300 hectáreas del cerro Cayumanqui estarían reforestadas al año 2018

Seremi del Medio Ambiente plantará este año 150 mil árboles en el ecosistema quillonino Al menos $2.700 millones se terminarán de invertir el año 2016 en programas de recuperación del cerro

Persistente ha sido la recuperación del Cerro Cayumanqui, luego de que a inicios del año 2012 sufriera un megaincendio que arrasó con 20.000 hectáreas del ecosistema ubicado en la comuna de Quillón y Ránquil.

Tras el triste diagnóstico de lo que se perdió en uno de los mayores siniestros que ha soportado un área natural ñublensina, el Gobierno Regional estableció una política ambiental dirigida a su restauración, la cual comenzó a definirse desde mediados del año 2012.

No obstante, recién a comienzos del 2014 se inició formalmente el trabajo de intervención del área afectada, con la implementación de un piloto que consistió en la plantación de árboles en una zona que abarcó 10 hectáreas, según explicó el secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas.

Aquel trabajo preliminar, afirmó el funcionario de gobierno, sirvió para identificar la mejor manera de realizar el proceso de reforestación mayor, toda vez que se descubrió que la protección que debía tener el árbol o la planta era importante para las inclemencias climáticas como el sol y la fauna que se come los brotes de los ejemplares, por lo que se ideó una forma de garantizar la supervivencia de las especies vegetales.

Con esta experiencia, el Gobierno planificó las faenas de este año para restaurar parte de lo perdido.

Proyección
Al finalizar el presente año, de acuerdo a los cálculos del seremi Richard Vargas, se tiene programado plantar un total de 150 mil ejemplares arbóreos, los cuales abarcarán alrededor de 150 hectáreas.

Para completar el trabajo, añadió Vargas, se tiene actualmente en viveros 280 mil plantas para el cerro Cayumanqui.

“Este año terminaremos cultivando alrededor de 150 mil ejemplares y por cada hectárea se dispondrá aproximadamente de mil árboles. Creemos que alrededor de $2.700 millones se invertirán este año”, sostuvo.

Las proyecciones del seremi de Medio Ambiente es que dentro de dos años, en el ecosistema quillonino se tendrían casi 300 hectáreas reforestadas, lo que representaría el 1,5% del territorio arrasado por las llamas.

Las especies vegetales que se priorizarán para este trabajo serán los peumos, boldos, quillayes, avellanos, entre otras.

Dejando de lado la restauración propia que ha realizado la naturaleza, la intervención humana para restablecer la invalorable pérdida causada por el incidente ha sido ínfima.

Capacitación y educación
Adicionalmente a la labor de reforestación de los terrenos siniestrados, la Seremi del Medio Ambiente está ejecutando el programa “Promotores de Conservación de Agua y Suelo”, con el que se busca que las personas que viven en los territorios del emblemático cerro conozcan las técnicas para el aprovechamiento al máximo de las bondades ambientales del ecosistema.

Serán 60 vecinos de las comunas de Ránquil, Quillón y Florida a los que se les acreditará como promotores, para lo cual se les realizará capacitaciones prácticas en sistemas de cosecha de agua lluvia desde los techos y sistemas eficientes en el uso del agua para riego, sistemas de cosecha de agua lluvia en pozo cisterna y sistema de cosecha de agua lluvia en mini-represa, más sistemas de conservación de suelo.

El objetivo del programa es que se facilite a la comunidad la retención y recuperación de la humedad del área natural, que afecta el medio ambiente y la economía del sector.

Las jornadas de capacitación partirán este miércoles en el Centro de Educación y Tecnología (CTE) de la comuna de Yumbel.

A esto se suma que durante todo el año la Seremi del Medio Ambiente realiza talleres en los centros educativos de las comunas aledañas al cerro (Ránquil, Quillón y Florida) sobre la importancia de su conservación.

De igual modo, en verano el trabajo se orienta a concientizar a los miles de turistas que llegan a Quillón a cuidar la naturaleza de la comuna.

“Además de repoblar el cerro Cayumanqui y sus alrededores con plantas nativas como robles, boldos, ulmos y otras especies, el programa busca impulsar un plan de educación ambiental que permita a las personas que habitan en las comunas afectadas por el megaincendio contar con conocimientos y habilidades que les permitan proteger la biodiversidad existente”, explicó Richard Vargas.