Nuevo Pladeco incorpora tecnología que revelará nivel de cumplimiento

Definitivamente la ciudad de Chillán no podrá tener durante este año la esperada actualización del Plan de Desarrollo Comunal, Pladeco, el cual venció a fines del 2015 y fue extendido por un año mientras se avanzaba en un texto que proyecte a la ciudad por los próximos seis años.


La municipalidad, tras licitar el pasado martes la contratación de la empresa que elaborará el estudio, estableció el 2 de agosto próximo como plazo fatal para que las firmas  interesadas presenten las ofertas técnicas y económicas, mientras que la adjudicación fue definida para el 31 de ese mes, finalizando con la firma del contrato el 15 de septiembre.


Desde esa fecha en teoría la empresa tendría seis meses para entregar el informe final, según el apretado cronograma que maneja la municipalidad y que forma parte de las bases de licitación en desarrollo.


En estas condiciones, comentó el concejal comunista Víctor Sepúlveda, “creemos que la ciudad tendría un Pladeco recién durante el mes de abril o mayo de 2017, lo que excede los plazos establecidos por el alcalde, que fijó el vencimiento del actual plan el 31 de diciembre de este año”.


Según antecedentes de la Secretaría de Planificación Comunal, en seis meses la empresa que ejecute el trabajo deberá evaluar el Pladeco 2011-2015, elaborar una propuesta, generar el proceso de participación ciudadana, definir estudios y proyectos, actualizar el mapa comunal y votarlo en el sexto mes.
Según los términos de referencia, “el consultor deberá considerar la elaboración completa del Pladeco, desde la instalación del proceso de actualización dentro del municipio y la comunidad, con la finalidad de asegurar un proceso participativo, hasta la implementación dentro del equipo municipal, de un sistema computacional que permita realizar el seguimiento del plan  durante toda su vigencia”.


Este punto es clave, ya que una de las críticas al actual Pladeco es la escasa información existente sobre el nivel de cumplimiento del documento.

Nueva metodología
La nueva carta de navegación planificada a seis años (2017-2022) consideraría la metodología Cepal–Subdere, la que permitiría asegurar “que el estudio sea realizado de forma participativa y acorde a la realidad comunal”.


Además, el nuevo documento que fija prioridades y metas deberá incluir como pilares temas como medio ambiente y sustentabilidad, cultura, identidad y patrimonio, desarrollo urbano, transporte y conectividad vial, desarrollo social, económico, productivo y rural, salud, educación, turismo, gestión municipal, deportes, seguridad y servicios de emergencia.


Un elemento distintivo de este nuevo plan es que se deberán incluir “servicios de la comuna, hacia la provincia y futura Región de Ñuble” y deberá considerar el trabajo sobre 11 territorios, ocho urbanos y tres rurales, que forman parte de la urbe.


Lo que se espera, según las bases de licitación, es que “el Pladeco sea realizado y definido, tanto por temáticas, como por las particularidades, realidades, necesidades y prioridades de cada territorio. El consultor deberá por lo tanto, considerar dentro de la metodología propuesta la forma de lograr lo anterior”.
Durante la etapa de elaboración del Pladeco el consultor deberá considerar al menos la realización de talleres y reuniones con los actores relevantes municipales, planificados por áreas temáticas.


La municipalidad gastará en este Pladeco $51 millones de pesos, entregados por el Gobierno Regional, bastante más que los $14 millones invertidos en el anterior documento ya obsoleto y que físicamente es un texto de 351 páginas.


La entidad edilicia no quiere en esta ocasión un documento voluminoso, sino que un instrumento más manejable, dinámico y de fácil estudio “Este documento deberá considerar una gráfica clara y de fácil comprensión. Deberá identificar, analizar y realizar conclusiones. Se requiere considere imágenes y fotografías claras que reflejen la situación actual. Debe contener el diagnóstico por cada área”, plantea la Secpla.