Exigen nueva licitación de luces LED después de las municipales

Tras ser declarado desierto el concurso público, la municipalidad desactivó las acciones en su contra que promovían personeros de la oposición Ediles plantean que cualquier tentativa debe ser realizada por las autoridades que asuman tras las elecciones

Tras el traumático término de la licitación más onerosa desarrollada por la municipalidad chillaneja en su historia, para cambiar las luminarias de sodio de Chillán a tecnología LED, surgen algunas inquietudes sobre los pasos que seguirán concejales y el municipio, que tuvo que echar pie atrás en un proyecto emblemático tras detectarse vínculos entre una de las empresas oferentes Maxlight (Offersuite) y Sergio Wicki, el ingeniero que hizo el estudio base para la posterior licitación del contrato, por $10.800 millones.

El lunes pasado, cuando el alcalde continuaba defendiendo el proceso y Wicki, los concejales de la Nueva Mayoría y el independiente Jorge Marcenaro habían planificado concurrir a Contraloría, al Consejo de Defensa del Estado y la Fiscalía, con el fin de presentar a esas entidades los antecedentes del caso y lograr eventualmente un castigo para quienes se encontraban vinculados a eventuales irregularidades en la licitación.

Pero luego de que la municipalidad acelerara la evaluación y anunciara, para sorpresa de todos,  el fin de la licitación, las potenciales demandas, quejas y presentaciones administrativas y judiciales parecieran haber perdido la razón de ser.

Luego de que el concurso público fuera declarado desierto, los concejales se quedarían sin armas para enfrentar al alcalde y su equipo de confianza, pues no se habría producido ningún hecho con consecuencias legales, salvo el menoscabo que puede producirse a nivel de imagen el bajar una licitación clave y millonaria antes de tiempo.

El concurso público tuvo que ser abortado luego de que salieran a la luz las relaciones indesmentibles entre el asesor externo de la municipalidad chillaneja, Sergio Wicki Caro, y la empresa Representaciones Offersuite, que a través de la subsidiaria Maxlight tenía la primera opción de quedarse con el millonario contrato por más de $10.500 millones para cambiar 15 mil luminarias en la ciudad.

Luego de que LA DISCUSIÓN publicara los antecedentes en su edición domingo, la reacción de la mayoría de los concejales fue de  sorpresa, pues no estaban enterados de la polémica relación, lo que llevó a que todos condenaran el hecho y varios de ellos pidieron que el ingeniero fuera eliminado del listado de profesionales elegibles para proyecto eléctricos.

“Fuimos absolutamente sorprendidos por los vínculos entre el ingeniero Wicki y la empresa que había postulado para cambiar las luminarias de la ciudad”, reconoció este martes el concejal Jorge Vaccaro (RN), quien preside la Comisión Obras del Concejo Municipal, donde el tema fue abordado en varias ocasiones, incluso con presencia de Wicki.

El edil destacó que esta clase de situaciones no se deben repetir en la ciudad, por lo que debieran estar atentos a las próximas licitaciones que desarrolle esta y la próxima administración municipal chillaneja.

Otro hecho que se produce a partir de esta licitación es justamente que los concejales debieran estar más compenetrados con los antecedentes técnicos que entregan las empresas, en forma pública, con el fin de estar al tanto de situaciones irregulares y adelantarse a hechos complejos que pueden afectar los intereses municipales y actuar antes de tiempo.

En lo inmediato, apuntó el concejal radical Juan López Cruz, “las acciones que habíamos planificado para oponernos a este proceso ya no tienen razón de ser, pues no se produjo la irregularidad que nosotros habíamos detectado y que tanto criticamos”.

Agregó que se suma a ello que las arcas municipales no se vieron afectadas, pues la municipalidad no se obligó a pagar los cerca de $10.800 millones que costaba el recambio de focos en todo el radio urbano, cantidad de dinero que parece excesiva, planteó el edil.

En todo caso, sostuvo que “si el concejal Jorge Marcenaro decide seguir la vía legal, estoy dispuesto a acompañarlo, pues existieron temas irregulares que esperamos que no se produzcan nunca más en licitaciones en esta comuna”.

