Conductor Uber acusó "encerrona" y daños provocados por taxistas

El conflicto entre conductores de Uber y taxistas ha escalado a un grado de violencia mayor.

Un episodio de esas características, que han ocurrido en su mayoría en Santiago,  se vivió  la madrugada del sábado, a las 3.14 horas en Chillán.

El conductor, identificado con las iniciales C.A. E. I , de 29 años, denunció que sufrió amenazas y un ataque que dejó su vehículo con una serie de daños, tras recoger dos pasajeros en un paradero de avenida Ecuador, en cercanías del terminal María Teresa, lugar, dice, que prefiere evitar, debido a roces con la competencia.

Los clientes se dirigían hacia la calle Juan Velásquez, cerca del Colegio Concepción, al llegar al lugar el afectado cuenta que sufrió una “encerrona” por parte de taxistas. Sin embargo, dice que logra zafar para posteriormente dirigirse rumbo a la calle Paul Harris, donde había más taxistas bloqueando el paso, por lo cual se traslado a la estación de servicio Shell Asturias.

“Ahí nuevamente me rodean, unos 10 taxistas que se bajan y comienzan a pegarle combos, patadas y con palos al auto junto con amenazas, empecé a dar vueltas por el servicentro para poder salir, y los pasajeros se bajaron, entonces me tiro sobre el césped con rumbo a Vicente Méndez, a la altura del regimiento los perdí de vista y fui a Carabineros”, comenta el afectado a LaDiscusión.cl

Afortunadamente, el conductor de Uber, dice que no sufrió lesiones físicas, pero sí muchas amenazas de muerte y de golpizas. Solo su vehículo quedó con algunas daños, principalmente, en un foco trasero que resultó quebrado y algunas abolladuras, producto de los actos de violencia.

El joven conductor denunció lo sucedido en la Policía de Investigaciones, donde seguirá el caso. Cuenta que detectives ya analizaron las cámaras de la estación de servicio Shell, desde donde tendrían identificados a los involucrados. Además, el martes presentará junto a su abogada una denuncia en el Ministerio Público contra todos los responsables.

"La admnistradora y un detective fueron los únicos que han visto el video, era difícil ver las patentes, porque ese día como llovió estaban un poco empañadas las cámaras, pero sí se reconocen  letreros de las empresas de los vehículos y rostros".