Buscan determinar causas de altas tasas de accidentes cerebro vascular

El Atlas de Mortalidad por Enfermedades Cerebrovasculares Chile 1997-2003, es la herramienta que muestra la patología en las principales zonas geográficas del país.  

Y la más alta tasa de muerte a causa de accidentes cerebrovasculares de nuestro territorio, se encuentra en Ñuble. 

La paradoja es que pese a que se conoce cuál es la mayor causa de muerte, no se sabe qué factores llevan a ostentar este alto índice, lo que ha llevado al especialista, doctor Pablo Lavados, asesor del Ministerio de Salud en esta materia, a gestar un ambicioso proyecto en Ñuble, con el objetivo de recopilar información que permita descubrir las causas y establecer políticas de salud preventivas que mejoren la calidad de vida de la población.

El Hospital Herminda Martin, ha puesto especial atención en esta área, con el fin de disminuir las cifras de mortalidad a causa de accidentes cerebrovasculares.

Proyecto Ñandú
El 2010, el Hospital Herminda Martin creó la Unidad de Tratamiento de Ataque Cerebrovascular (UTAC) y desde entonces, un equipo de profesionales especialistas en el área han implementado diferentes esfuerzos para reducir la incidencia de este mal en Ñuble, como la instauración de esta enfermedad, conocida por la sigla ACV (Ataque CerebroVascular),  como una emergencia neurológica. Este cambio se realiza a través de la implementación del “Código ACV,” que implica el despliegue de un plan de atención inmediata y protocolizada en los distintos niveles de la red asistencial. 

Iván Paul, director del Servicio de Salud Ñuble, explicó que “el objetivo es que se homologue el actuar rápido del equipo de salud y la comunidad en el caso de un ataque cerebrovascular,  tal como se hace ante un ataque  al corazón, pues ambos tratados oportunamente, mejoran la sobrevida y la calidad de ella posterior al evento”.

Además, como iniciativa a largo plazo, el 2015 se implementa el equipo de Vigilancia Epidemiológica del Ataque Cerebrovascular (ACV), conocido como “Proyecto Ñandú”, liderado por el profesional Pablo Lavados, que busca entender las altas cifras por ACV en la zona, “Ñuble es la provincia que tiene la tasa más alta en incidencia y mortalidad en ACV. No sabemos muy bien porqué y lo estamos investigando por medio de este proyecto que tiene financiamiento Conicyt”, expresó el especialista quien explicó que “estamos haciendo capacitación a la atención primaria y lo que esperamos con el Proyecto Ñandú es generar datos para que se puedan diseñar políticas públicas en relación con el ACV y mejorar la calidad de vida de la comunidad”, explicó Lavados. 

La primera fase del proyecto, identificación de casos y seguimiento, debiera finalizar en enero de 2017 para después pasar a la validación y evaluación de los datos obtenidos.

El proyecto consta de tres fases, la primera registra a todos los pacientes hospitalizados en un período de 12 meses, la segunda incorpora además el registro de todos los fallecidos en 12 meses y la tercera incluye los pacientes que no se hospitalizan sobre la base de un seguimiento de los centros de atención de salud ambulatorios, centros de acogida de adulto mayor, y muestreo de médicos que trabajan en la provincia. Este estudio de vigilancia incluye los tres escalones y amplía la vigilancia a los 90,180 y 365 días después del ACV.

Intervención precoz
Para quien sufre un ACV, es muy importante recibir atención profesional lo antes posible, ya que las acciones destinadas a preservar la integridad del tejido cerebral que aún no presenta daño irreversible requieren ser tratadas durante las primeras 4,5 horas posteriores al evento.

Una de las intervenciones más eficientes es la trombolisis, un tratamiento farmacológico que permite disolver el trombo o coágulo para restablecer el flujo sanguíneo en la zona obstruida. Este procedimiento se realiza en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán.

Para el Dr. Alexis Rojo Araya, neurólogo del establecimiento, la posibilidad de realizar esta intervención es una importante ayuda para la comunidad de Ñuble. “Desde 1998 que se tiene evidencia del medicamento y desde entonces se realiza el procedimiento, si bien se han ido sumando centros asistenciales que efectúan la técnica, en la actualidad son pocos los hospitales públicos que trombolizan”, enfatizó. “Nuestro establecimiento al contar con esta posibilidad, brinda una enorme ayuda para los pacientes que cursan estos accidentes”, explicó el especialista.

Síntomas y prevención de ACV
Andrea Hernández,  jefa del Departamento de Gestión de Garantías Explícitas del Servicio de Salud Ñuble, explica que  “cuando hablamos de un ataque cerebrovascular nos referimos a algo urgente, súbito y por el que  se debe consultar de forma inmediata, se estima que por cada minuto sin recibir tratamiento médico, mueren cerca de 2 millones de neuronas, por ello la consulta precoz es vital ya que será determinante en el pronóstico del paciente”, revela.

Se estima que un 86% de los chilenos  no es capaz de identificar los síntomas de esta patología que se caracteriza por no poder sonreír de manera simétrica, la imposibilidad repentina de hablar y ser incapaz de levantar ambos brazos al mismo tiempo hacia el frente, si se presenta alguno o todos ellos, se debe consultar de forma inmediata.

Las principales recomendaciones para prevenir las ACV son comer sano y realizar actividad física todos los días, mínimo 30 minutos; evitar la sal, el azúcar, las bebidas, frituras y alimentos ricos en grasas como cecinas y mayonesas. Se cuentan también la hipertensión arterial, consumo de tabaco, diabetes, colesterol elevado, obesidad y el antecedente de fibrilación auricular.

Otros factores de riesgo se relacionan a la edad avanzada o antecedentes familiares de ataque cerebral.