Millonaria diferencia en licitación LED complica aprobación

Nuevos informes serán pedidos al municipio chillanejo con la finalidad de aclarar por qué en la licitación de las luminarias LED que está en marcha hay dos ofertas distantes entre sí por $4.500 millones.


No se trata en este caso de una crítica política, como podría pensarse entre partidarios del municipio, sino que de una duda razonable que solo se puede resolver en la medida que los técnicos a cargo de la licitación más onerosa que se pretende pagar con recursos municipales en la historia, expliquen cuáles son las bases del concurso público y cómo se llegó al valor estimado por la municipalidad para el cambio de todos los puntos luminosos existentes en la ciudad.


La Municipalidad de Chillán había inicialmente estimado una inversión de $10.800 millones para retirar los 15.000 focos de sodio, que datan de 1994, y reemplazarlos por otros LED, que se supone que gastan menos energía y generan una mayor luminosidad.


El problema radica en que a la licitación llegaron dos ofertas completas: la de la empresa Maxlight GCE Solar Chile (subsidiaria de Representaciones Offersuite, que ya ha ganado licitaciones con el municipio), por $10.588.233.121, y otra de The Pegasus Group Company S.A., por solo $6.080.592.600.


A ellas se sumó una oferta incompleta de una firma también asociada a Maxlight-Offersuite, como es CyG Limitada, por $10.905.880.114. Esta firma, que tiene sede en Chillán Viejo, presta servicios a aquella. 


Lo que llama la atención en las ofertas de las empresas asociadas (Maxligth-Offersuite-CyG Limitada), es que los valores se mantienen dentro de un rango esperable para  esta licitación, donde los oferentes en general se acercan mucho al precio que marca la municipalidad. En este caso $10.800 millones.


No obstante The Pegasus Group rompe todos los esquemas y lleva a que no sean pocos los que se pregunten qué tipo de cálculos desarrolló la firma europea, que derivaron en que su oferta fuera tan baja.


La diferencia de precio es alta y llama la atención más aún al observar el comportamiento en otras licitaciones desarrolladas por la municipalidad, donde los montos ofertados son estrechos entre las empresas postulantes.  En algunos casos de pocos miles de pesos, como en el caso de la producción de la Fiesta de la Vendimia, por $11 millones, donde las ofertas de los dos empresarios que competían estuvieron separadas por solo $150.000. 


A ello se suma el concurso público para construir la techumbre para la plazoleta Sargento Aldea, que según el portal Mercado Público, se resolvió por solo 32 mil pesos de diferencia entre las tres empresas que postulaban.


Otra obra emblemática de esta administración es la construcción del puente Yerbas Buenas, por 450 millones de pesos, donde las cinco constructoras que se hicieron presentes entregaron cifras muy similares.


Por ello esta semana, antes de que la Municipalidad de Chillán adjudique la obra, desde el Concejo Municipal anuncian nuevas explicaciones al municipio, para  responder los cuestionamientos existentes en la actualidad.


Si la oferta de Pegasus es real y se ajusta a las bases, precisó el concejal Víctor Sepúlveda, la Municipalidad de Chillán estaría pagando un valor desproporcionado al entregar el contrato a su competidora, desembolsando extra $4.500 millones del presupuesto municipal. Esto equivale a la concesión de las Termas de Chillán por un plazo de nueve años, aproximadamente. 


Es más. Con la diferencia entre las ofertas, Sepúlveda precisa que “se podría construir un nuevo Teatro Municipal”. 


Además, si con la oferta de The Pegasus por poco más de $6 mil millones se logran cambiar 15.000 luminarias, con la de Maxlight-Oferssuite-CyG se lograrían reponer 25 mil luminarias, muchas más de las que existen en Chillán y Chillán Viejo.


Empresas “se bajaron”
El representante de una empresa que estuvo inicialmente interesada en postular, comentó a LA DISCUSIÓN que “participamos del proceso, fuimos a la visita a terreno, pero nos dijeron que toda la información del trabajo la encontraríamos en el Mercado Público. No obstante en las bases que rigen la licitación no existían antecedentes técnicos precisos y como somos una empresa seria optamos por no hacer oferta”.


