Cámaras de televigilancia permiten la captura de principales “lanzas”

Los llamados “lanzazos” eran uno de los delitos más denunciados a lo largo del año 2015 y en buena parte del 2016.

Lo que en términos legales se conoce como “robo por sorpresa” consiste en el viejo ilícito de arrebatarle algún objeto de valor a algún transeúnte y arrancar hasta perderse con el botín, por magro que este sea.

En la mayoría de los casos son celulares, lentes de sol o carteras, y ocurren dentro del casco comercial de Chillán, “pero gracias a la intervención policial y la participación de la Cenco, con estas nuevas cámaras de televigilancia, se ha logrado la detención de más de 10 personas”, dijo el capitán Christian Morales, lo que cobra un mayor peso si se entiende que la Segunda Comisaría maneja un archivo en el que se establece que los delincuentes que comúnmente operan en el centro no son más de 60 y varios de ellos ya han caído.

Según Carabineros, los autores de los lanzazos “son personas que caminan constantemente por un mismo radio, actúan entre dos o tres personas, pero no juntas. Una vez que avistan a alguien comienzan a seguirlo hasta arrebatarles algún artículo y luego arrancan en direcciones que carabineros ya ha establecido, o bien se contactan con sus cómplices para entregarles los artículos disimuladamente, por si es que les dan alcance”.

Los lugares más complejos son las calles Isabel Riquelme, entre Maipón y Arturo Prat, el Paseo La Merced y sus inmediaciones, Sargento Aldea y en menor medida, 5 de Abril.

Este semestre el delito ya muestra una baja estimada a un 10% respecto al semestre anterior.

Hurtos y los menores de edad
Las cámaras de televigilancia también se han transformado en un enemigo para quienes suelen cometer hurtos.

Este delito es en extremo complejo de contrarrestar para las policías, puesto que ocurre dentro de recintos como supermercados o tiendas de ropa, en los que no están habilitados para patrullar libremente.

Sin embargo, las cámaras les ha permitido detectar a las bandas, reconocerlas y alertar a los patrulleros en los momentos en que ingresan a los locales.

“Lo que hemos estado viendo es que acá hay adultos y menores involucrados. En el caso de las tiendas del retail, entran todos, pero van cargando a los menores para evitar penas mayores en caso de ser detenidos; y en el caso de los supermercados, los adultos -muchas veces hombres- aguardan fuera del límite de las cajas pagadoras- a que salgan los menores con las especies, esto es para defenderlos de los guardias y arrancar”, explican.

Este modo de operar fue advertido a finales de agosto, cuando una banda de cuatro santiaguinos robaron y golpearon a un guardia del supermercado Súper 10 y luego intentaron repetir el delito en el supermercado Alvi, siendo detenidos por la PDI tratando de huir.

En tanto, los hurtos han generado más detenidos y algunas de las bandas tienen ya a sus integrantes en prisión.

Los robos a locales comerciales
En la madrugada del 14 de septiembre las cámaras de televigilancia permitieron al personal de la Central de Comunicaciones de Carabineros advertir a una banda que ingresaba por el techo del supermercado Súper Ganga. Un rápido aviso a las unidades en terreno les permitió detenerlos cuando saltaban a la calle para arrancar.

Para la fiscal Paulina Valdebenito, encargada del plan focalizado de persecución penal, basado en el Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi), “es indudable que las cámaras nos han permitido conocer detalles claves de estas bandas, sus modos de acción y hasta las identidades de sus integrantes, lo que nos ha permitido sumar evidencia para lograr desbaratar ya algunas de ellas”.

De hecho, el plan ya ha generado la detención de siete delincuentes involucrados en varios robos en lugar no habitado, que en 2015 fueron un dolor de cabeza para el comercio local.

Para el alcalde Sergio Zarzar, que espera la pronta instalación de cuatro cámaras más, gracias al Plan de Seguridad Comunal, “24 cámaras han sido de gran ayuda, pero no es suficiente, y estamos trabajando para poder tener un total de 40 de estos dispositivos en los lugares más conflictivos de la ciudad”.