trabajo que realizar, pues una cantidad importante de la llamada “basura” que va a los rellenos es materia que puede ser reutilizada como fertilizante o en la formación de compost que se integren a cadenas productivas.


En el caso de Chillán, existe un enorme potencial de trabajo en este sentido, pues los informes oficiales dan cuenta que la materia orgánica corresponde al 61,3% de los residuos sólidos domiciliarios; seguidos muy de lejos por los plásticos, con un 10%; los metales, con un 4%; y el papel, con un 2,3%.


El director del Departamento de Medio Ambiente, Aseo y Ornato de la municipalidad chillaneja, Víctor Fernández, afirmó que a la luz de los antecedentes existen grandes desafíos tanto para el municipio como para la empresa que se haga cargo de los desechos domiciliarios en el futuro.


Planteó que un manejo racional de los desechos con separación en origen de los diferentes tipos de residuos y que está definido como objetivo prioritario, tiene la virtud de disminuir la cantidad de basura que llegará al relleno sanitario, lo que además, implicará un menor pago municipal por este concepto.


Fernández expuso que la municipalidad tiene un pago diferenciado en el manejo de la basura domiciliaria. Según esto, contrató el retiro de los desechos a Dimensión S.A. por poco más de $2.000 millones al año, a lo que se suma la disposición final en el relleno de Biodiversa, por lo cual cancela alrededor de $54 millones cada mes o unos $650 millones al año, cifra que puede variar, pues se paga a partir de tonelada ingresada al recinto de Chillán Viejo.


Por ello, sostuvo, es necesario profundizar en el manejo de los desechos orgánicos que constituyen más del 60% de la basura local a través de fórmulas que son conocidas y que deben ser deplegadas en la ciudad con mayor ahínco por autoridades, vecinos y empresas.


Justamente, agregó, la producción de compost a partir de desechos es una de las materias pendientes por cumplir en el marco del Plan Maestro de Residuos.
separación en origen
Fernández añadió que “silenciosamente” la municipalidad, junto a escuelas, unidades vecinales y empresas, ha creado un canal piloto de recuperación de otros productos que forman parte de la producción de basura, como el reciclaje de pilas, vidrios, papeles y otros productos.
El paso siguiente es lograr que la separación en origen de los diversos productos sea parte de una acción consciente de los propios vecinos al momento de disponer sus residos fuera de las viviendas para que sean retirados por los camiones recolectores.
producción en aumento
La producción de desechos en la ciduad es un tema que preocupa al municipio. Si el año 2011 la producción anual llegaba a los 63.214 toneladas, para este año la cantidad ya ha llegado a las 76.101 toneladas, según cifras oficiales.
Y las proyecciones dan cuenta que la producción de basura per cápita, que sigue aumentando (actualmente es de 1,29 kilos por año) llevará a que al 2021 los residuos totales generados en la urbe sean del orden de las 89.589 toneladas, mientras que al 2026 llegarán a 103.077, y a 116 mil 566 toneladas el 2031.
Por ello, existe consenso entre las autoridades en que urge que en los próximos años la ciudad dé pasos más decididos para reducir la cantidad de basura y se extiendan los planes de reciclaje y reutilización de la basura. 
El seremi afirmó que la disminución de desechos que van al relleno de Chillán Viejo tendrá efectos positivos en una serie de ámbitos del quehacer local e incluso, ayudará a mejorar la calidad de vida de quienes residen en la zona circundante.