Las deudas pendientes que deja en Chillán el Pladeco

La primera acción que debe ser encarada es la de evaluar el cumplimiento de la actual carta de navegación

Cuando la municipalidad contrate en septiembre próximo a la consultora que deberá elaborar el nuevo Plan de Desarrollo Comunal para Chillán que regirá desde el 2017 al 2022, comenzará el trabajo para pesquisar el cumplimiento del documento en vigencia, pero que había cumplido su vida útil el 31 de diciembre del 2015.

Una primera evaluación de la carta de navegación en vigencia desde octubre de 2011 fue planteada por la municipalidad durante el año pasado cuando se criticaba al municipio por la tardanza en comenzar el proceso de renovación de aquella, lo que a la postre concluyó recientemente cuando la entidad edilicia recibió apoyo del Gobierno Regional quien traspaso 51 millones de pesos para que pudiera ejecutar la iniciativa.

La licitación para renovar el documento maestro, cierra en 16 días más, cuando las empresas interesadas presenten sus ofertas técnicas y económicas, las que serán evaluadas por la municipalidad hasta la adjudicación definitiva el 31 de agosto.

Según el cronograma establecido por la corporación, el Pladeco debería ser creado durante un período de seis meses, el primero de los cuales tiene que ser ocupado para analizar el estadio actual de ese instrumento de planificación.

Un insumo básico para ello debiera ser un informe elaborado por la Secpla durante el año pasado y entregado a los concejales donde se aseguraba un avance superior al 90% lo que fue contrarrestado por antecedentes en terreno donde se plasmaba otra realidad.

Igualmente, el Daem había realizado una labor para documentar todos los avances de las ideas y proyectos incluidos en el lineamiento estratégico vinculado a Educación, donde igualmente aparecía un altísimo cumplimiento que no se condecía con la realidad de muchos establecimientos que tenían problemas de infraestructura.

El ingeniero Luis Díaz Acuña, plantea que efectivamente las autoevaluaciones tienden a ser complacientes por lo que si lo que se pretende es tener una buena calibración y datos reales y creíbles debe ser realizado por una empresa externa. “La autocrítica no es una virtud de las autoridades”, recalca.

El asesor municipal expone que cuando se trata de obras físicas debiera ser relativamente sencillo lograr una estimación razonable, a diferencia de lo sucede con planes y programas que tienen un componente más subjetivo y difícil de monitorear.

Por su parte el director del Centro de Estudios de la Realidad Regional (CERR), Renato Segura, indicó que una evaluación de las acciones desarrolladas por una municipalidad debe considerar lo que llama “el voto programático” que alude al cumplimiento efectivo de los fines con los que se construyen las obras.

El economista ejemplifica señalando que el Gobierno puede felicitarse de haber construido una plaza, pero si ella no es utilizada o se apodera de ese paseo cívico la delincuencia mal puede ser bien valorada por los expertos.

El experto, agrega que para en el caso de este tipo de instrumentos de planificación es importante proponer un plan de seguimiento constante de los planes, proyectos y obras que están plasamadas en el documento.

La nueva carta de navegación planificada a seis años (2017-2022) consideraría la metodología Cepal–Subdere, la que permitiría asegurar “que el estudio sea realizado de forma participativa y acorde a la realidad comunal”.

Además, el nuevo documento que fija prioridades y metas deberá incluir como pilares temas como medio ambiente y sustentabilidad, cultura, identidad y patrimonio, desarrollo urbano, transporte y conectividad vial, desarrollo social, económico, productivo y rural, salud, educación, turismo, gestión municipal, deportes, seguridad y servicios de emergencia.

Un elemento distintivo de este nuevo plan es que se deberán incluir “servicios de la comuna, hacia la provincia y futura Región de Ñuble” y deberá considerar el trabajo sobre 11 territorios, ocho urbanos y tres rurales, que forman parte de la urbe.

Lo que se espera, según las bases de licitación, es que “el Pladeco sea realizado y definido, tanto por temáticas, como por las particularidades, realidades, necesidades y prioridades de cada territorio. El consultor deberá por lo tanto, considerar dentro de la metodología propuesta la forma de lograr lo anterior”.

Durante la etapa de elaboración del Pladeco el consultor deberá considerar al menos la realización de talleres y reuniones con los actores relevantes municipales, planificados por áreas temáticas.

La municipalidad gastará en este Pladeco 51 millones de pesos, entregados por el Gobierno Regional, bastante más que los $14 millones invertidos en el anterior documento ya obsoleto y que físicamente es un texto de 351 páginas.

Deudas pendientes
En lo que respecta al Pladeco de Chillán, el escrito de 351 páginas desarrollado por Bakovic y Balic el 2011 presenta además de fundamentación teórica, una matriz donde aparecen 325 iniciativas de las cuales 201 eran nuevas.

Del total hay proyectos emblemáticos que no pudieron ser ejecutados y probablemente deberán ser ahora incluidos en el Pladeco que debe comenzar a ser diseñado para los próximos seis años.

Una de las obras pedientes es la construcción del puente de Yerbas Buenas que aún no comienza a ser levantado a pesar de haber tenido recursos del GORE desde el 2007, junto con los de Purén y Libertad Oriente los que ya fueron entregados a la comunidad.

En este caso, parecen haber dudas acerca de su construcción durante este año, pues solo dos empresas llegaron a la visita a terreno realizada recientemente y no hubo consultas de parte de las interesadas.

Otra obra significativa para la ciudad es el mejoramiento del cruce de Paul Harris con Vicente Méndez que está pendiente desde el 2011 a pesar de tener financiamiento también desde el Gobierno Regional por unos $1.000 millones.

Otra obra pendiente es la remodelación del centro cívico y de la Plaza de Armas, el que no ha podido obtener recomendación técnica para su desarrollo en los últimos ocho años.

En el listado de propuestas, aparece una iniciativa estrella de esta administración como era la construcción de una piscina temperada en el llamado Parque de Los Deportes que no pudo ser ejecutado.

Igualmente se suma la imposibilidad de haber avanzado más en la modernización y ampliación del edificio consistorial que debería tener una torre por Herminda Martín, pero que solo quedó en boceto.

Participación ciudadana
Una de las iniciativas valoradas por esta administración era la Participación Ciudadana, pero en los dos períodos no se alcanzó a realizar consultas, cabildos para analizar temas sociales, plebiscitos u otras formas de participación contempladas incluso en una ordenanza local.

Se suman a las acciones no concretadas, el Plan Maestro de Residuos no desarrollado plenamente, la fiscalización efectiva de venta de leña, la creación de un vivero municipal, el control de perros vagos y tenencia responsable de mascotas, la transformación del aeródromo en aeropuerto y además una serie de inciativas para mejorar la acción municipal interna que aparece como uno de los debes de esta administración.