Liceos valoran educación mixta que iniciaron hace algunos años

El pasado 18 de septiembre fue publicada, a través de los medios de comunicación, una carta escrita por una menor de 11 años, donde solicitó a la Presidenta Michelle Bachelet, a la alcaldesa de Santiago Carolina Tohá y al propio director del Instituto Nacional, Fernando Soto, realizar las medidas necesarias para poder ingresar al Instituto Nacional, que solo tiene alumnos hombres, situación que considera injusta porque sostiene que ambos son iguales en capacidad intelectual.

La misiva generó un intenso debate a través de las redes sociales y en los mismo medios, donde algunos defendieron la historia del Instituto Nacional, considerando  que la carta es una solicitud descabellada, mientras que otros apoyaron el cambio, con miras a mejorar la educación y hacerla más integral.

Chillán en esta materia va un paso adelante, puesto que desde hace años el ex Liceo de Niñas y ex Liceo de Hombres pasaron a ser establecimientos educacionales mixtos, retomando con fuerza sus nombres originales, Liceo Marta Brunet y Liceo Narciso Tondreau, dejando atrás la segregación por género.

Experiencias positivas
De acuerdo a los directores de los emblemáticos liceos de Chillán, hay muchas más ventajas que desventajas en la educación mixta. Ricardo Pérez Ortiz, director del Liceo Marta Brunet (ex de Niñas), sostiene que “desde el punto de vista social, eso de compartir entre los sexos es positivo. Saben respetar y compartir, para ellos ya no es una novedad el sexo opuesto, las niñas comparten y respetan a los jóvenes y viceversa”.

Agrega que “es importante para la socialización. Como adultos, esto también les permitirá convivir en sociedad. En lo cotidiano, permite que ellos cuiden su vocabulario, ellas también, saben ubicarse, permite practicar el autocontrol de los jóvenes”.

En el Liceo Marta Brunet la integración de los varones ha ido en aumento. “Ahora la distribución de alumnos está entre un 60% de niñas y un 40% de varones aproximadamente”, ilustra Pérez, agregando que “la cantidad de hombres ha ido aumentando paulatinamente, desde el 2008 y 2009 cuando comenzó la integración”.

Educación más real
Las conclusiones de Clemente Llanos, el director del Liceo Narciso Tondreau, siguen la misma dirección. “Creo que se va en el camino correcto. En el liceo ha ido aumentando lentamente el número de niñas, hay mayor cantidad de niñas en las matrículas de primero y segundo medio. Debemos estar por el 70% de varones y un 30% de damas, aproximadamente”, ilustra,  asegurando que “hay un notorio aumento de las mujeres en los primeros y segundos medios, donde casi llega al 50 y 50, los terceros y cuartos vienen del proceso anterior, hay menos mujeres”.

Precisa que “las mujeres siguen siendo minoría, pero en algún minuto llegaremos a equilibrar la carga”.

“La separación no se justifica en una sociedad que se ha desarrollado. La vida reúne a los hombres y a las mujeres. Lo positivo de la educación mixta es que se da en una valoración de los géneros, conocerse entre pares, practicar el respeto mutuo, es una educación más real, que nos prepara para una sociedad mixta”, declara.

“Recuerdo que hace un par de años, aproximadamente, cuando asistí en Santiago a una jornada, vi a los alumnos del Instituto Nacional manifestarse para que fuera mixto. Recuerdo claramente que estaban vestidos con jumper, por lo que esta petición no es nueva, viene dándose hace tiempo”, sostiene.

Llanos concluye: “Hay una escasa participación de la presencia femenina en el ámbito político y puede ser una consecuencia de la educación segregada. Se debe recordar que en un momento en Chile la educación era prioritaria para los hombres, hay que eliminar estos mitos o estigmas. Creo que es más, no veo elementos negativos en la integración, no es nuestra realidad ahora”.

La integración femenina al interior del liceo ha generado nuevos espacios de educación. “Ahora podemos orientar a las jóvenes parejas con la ayuda de sus padres, integrarla como parte del proceso de formación, vivimos en una sociedad con mayores libertades y tenemos una educación sexual más abierta, lo que puede entregar herramientas importantes para los jóvenes, a tiempo para que puedan desarrollarse de forma responsable”, comenta.

El director del Narciso Tondreau insiste en que “la educación pública debiera propender a ser mixta. Nosotros las hemos integrado en todos los ámbitos, ahora tenemos abanderadas damas y portaestandartes varones”.

Alumnos rinden mejor
El presidente del Centro de Estudiantes del Liceo Marta Brunet es precisamente un varón, Fernando Polanco, quien sostiene: “En mi caso, soy de la generación donde comenzó el primer curso mixto. El cambio fue favorable, como ejemplo, subieron los puntajes de la PSU y del Simce en segundo medio, se dan instancias sociales y académicas para conversar las materias, por lo que ha subido el rendimiento en general”.