Día del inmigrante: Extranjeros destacan bondades de Chillán

Desde el año 1914 se celebra el Día del Inmigrante a nivel mundial, celebración católica instituida por el papa Benedicto XV y que ha sido ratificada por las Naciones Unidas.


Sin embargo en Chillán, por primera vez, el Centro Cultural “Santo Domingo De Guzmán”, realizó una conmemoración, invitando a toda la comunidad inmigrante de la provincia a reunirse y compartir en el gimnasio de la Escuela México, donde además de una breve ceremonia religiosa, se presentó una muestra de bailes folclóricos latinoamericanos y testimonios de inmigrantes y chilenos que vivieron la experiencia de vivir en el extranjero.


Radiografía a Chillán


Extranjeros asentados en Chillán entregaron su percepción acerca de la ciudad que hoy los acoge. La venezolana Nataly Candelas lleva dos meses viviendo en Chillán, donde llegó como voluntaria laica a prestar servicios en el Policlínico San Martín, dependiente de la Parroquia Santo Domingo, en su especialidad, psicología.


Candelas opina que en Chillán no discriminan. “Por el contrario,  siempre me he sentido acogida, todos han sido muy receptivos, por supuesto que se ríen de mi forma de hablar”, bromea. Además considera que Chillán es un lugar privilegiado. “Geográficamente tiene la oportunidad de recibir de la tierra prácticamente todo lo que se pueda necesitar”, destaca, agregando que “el que la ciudad conserve la identidad de pueblo es maravilloso y está muy cerca de la nieve y de la playa, de todo, es muy afortunada”.


Agrega que le gusta “que las aceras no son muy altas, lo que beneficia a los discapacitados. En términos generales la ciudad es muy acogedora, para mí está ideal. Cada ciudad enfrenta sus propios retos, como la contaminación del aire, que a mí me impresionó. Tal vez requiere de más conciencia ambiental, que todos cumplan las restricciones”, manifiesta. Y lanza: “Lo que más me gusta es sin duda la gente, a todos los que llegan les muestro las bondades para que aprendan a quererla y a cuidarla”.

Un “antiguo inmigrante”

Otro conocido extranjero en Chillán es el padre José Luis Ysern, español que llegó hace 57 años a nuestro país. “Yo creo que muchos chillanejos reciben bien, en general, pero hay algunos pesados por ahí. En mi experiencia, a mi me recibieron muy bien hasta el día de hoy. Hay gente discriminadora y gente que no, habría que preguntarse porqué, creo que la causa es mala formación cultural, mala educación y en psicología, la persona que discrimina podría estar afectada de complejos de inferioridad”, declara.


Según Ysern, “tengo la impresión que el campo laboral no es fácil, hay oportunidades que se presentan más a la persona que es emprendedora y un trabajo abre puertas a otro trabajo, pero no es fácil”.


Respecto de la ciudad, asegura que “es amigable cuando tiene muchos árboles, cuando tiene limpieza, cuando veo que respetan los pasos peatonales, cuando está bien iluminada y se respetan las personas, para mí es una ciudad amigable y aquí quiero dejar mis huesos”.


Lo que menos le gusta de Chillán es la “falta de limpieza en el mismo centro, no por falta de aseo o basureros, sino por falta de educación, reconozco que estamos progresando y lo que más me gusta es la amistad, encuentro amigos por todas partes”.


Américo Huamán, peruano, egresado de Arquitectura, vive hace 12 años en Chillán, donde se vino por amor con una chillaneja. “Chillán es la única ciudad donde he vivido en Chile. La gente acoge, por experiencia personal sé que no discriminan, de repente pueden decir una pesadez, pero no pasa de eso. Estoy viendo como se transforma Chillán, crece en altura, eso es bueno. Me gusta todo aquí, nada me disgusta y mi equipo favorito es Ñublense”.