¿Qué hará el municipio?
Luego de que el proceso fuera abortado, surgió además la duda respecto de cual será el proceder del municipio respecto de esta iniciativa, que fue promovida como una necesidad vital para la ciudad por el alcalde Sergio Zarzar, quien consiguió contagiar de este ánimo al resto de los concejales.

En principio la alcaldía estaría analizando retomar la licitación en el corto plazo, con el fin de concluir el proceso durante este año. La municipalidad lo defiende y en ningún momento ha puesto en entredicho la contratación del ingeniero Sergio Wicki ni sus asesorías a la empresa Maxlight-Offersuite. Es más, este martes el jefe comunal le entregó su absoluto respaldo.

El concejal Víctor Sepúlveda (PC) manifestó este martes que el proceso debiera ser retomado por el próximo Concejo Municipal, pues en estos momentos, con las confianzas absolutamente perdidas, no es conveniente reiniciar el proceso licitatorio.

Se suma a ello, agregó Sepúlveda,  que el estudio encargado a Sergio Wicki, quien estimó los costos del proyecto, las luminarias, potencias y otros elementos técnicos, debiera al menos ser evaluado por otros especialistas, pues teme que haya errores o factores que favorecían eventualmente a Offersuite.

Agregó que en el proceso de licitación otras empresas que participaron emitieron una serie de críticas hacia las bases, las que efectivamente tenían errores que debieron ser remediados durante la marcha por parte de la municipalidad.

Por todos estos antecedentes que nublaron el proceso, la concejala Nadia Kaik (RN) manifestó que “la próxima licitación de luminarias debe tener un estándar elevado de transparencia, no nos podemos conformar con menos, pues están en juego recursos municipales y de la ciudad”.

Término anticipado
Este martes la Municipalidad de Chillán emitió el decreto alcaldicio Nº 9716 que oficialmente declara desierto el proceso de licitación luego de que fueran declaradas inadmisibles las ofertas que llegaron al proceso.

El documento firmado por el alcalde y el secretario municipal, Vasco Sepúlveda, precisó: “decláranse inadmisibles las ofertas presentadas del llamado a propuesta pública para la ejecución de la obra Nº 28/16 denominada “Iluminación LED con eficiencia energética comuna de Chillán, 2467-180-lr16, por haber sido declaradas fuera de bases las ofertas al no dar cumplimiento los oferentes a lo indicado en las bases administrativas especiales”.

Previo a ello la municipalidad adjuntó al proceso el informe de proposición y adjudicación de la propuesta, el que contiene las evaluaciones de la comisión interna convocada por el alcalde para analizar las ofertas, y que estaba constituida por Pedro San Martín, administrador (s); Daniela Canales, directora de Secpla(s); Susana Baeza, directora de Administración y Finanzas; Wenceslao Vásquez, director de Control; y Flavio Barrientos, director de Obras Municipales.

El informe técnico emanado el lunes 5 de septiembre indica que las empresas Instec y CyG fueron descalificadas, pues no presentaron a través de la oficina de Parte del municipio sobre sellado con el documento de garantía de seriedad de la oferta, por $15.000.000.

Además The Pegasus Group, que ofertaba la cifra más baja de todas, fue dejada fuera de bases, pues su capital era solamente de $463.300.000 mientras que se pedía un monto del orden de los $2.170.771.558, que equivalía al 30% de su oferta global.

En el caso de Representaciones Offersuite la comisión precisó que la empresa no dio respuestas a los requerimientos solicitados en la bases y además no se aseguraba la instalación de 1.250 luminarias en el primer mes de contrato.

“Si bien el oferente se compromete a la instalación de 1.250 luminarias, en párrafo inserto como nota señala que las unidades a instalar pueden sufrir variaciones de acuerdo al stock disponible al momento del inicio de los trabajos, modificando con esto el formato de anexo, condicionando y generando un elemento de incertidumbre en el cumplimiento de la oferta”, concluyó la comisión.