50 por ciento de los equipos de recambio de estufas será a leña

Dos episodios críticos más de saturación por material particulado fino (MP2,5), producido especialmente por la quema de leña durante la calefacción domiciliaria, fueron los que se constataron este año a diferencia del 2015, cuando la cifra ascendió a 43.
La escasez de lluvias y las bajas temperaturas vividas entre junio y julio último fueron las razones argumentadas por el Secretario Regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas, para explicar el comportamiento ascendente de la contaminación en 2016.
No obstante las estadísticas locales poco prometedoras, la autoridad regional advirtió que de no haberse adoptado las medidas prohibitivas de excepción, la saturación que se habría vivido en la intercomuna hubiera sido extrema.
De hecho, el seremi Richard Vargas calculó que este año aproximadamente mil estufas se sumaron a las casi 44 mil ya existentes en Chillán y Chillán Viejo, debido a los nuevos complejos habitacionales que de manera regular se inauguran, por lo que destacó el impacto mitigador de las restricciones contempladas en el plan de Gestión de Episodios Críticos (GEC) del PDA.
A juicio de Vargas, el poder coercitivo de las fiscalizaciones realizadas durante los días decretados como críticos por MP2,5 y al mismo tiempo el compromiso que asumió la comunidad al no encender sus calefactores, evitó lo que se orientaba a ser un año nefasto en  cuanto al aire respirable en la intercomuna durante la época de bajas temperaturas.
recambio de estufas
Si bien la contaminación que se vive todos los años entre abril y julio en Chillán y Chillán Viejo es producto de la combustión de leña, el plan de descontaminación promueve su uso, aunque de manera responsable y siempre teniendo en cuenta que el contenido de humedad sea menor al 25%.
Dentro de esta política, el PDA considera el recambio de un total de 20.000 estufas en un plazo de 10 años en las dos comunas saturadas de Ñuble, de los cuales la mitad de ellas serán equipos a leña, y el otro por combustibles más limpios como pellet, parafina y gas.
A pesar de que el propio subsecretario de Medio Ambiente, Marcelo Mena, comentó a LA DISCUSIÓN en mayo pasado que para la intercomuna y todas las ciudades con alta saturación por MP2,5 se estaba evaluando no ofrecer equipos basados en el popular combustible, el programa gubernamental tiene contemplado hacerlo desde el año 2017, a diferencia de lo que ocurrió este año, en que se puso a disposición 225 calefactores a pellet, parafina y gas.
“La política pública para la Región Metropolitana va a restringir el uso de la leña, pero no así en el sur de Chile, en donde por hábitos culturales, históricos y económicos el uso de leña está fuertemente arraigado. Lo que haremos es hacer una adecuación térmica del combustible para que impacte lo menor posible en la producción de material particulado, pero no pretendemos eliminar la leña dentro de la matriz energética”, indicó Richard Vargas.