Las ideas que se anticipan para el futuro gran parque de Chillán

Una consulta ciudadana o un modelo que asegure gran participación sería la fórmula que propone la Municipalidad de Chillán para decidir cuál será el destino del terreno que recibirá de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), una vez que se concrete la permuta que negociaron ambas entidades.

El alcalde Sergio Zarzar, antes de dejar su cargo para enfrentar la campaña que lo tiene repostulando a la reelección, planteó que buscarán la manera que la comunidad tenga un rol protagónico en el futuro diseño del gran parque urbano.

Incluso, manifestó que existiría un bosquejo de lo que podría ser el futuro pulmón verde de la ciudad, en donde por el momento hay algunas ideas del destino que tendría el predio que debe recibir la ciudad como consecuencia de las negociaciones con la DGAC.

Mientras no se concrete el intercambio de tierras, la municipalidad no está en condiciones de dar fechas para el comienzo de la construcción del parque, cuyo desarrollo por lo demás debiera tomar un tiempo relativamente largo.

El tema debería haber comenzado a aclararse el pasado 16 de septiembre, cuando el alcalde debería haber firmado la permuta de terrenos con el director nacional de la DGAC, Víctor Villalobos, tras más de un año de estudios de títulos entre las partes. No obstante la fecha, informada por el propio alcalde, debió ser postergada luego que Villalobos suspendiera su viaje a Chillán.

Según el acuerdo, la Municipalidad de Chillán traspasaría a la DGAC 33 hectáreas situadas en la comuna de Coihueco, que solo pueden ser usadas para extender la pista del aeródromo. El predio posee una tasación fiscal de 31 millones de pesos.

La ciudad recibiría 25 hectáreas de tierras ubicadas a un costado del aeródromo, con acceso expedito, dentro de la comuna de Chillán, lo que permite inversiones municipales o sectoriales y con una tasación fiscal (no comercial) de 689 millones de pesos.

Ideas para el terreno
La municipalidad ha planteado que el terreno podría albergar un autódromo, una cancha de bicicross de mayor nivel que la que existe en Quilamapu, disponer de una laguna navegable, entre otras atracciones.

La eventual lejanía desde el centro de la ciudad no sería un impedimento, pues eventos masivos realizados por particulares en la periferia, como el acceso norte de Chillán usado para los shows pirotécnicos del 1 de enero, han atraído a la población local masivamente.

En el plano de las inversiones se postula que la municipalidad comience a trabajar por etapas, dado que los montos para concretar las numerosas iniciativas serían multimillonarios.

La permuta de terrenos está absolutamente resuelta y solo resta que las autoridades locales y de la DGAC se pongan de acuerdo para firmar los documentos. Ello podría ocurrir luego el 23 de octubre, tras la elección de  las autoridades municipales.

Ubicación
Sobre el lugar elegido para construir el parque, el delegado provincial del Serviu, Óscar Crisóstomo, planteó que “nos parece positiva cualquier iniciativa que contribuya a disminuir el déficit de áreas verdes existentes en la capital provincial. Hay que consignar que la OCDE determinó hace dos años que Chillán tiene menos de 2 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, lo que se aleja bastante de los 9 m2 por persona recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Eso claramente nos indica que existe un desafío pendiente. Ahora, tras la permuta que viene trabajando el municipio, esperamos que se pueda desarrollar un espacio público integrado en ese sector”. 

Crisóstomo precisó que pese a ello, “no puede obviarse que Chillán requiere de parques localizados en varios puntos de la comuna. Para nadie es un misterio que en perímetros densamente poblados, no existen los espacios adecuados para la integración de los ciudadanos y el fortalecimiento de la democracia urbana. Por ello, a lo menos, tienen que generarse cuatro o cinco proyectos que apunten precisamente a dotar a diversos sectores chillanejos de la infraestructura adecuada y de parques que mejoren la calidad de vida de nuestros habitantes, y se conviertan en puntos de encuentro neurálgicos que integren a la ciudadanía”. 

En ese sentido, planteó que lo ideal para la comuna de Chillán habría sido que se concretara el Parque Schleyer, pero ese anhelo se ha ido diluyendo, quedando pocos retazos de terrenos que hacen imposible concretar la idea original, tal como se proyectó. 

Crisóstomo precisó que es difícil adelantar el costo que tendría un gran parque como el que quiere construir la ciudad: “Eso solo lo determinará el diseño, pero a modo de ejemplo, podemos citar que la construcción del Parque de Ultraestación tendrá un costo cercano a los $900 millones y tiene una superficie del orden de una hectárea”.