Dos menores de hogar del Sename llevan 11 días desaparecidos

Se cumplirán casi dos semanas desde que el hogar de menores de la Cruz Roja, en Bulnes, se escaparon dos escolares sin que hasta el momento se sepa de su paradero.
“A mí me quitaron al niño diciendo que en el hogar iba a estar mejor, pero la verdad es que mientras vivía conmigo en la casa nunca se escapó, en cambio allá se les vive arrancando y ahora, ni siquiera saben dónde está”, se quejó Johana Videla, madre de Sebastián, de 15 años, quien el martes pasado, junto a su polola Javiera, de 17 años, no volvió al hogar luego de terminada la jornada escolar.

Si bien desde el primer día de ausencia en el hogar se activaron los protocolos de rigor, como comunicar el hecho en las casas de los menores, presentar una denuncia por presunta desgracia en Carabineros e informar de la situación al Sename Bío Bío, ente estatal al que este centro está supeditado, “ya pasaron muchos días y, claro, esta situación es de mayor preocupación”, comentó la directora del hogar, Nancy Ulloa.

La encargada aseguró que “ellos se hicieron amigos de unos jóvenes mayores de edad que viven en el centro de Bulnes, y por lo que sabemos son personas que son buenas para tomar y de las que sospechamos podrían además consumir algunas drogas. Obviamente nuestras primeras sospechas es que ambos estarían con ellos”.

Sin embargo, conociendo la dirección exacta del inmueble que ocupan estas personas, carabineros ya trató de verificar si ambos estaban en esa casa, “pero las veces que fueron, no encontraron a nadie”, aclaró la directora.

En este momento, la orden de investigar el caso ya se emanó desde el Ministerio Público hacia la Brigada de Homicidios de la PDI de Chillán, quienes de momento extenderían su radio de búsqueda dentro de la provincia, toda vez que Sebastián tiene familia en Chillán y Javiera en Coelemu.

De todas formas, la madre de Sebastián, si bien aclaró que en alguna ocasión su hijo llegó hasta su casa para presentarle a Javiera, “casi nunca se viene para acá, generalmente se van donde esta persona mayor o si no se junta con otros amigos en la línea del tren”.

Las posibilidades que se encuentren en Coelemu no son más altas, ya que la menor ingresó al hogar por orden judicial, toda vez que se comprobó que ella estaba viviendo en situación de calle.

“Y es por esa razón que a ella le ha costado tanto permanecer en el hogar, no está acostumbrada a los horarios ni a permanecer en un solo lugar y tal vez es ella quien arrastra al otro niño”, apunta Nancy Ulloa.

Respecto a las acusaciones de las constantes fugas protagonizadas por parte de la madre de Sebastián, la directora del hogar aclaró que “nosotros no somos una cárcel ni ellos están privados de libertad, no son personas que hayan cometido delitos, por lo que no se les puede poner un guardia todo el día, al contrario, la idea es que ellos puedan realizar su vida y sus rutinas de la forma más normal posible y es camino al colegio cuando se arrancan, no desde el interior del hogar”.

“Hay que tener paciencia”
Desde Concepción, la directora del Sename Bío Bío, Rina Oñate, dijo que aparte de los trabajos concernientes a la PDI, en el propio hogar contaban con un equipo de profesionales que, teniendo nociones de los puntos que ambos frecuentaban, se habían sumado también a su rastreo.

La directora negó que el que las fugas de los menores desde sus hogares se deba a falta de seguridad o recursos, “ya que no podemos coartarles sus libertades, hay que entender que el que se hayan escapado en jornada de clases también hace responsables a los propios establecimientos educacionales y por su puesto a sus propias familias, no todo es responsabilidad del Sename”.

Rina Oñate aclaró que lo único que les permite asegurar que los menores no se arranquen es la propia voluntad de los menores de no hacerlo, “para eso es que se trabaja con profesionales, recordemos que se trata de niños que han vivido situaciones traumáticas en sus hogares, por lo que no es fácil, hay que tener mucha paciencia y seguir con una planificación profesional”.

No obstante los casos son múltiples. En la Brigada de Homicidios, unidad a la que llegan este tipo de órdenes de investigar, el subprefecto Claudio Ramos explicó que “tenemos una gran cantidad de órdenes de investigar para casos como éste, aunque muchos terminan en dos o tres días”.