Critican trabas para dar atención a pequeños discapacitados de Chillán

Elisa tiene 2 años y tres meses, nació de 30 semanas junto a su hermano mellizo, Eliseo, debido a su prematurez. Elisa sufrió una hemorragia intracraneal a los siete días de vida, y como secuela, ella presenta una serie de trastornos que no han permitido su desarrollo normal: a sus dos años, Elisa aún no camina, ni siquiera gatea. Ella asiste a la Escuela Especial Las Acacias, donde recibe la necesaria atención temprana, que la ayudará a minimizar los impactos negativos que su discapacidad pueda provocarle a futuro.


Oferta educativa
María Luisa Ángel, su madre, manifiesta su preocupación ante los escasos recursos a los que puede acceder para mejorar la calidad de vida de su hija: “Hay algunos centros educativos que realizan la estimulación temprana para niños con discapacidad, esto quiere decir que atienden a niños menores de cuatro años”, explica, “sin embargo, solo uno de ellos es de administración municipal”, sostiene, “además de Las Acacias, está el Pequeño Nazareno, el Paso a Pasito y el Persevera, pero no en todos tienen estimulación temprana”, afirma.


“A esto se suma que los fondos concursables para discapacidad, que se entregan a través del Senadis, este año sólo son para niños mayores de 7 años”, agrega María Luisa. “Solo si perteneces al 70% más vulnerable de la población o al programa Chile Solidario podías postular”, detalla, “no pudimos optar siquiera a postular”, se lamenta.


Estimulación temprana
La Región del Bío Bío tiene las más alta tasa a nivel nacional de discapacidad, un 9,5% de la población, según la encuesta Casen 2013. 


Pamela Möller, directora de la Escuela Las Acacias, plantea que “mientras antes comience la estimulación, de meses ojalá, apenas se detecta la discapacidad, es mejor”, asegura. “Son los primeros años donde se forma el cerebro y es fundamental desarrollar al máximo sus capacidades y habilidades”, informa.


“Claramente, la oferta existente para este tipo de estimulación no es suficiente, hay muchos más niños que la necesitan”, plantea, “nosotros tenemos un solo curso  de estimulación temprana autorizado, con solo 8 niños, aún no podemos más, es necesario cumplir una gran cantidad de requisitos, muy exigentes para conseguir esta autorización”, explica. “Esperamos poder contar con otro curso para el próximo año (...) Tenemos una larga lista de espera”, afirma.


Por su parte, Eduardo Canales, kinesiólogo especialista en el área, explica que “está comprobada la importancia de la estimulación temprana, no solo en los niños discapacitados, sino en todos los niños, transversalmente, y es especialmente importante en estos niños”, sostiene. “El trabajo con los niños discapacitados es personalizado, se centra en lograr su máximo potencial de desarrollo en diferentes áreas”, explica. 


Asimismo, Ana Rosío Parra, directora de la Escuela Persevera, critica que “el Mineduc no nos facilita las cosas para acoger a los niños de cero a dos años, porque los requerimientos que se le piden a una escuela especial son los mismos que se le exigen a una institución Junji, pero las necesidades de nuestros niños son diferentes, ellos no pueden pasar largo tiempo fuera de sus casas, y desde el tiempo que pasan en la institución, hasta el tipo de alimentación es diferente, y eso no es considerado por el Ministerio”, detalla. “Tuvimos que dejar de atender estimulación temprana porque no podíamos cumplir las exigencias en cuanto por ejemplo, a carga horaria”, expone.