Escolares vulnerables de Chillán tienen menos acceso a la calidad

La intercomuna Chillán - Chillán Viejo aparece entre las zonas conurbanas donde los alumnos de sectores vulnerables tienen menos accesos a escuelas públicas de calidad. 

Así lo sostiene un estudio realizado por el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE)  de la Universidad de Chile y el Centro de Inteligencia Territorial (CIT) de la Universidad Adolfo Ibáñez que consideró a las principales  ciudades del país. 

Para medir el acceso de los escolares a la educación, se estableció un Índice de Acceso a Escuelas Efectivas (IAEE), que considera el acceso potencial a escuelas efectivas, definidas en la investigación como aquellas donde más del 30% de los alumnos está en nivel adecuado en Simce 4º básico de Lenguaje y Matemáticas. Este índice además considera en este cálculo, la disposición a desplazarse de los estudiantes según edad y grupo socio económico. “Esto nos permite medir el potencial de oportunidades que tienen los niños de acceder a buena educación desde temprana edad”, explicó el investigador principal del proyecto, Patricio Rodríguez, del CIAE.

El análisis encontró que las ciudades con un menor acceso para los niños de menores recursos son San Antonio (71%), Gran Valparaíso (62,6%), Antofagasta (52,5%), Iquique y Alto Hospicio (41,8%), Chillán y Chillán Viejo (37,8%), Gran Santiago (32,6%), Arica (28,5%), y Quillota-La Calera. En todas ellas, más del 25% de estudiantes pertenecientes a los grupos socio económico D y E se ubican en el tramo con peor accesibilidad a establecimientos efectivos.

“En general, lo que ocurre es que las escuelas efectivas se concentran en zonas específicas de la ciudad, como el centro histórico y los barrios de altos ingresos, que además tienen una baja densidad de población en edad escolar, mientras que, por el contrario, hay pocas escuelas de alto estándar en aquellas zonas donde hay más población en edad escolar, pobre y vulnerable, haciendo insuficiente la oferta para estos grupos. Para efectos de política pública, sería importante priorizar las ciudades donde hay una mayor inequidad”, sostuvo Ricardo Truffello, del CIT.

Otras siete ciudades -Osorno (24,9%), el Gran Concepción (22,9%), Los Ángeles (22,1%), Copiapó  y Tierra Amarilla (20,1%), Coyhaique (18,1%), Calama (12,3%) y  Punta Arenas (11%)- figuran entre las urbes con una situación intermedia de acceso. 

No obstante, existe un grupo de ciudades que tienen menos del 10% de los niños más pobres en zonas de bajo acceso a escuelas efectivas. Estas son Curicó (9,7%), Temuco  y Padre Las Casas (8,9%), Valdivia (8,7%), Rancagua y Machalí (8,1%), la conurbación de La Serena y Coquimbo (2,6%), Talca (0,9%), y Puerto Montt y Puerto Varas (0,2%). En estas localidades, las zonas con bajo acceso a escuelas efectivas están en general muy acotadas dentro de cada ciudad y poseen una baja densidad de estudiantes. “Son ciudades más equitativas, y que tenemos que cuidar”, subrayó Rodríguez.

BAJO ACCESO LOCAL 

Respecto a las cifras de Chillán y Chillán Viejo, el autor del estudio, Patricio Rodríguez explicó a LA DISCUSIÓN que “el 37,8% de los niños que vive en la condición socio económico D y G tiene un acceso entre 0 y 0,5 vacante por estudiante, mientras que un 45,6% tiene un acceso entre 0.51 y 0,1, esto significa que el 83% de los niños mantienen indicadores bajos”. 

Los resultados del estudio, a  juicio de Rodríguez, deben ser considerados en las políticas públicas en torno al acceso a la escolaridad. 

“Tenemos que preocuparnos de las condiciones de acceso, en Chillán, como queda demostrado, se produce un efecto del centro a la periferia, en el centro están los mejores índices y el problema es que la política pública no considera un crecimiento igualitario, ocurre en todo tipo de servicios con el rezago de la periferia. En la educación es grave porque uno puede vivir con un banco lejos, pero no con una escuela porque agrava el fracaso escolar que tenemos”, reflexionó Rodríguez, quien declinó publicar las escuelas analizadas en el estudio “puesto que no queremos que se estigmaticen entre las que aparecen con buenos índices y las que no”. 

Investigación será insumo para nuevas agencias de calidad de la Educación 

La gran conclusión del estudio es que “el territorio es una dimensión crítica para abordar las políticas educativas orientadas al mejoramiento de la calidad de la educación para los niños y que estos análisis han estado ausente de la política educativa hasta hoy. Logramos identificar zonas de concentración de escuelas efectivas para cada una de las ciudades, dando cuenta la inequidad educativa de las ciudades revelando una verdadera brecha geográfica de las oportunidades educativas”, concluye Rodríguez.

Los resultados, plantea el investigador, serán considerados por las agencias locales de educación, entidades que pasarán a administrar la educación municipal en reemplazo de los municipios, de acuerdo a lo planteado por la reforma educacional específicamente en el proyecto de ley de la Nueva Educación Pública, que plantea la desmunicipalización de la educación y que se encuentra en el Congreso.