Además, se sumó en general a lo que plantearon otras empresas en el marco de la licitación, las que exponían eventuales irregularidades y falencias en el llamado a concurso y deficiencias que debieron ser corregidas sobre la marcha por el municipio.


Son tantas las preguntas que surgen de esta licitación que Sepúlveda agregó que espera “que la municipalidad cumpla con su compromiso de informarnos sobre el resultado del concurso público antes de que se tome una decisión”.


El concejal PC apuntó a que “cuando criticaba la licitación era porque pensaba que los valores estaban inflados, pues se daban precios de luminarias de unos $720.000 cuando en Chillán se han puesto luminarias por $200.000 o $300.000”.


Frente a la controversia, el concejal radical Juan López Cruz, que la semana pasada se había abierto, junto a otros de la Nueva Mayoría, a aprobar el proyecto, manifestó que frente a los problemas existentes “sería prudente que se llame a una nueva licitación y se revisen las bases del proceso de licitación y los estudios que sirvieron de base a la entidad edilicia”.


Comisión es clave
Por su parte el alcalde Sergio Zarzar, en tanto, apunta que antes de que se tome una decisión final la Municipalidad de Chillán debe analizar profundamente las dos propuestas y verificar si cumplen con las bases de licitación.


La comisión que se debe encargar de analizar las dos ofertas técnicas y económicas está formada por el administrador municipal Ricardo Vallejos, la jefe de Secpla Daniela Canales, la directora de Administración y Finanzas, Susana Baeza, el contralor interno Wenceslao Vásquez, además de personal de Jurídica y Obras.


Para el alcalde, el trabajo que se realizará es absolutamente serio y apegado a las bases del proceso y en el análisis de los profesionales municipales se verá la calidad de la oferta de The Pegasus y el motivo de que oferte un monto mucho más bajo que el de su competidor.


La municipalidad pretende resolver rápidamente este concurso, con el fin que antes de que termine este mes se firme contrato para el cambio de las luminarias. El compromiso con la ganadora es que para cuando comience la campaña municipal, a fines de septiembre, el municipio tenga instaladas más de 1.000 nuevos focos LED.


Informe Wicki asegura que luces no tienen costo de mantenimiento


Los antecedentes que dieron forma a esta licitación provienen del informe pagado por la municipalidad al ingeniero Sergio Wicki, quien recibió más de $5 millones por el informe previo.


En el texto, de orden técnico,  conseguido por LA DISCUSIÓN a través de Ley de Transparencia,  el profesional presenta tres escenarios para el cambio de las luminarias, donde analiza las diversas opciones existentes para entregar mayor iluminación a las calles de la ciudad.


Wicki plantea en el documento que “como normalmente los presupuestos municipales para enfrentar los requerimientos de inversión y gastos sociales son limitados y múltiples, para este tipo de proyectos la implementación de obras de infraestructura y de alumbrado público solo se justifican bajo un sistema de financiamiento de largo plazo, en especial para una comuna con un parque lumínico de más de 22 años de antigüedad. Con este tipo de financiamiento, el municipio puede enfrentar las permanentes demandas y emergencias sociales de corto plazo de su población y dar prioridad a programas municipales destinados a satisfacer las necesidades básicas más urgentes”.


El ingeniero destaca que “el mejoramiento de alumbrado público es una de las inversiones más esperadas por la comunidad, en atención a sus características sociales, contexto político, seguridad ciudadana, y de tránsito. Proyecto que deberá contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida y optimizar el uso de los recursos destinados a mantención y consumo de alumbrado público para la comuna”.


Agrega que el “recambio se justifica con tecnología LED de última generación, que tal como se ha demostrado, son más eficientes, de menor consumo, de mayor vida útil y sin costo de mantenimiento para el municipio, durante un período aproximado de 10 años, esto último, producto de las garantías técnicas de los proveedores y de la licitación como tal”.


Esta última frase del informe contrasta con uno de los argumentos esgrimidos por el municipio para justificar el alza en el costo de la licitación, ya que mientras el ingeniero habla de que las luces no tienen costo de mantenimiento por 10 años, desde el municipio se ha precisado que la licitación cuesta más que otras similares ya que se incluye el costo de mantención de las luminarias.