Una doble lucha libran las familias de Ñuble con pacientes oncológicos

Al promediar las cinco de la madrugada Bella y su pequeño hijo de seis años tienen que estar en pie cuando deben ir a Concepción en busca de un vital servicio que, hasta ahora, el sistema público de salud ñublensino les niega.

La leucemia que le diagnosticaron al valiente niño hace casi tres años, obligó a sus padres a buscar todos los medios habidos y por haber para recuperar su frágil condición, alternativas que solo pueden ser obtenidas en la capital regional.

Si bien el hecho de librar la dura pelea contra el cáncer de por sí ya es desgastante para ella y sobre todo para su hijo, según afirma Bella Córdova, lo que tienen que sufrir por mejorar el estado de su familiar es un doble golpe que no tienen más opción que recibirlo y soportarlo.

“A las cinco y media de la madrugada nos pasa a buscar el transporte del municipio para llevarnos a Concepción a la sesión de quimioterapia. Al ser de tan lejos se me complica no solo a mí, sino que también a mi hijo que termina muy mal cada vez que recibe la quimio”, comenta la mujer radicada en El Carmen y añade que otro de los problemas es es el económico.

Pese a que el viaje está cubierto por el gobierno comunal carmelino, señala que muchas veces tiene que cubrir los gastos correspondiente a los peajes.

Bella señala que lo más conveniente para ella y para todas las familias que viven en la provincia es contar con el mismo servicio al menos en Chillán, por lo que advierte que el anuncio de que hiciera el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) sobre la habilitación de una Unidad de Oncología en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, les abre la posibilidad de alivianarles en algo la dura tarea que tienen.

“Sería muy bueno tener a los enfermos con una atención más cercana. Podrían estar más tiempo acompañado por los suyos y llegar más pronto a casa”, opina.

Rutina
Desde hace un año Giovana  Ramírez viaja a Concepción junto a la pequeña Pía de tres años.

El meduloblastoma que le detectaron a la niña está siendo tratado íntegramente en la cabecera regional, razón por la cual Giovana debe viajar todos los días.

“Hasta junio íbamos tres veces a la semana para las quimioterapias, pero desde hace un mes estamos viajando de lunes a viernes porque Pía también recibe radioterapia. Salimos con mi hija a las seis de la mañana y en casa estamos de vuelta a las cuatro de la tarde aproximadamente”, explica.

La joven madre de 25 años lamenta el que Chillán no cuente con un servicio oncológico que les permita sobrellevar la rutina diaria y evitar gastos.

“De mi casa al Hospital Herminda Martín me demoro 20 minutos y de Chillán a Concepción casi dos horas, lo que es agotador más para ella que recibe el tratamiento.

Otra de las cosas que nos afecta como familia es en lo económico; es cierto que el hospital da una cierta cantidad de pasajes, pero a veces no alcanza para todos y debemos costearnos los gastos”, recalca, precisando que no menos de $10.000 es el monto del que tiene que disponer cuando no consigue el beneficio.

A juicio de Giovana, tener un centro oncológico en Chillán ayudaría a las familias a disponer de más tiempo para compartirlo con el resto de miembros.

Impacto
Al menos 1.300 nuevos casos de personas con cáncer se detectan al año en la Provincia de Ñuble, según estimaciones de la Secretaría Regional del Ministerio de Salud, siendo los males al estómago, próstata y mamas los de mayor incidencia al acumular casi el 50% del total.

Las estadísticas del Servicio de Salud Ñuble indican que son casi 170 las personas de la provincia que deben viajar por el servicio de quimioterapia, realidad que cambiará a fines del presente año.

El pasado lunes el director del SSÑ, Iván Paul, anunció que desde noviembre próximo el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán acogerá la primera unidad oncológica de la provincia, dependencia de mediana complejidad que entregará el tratamiento de quimioterapia, lo que evitará que muchos pacientes locales tengan que viajar largos trayectos para recibirlo. 

Un médico Hemato Oncólogo, dos médicos generales, cuatro enfermeras, dos técnicos paramédicos, una nutricionista, un químico farmacéutico, un psicólogo, un trabajador social y personal administrativo, son los que darán vida al nuevo servicio.

Serán alrededor de 250 millones de pesos los que se invertirán en la habilitación de la unidad especializada, la cual estará ubicada en las instalaciones del recinto de salud chillanejo.