Cinco comunas de Ñuble figuran entre las 7 con más mujeres agredidas

Quienes por años han buscado las maneras de detener la exagerada cifra de violencia en contra de la mujer que se evidencia en los números recogidos por ambas policías, fiscalías y tribunales, no terminaban de regocijarse en la esperanza que entregaba la baja del delito en los últimos dos años en Chillán, San Carlos y Bulnes.


No obstante un nuevo estudio realizado por el Ministerio del Interior puso a Ñuble como la provincia más agresiva en contra de la mujer en toda la Región del Bío Bío.


Solo analizando aquellas agresiones tipificadas como delito por nuestra legislación, el estudio llamado “Primer Informe de Situación Delictual y Género realizado en la Región del Bío Bío”, arrojó que dentro de las siete comunas con mayores incidencias de esta índole, cinco son ñublensinas, y entre ellas figuran El Carmen y San Ignacio en la cabeza de la lista, en donde del total de delitos denunciados, los que afectaron a mujeres en forma violenta representan un 19,8 y un 19,7%.


En otras palabras, en ambas localidades rurales, dos de cada 10 delitos que se cometen, son agresiones contra mujeres.


Conforme al estudio, las siete comunas más afectadas por la violencia de género son El Carmen (19,8%), San Ignacio (19,7%), Quilleco (18,1%), Trehuaco (17,6%), Ninhue (16,5%); Alto Biobío (14,4%) y San Nicolás, con el 15,2%.


Siempre en cifras, el estudio consigna que el 8,5% de los casos denunciados a nivel nacional provienen de la Región del Bío Bío, considerando delitos de violencia intrafamiliar, abusos sexuales, violaciones y homicidios.


Otro dato decidor apunta a que en el 49,5% de los casos, las mujeres son víctimas de algún delito violento estando dentro de su hogar; mientras que en el 25,5% son en la calle.


Desde el punto de vista etáreo, mientras que hasta los 18 años son más los hombres quienes suelen ser víctimas de alguna agresión, entre los 18 y los 59 años la violencia afecta más a las mujeres.


Pedir razones llevará indudablemente a causas que apuntan a la baja educación, tradiciones machistas,  cesantía, pobreza y -sin lugar a dudas- alcoholismo.


En este último punto, analizar lo de El Carmen podría asomar contradictorio, de acuerdo a lo que informa el mayor Rodrigo Rosales, jefe de la 4ª Comisaría de Carabineros.


“No conozco el estudio, por lo que no tengo los datos, sin embargo me atrevo a decir que si por un lado El Carmen tiene una alta tasa de delitos de agresiones a mujeres, por otro lado es muy probable que también sea una de las comunas que más ha bajado el porcentaje de incidencias en los últimos años”, aclara.


Para el uniformado las claves del fenómeno en esa localidad son “el que en los últimos años la población ha aumentado mucho, y el consumo de alcohol. Sin embargo, el alcalde de esa comuna (José San Martín), prohibió la venta de bebidas alcohólicas en todas las actividades públicas, como carreras a la chilena y otras festividades similares. Eso ha ayudado mucho a bajar un delito que es intramuro en su mayoría, pero por otro lado han aparecido los clandestinos y ya hemos cerrado algunos este año”.


100 mil firmas de hombres
En el Prodemu saben que esta magra herencia de las tradiciones patriarcales pueden vencerse con tiempo -por ende, paciencia- y con educación y concientización.


Pero más allá de las charlas y talleres que las oficinas del Prodemu realizan constantemente en todas las comunas del país, esta vez apuntarán a una estrategia diferente, y es conseguir las firmas de 100 mil hombres para que se comprometan a terminar con este mal.


De hecho, el pasado miércoles llegó hasta Concepción Paula Forttes, directora sociocultural de La Moneda, para el lanzamiento de la campaña llamada “He for She”, (Ellos por ellas) que precisamente apunta a las 100 mil firmas como símbolo de compromiso.


“Y aún no tenemos fecha definida, pero tenemos pensado ir a Chillán con estás campaña”, dijo a LA DISCUSIÓN la directora regional del Prodemu, Carolina Toro, quien ha llamado constantemente a no naturalizar este problema.


“Las mujeres están constantemente siendo objeto de agresiones, no solo físicas, ya que hechos como el que las Isapres les cobren más caro, que tengan sueldos más bajos o que tengan escasa cobertura en su periodo fértil, también son formas de agresión que están institucionalizadas y eso se debe terminar”, dijo.


La directora aseguró que tras este estudio, realizarán trabajos  especiales tanto evaluativos como interventores en las comunas de mayor incidencia, advirtiendo que los delitos denunciados no solo ocurren en los hogares, sino que hay varios otros en la calle, en la locomoción colectiva, locales comerciales e incluso dentro de sus propios trabajos.


“Por esa razón, es necesario que se realice un trabajo colectivo, con todas las instituciones públicas y con la empresa privada, acá el compromiso debe ser de todos y no dejar las soluciones en algunas entidades”, precisó.
cifras provinciales a la baja
Pese a lo negativo de las cifras que arrojó el estudio, las mismas investigaciones hechas en ese trabajo demuestran que en términos globales, la Provincia de Ñuble ha mantenido cifras a la baja en cuanto a violencia intrafamiliar.
De un 10,7% registrado en 2008 cayó a un 8,5% en 2016, pese a que la tendencia mundial suele ser al alza.
Dentro de la provincia, las de menores incidencias son San Fabián, que con un 7,6% se ubica entre las cuatro de menor tasa de agresividad contra la mujer tras Concepción (4.4%), San Pedro de la Paz (7,4%) y Talcahuano (7,5).
Mientras que Chillán presenta una incidencia del 8,8%, lo que la deja por encima de Cobquecura (8,3%) y Portezuelo (8,3%) entre las que menos delitos en contra de la mujer se denuncia.
La alcaldesa de San Fabián, Lorena Jardúa,  dice que “el que estemos como la comuna menos agresiva para la mujer puede que no sea una casualidad, ya que hemos trabajado fuertemente en el control de clandestinos de alcohol, y además, como soy asistente social, antes de ser alcaldesa dirigí muchos programas para la mujer, por lo que hemos hecho un trabajo de concientización muy fuerte en mi comuna, visitando a las dueñas de casa, escuchándolas y tratando de demostrarles que pueden confiar en su municipio. En esto, la comunicación y la confianza son fundamentales”, zanjó.