Sistema de caldera y uso de leña seca reducirían contaminación al 2030

El 93% de la contaminación que todos los años se vive en Chillán y Chillán Viejo en la época de otoño-invierno, es producido por la quema de leña durante la calefacción domiciliaria.

Desde el año 2004 que los altos niveles de polución por material particulado fino 2,5 (MP2,5) se vienen midiendo en la intercomuna con estaciones de monitoreo instaladas por el Ministerio de Medio Ambiente (MMA), y durante este tiempo se ha confirmado que el ambiente respirable local es uno de los más tóxicos del país entre los meses de abril y agosto.

No fue sino hasta agosto del 2012 que el Gobierno decretó oficialmente al territorio que comprende Chillán y Chillán Viejo como Zona Saturada por humo de leña, y desde ese momento empezó a planificar la forma cómo disminuir los graves índices de humo por combustión de biomasa, que sobrepasa con creces los máximos recomendados por la normativa nacional.

De acuerdo a la legislación, un ambiente se considera sano cuando el promedio diario de MP2,5 no supera los 50 microgramos por metro cúbico (ug/m3), cifra que en otoño e invierno es superada notablemente por el uso de calefactores ineficientes y astillas de mala calidad o con humedad mayor al 25%.

Ante esta creciente problemática ambiental y de salubridad, el Ejecutivo promulgó el pasado 28 de marzo el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) para Chillán y Chillá Viejo, con el que se prevé reducir el 59% de la polución hasta el año 2026.

Dentro de las medidas que consigna el documento se encuentran las de tipo estructural (aislación térmica de viviendas y de recambio de estufas) que son en las que descansan los mayores esfuerzos y recursos económicos del Gobierno.

Junto a estos programas, se suman iniciativas privadas promovidas por instituciones gubernamentales que apuntan a transformar la manera como se tempera una casa en la intercomuna.

Calefacción comunitaria
Una de las disposiciones del texto ambiental es que el Estado deberá fomentar proyectos habitacionales que prioricen el uso de la calefacción distrital para la climatización de las viviendas.

En términos sencillos, la calefacción distrital no es más que un sistema de calderas central que puede funcionar con combustibles fósiles o biomasa (leña o pellet), que está interconectada con un grupo de viviendas mediante tuberías, a través de las cuales se entrega calefacción y agua caliente sanitaria a cada una de las casas.

Lo más notable del mecanismo es que las casas no necesitan utilizar estufas a leña u otro tipo de calefactor, por lo que se reduce la posibilidad de producir emisiones de MP2,5.

Cálculos
El doctor en Ingeniería Ambiental, Luis Díaz Robles, realizó un estudio sobre el impacto positivo que generaría en la intercomuna la implementación de la calefacción distrital.

El académico de la Universidad de Santiago trabajó siete diferentes escenarios y los respectivos efectos que produciría en la intercomuna la incorporación del inédito mecanismo (todo proyectado al año 2030), al cual también sumó la condición de que se use leña seca en un porcentaje determinado.

Las estimaciones del experto parten de que actualmente se producen cerca de 5.908 toneladas al año de MP2,5, emisiones generadas casi exclusivamente por el consumo de leña.

Con la implementación del sistema y considerando que al menos el 60% de la leña que se usa sea seca, las estimaciones de Luis Díaz Robles indican que el material particulado al año 2030 sólo llegaría a las 2.476 toneladas, por lo que las emisiones contaminantes se reducirían un 59% de lo que actualmente se vive.

Si al escenario se le excluyera la calefacción distrital, la contaminación ascendería a 2.720 toneladas al año, 244 más que en el primer caso.

En estas dos proyecciones, explica Luis Díaz Robles, no están considerados los programas de recambio de calefactores ni de aislación térmica de viviendas.

Al calcularse una realidad basada en un contexto en el que las calderas comunitarias funcionen en una intercomuna que sólo use un 40% de leña seca, la polución en el 2030 sería de 2.635 toneladas al año de MP2,5. En tanto que si el sistema no fuese incorporado, las emisiones alcanzarían las 2.887 toneladas.

El mejor escenario planteado por el especialista es que si se diera el caso ficticio de instalar calefacción distrital a todas las casas de la intercomuna, las emisiones de material particulado solo serían de 212 toneladas al año.

Un caso diametralmente distinto se daría si es que, por el contrario, no se generase ningún tipo de medida para mitigar la contaminación; en esta situación, en el lapso de 14 años las emisiones de MP2,5 aumentarían casi un 12%, sumando 6.615 toneladas al año.

Beneficios
Luis Díaz Robles explica que las estimaciones realizadas se ajustan a las proyecciones de crecimiento en infraestructura habitacional que tiene Chillán y Chillán Viejo, de no menos de 500 casas nuevas al año.

El estudio se planificó pensando en el funcionamiento de 33 calderas al año 2030, cada una conectada a grupos habitacionales de entre 200 y 300 viviendas aproximadamente. 

El académico advierte que, junto a otras medidas que incluye el PDA local, la calefacción distrital es uno de los mecanismos más eficientes que existen para evitar de manera masiva la emisión de contaminantes producto de la quema de leña domiciliaria.

“Es uno de los sistemas más importantes que se puedan utilizar en zonas saturadas como Chillán y Chillán Viejo. En cuanto a las emisiones de MP2,5, se puede llegar a reducir hasta un 98% la contaminación si se compara lo que produce una estufa a leña, por lo tanto, se podría decir que es la medida más exitosa”, comenta.

No sólo calefacción intradomiciliaria en época de bajas temperaturas ofrecería el instrumental para la Zona Saturada de Ñuble, asegura el ingeniero Ambiental.

“Este sistema es completo. Sirve para calefaccionar las casas en otoño-invierno, entrega agua sanitaria caliente y puede servir incluso para dotar de aire acondicionado en verano, producido por la energía de las calderas”, precisa.

Luis Díaz Robles recalca que, por todos estos beneficios, la calefacción distrital es un sistema rentable, considerando también que el combustible ideal para hacerlo funcionar en nuestra zona debería ser la biomasa (pellet o leña), elemento abundante en la provincia.

Si bien precisamente es el uso inadecuado de este insumo vegetal el que ha ocasionado que la intercomuna sufra de graves episodios de polución, el académico señala que el sistema es tan eficiente que incluso puede usar leña húmeda sin impactar significativamente el medio ambiente, puesto que utiliza mecanismos especiales que evitan la producción y expulsión del peligroso MP2,5.

“Sería inviable que sea con gas o con petróleo, pero sí podría funcionar con pellet o leña, ya que se ayudaría a evitar la generación de gases de efecto invernadero”, enfatiza el académico que conoce la realidad de Chillán y Chillán Viejo en cuanto a la contaminación por quema de leña.

Quizás una de las desventajas que tiene la calefacción distrital, admite Díaz Robles, es que no sería tan rentable económicamente si se quiere instalar en las actuales viviendas, ya que se tendría que intervenir cada una de ellas, con costos que podrían hacerlo inviable; es por eso que, reitera, esta red interconectada es perfecta para nuevos proyectos inmobiliarios.

Se usará en la intercomuna
De acuerdo a lo consignado por el PDA, transcurridos 12 meses desde la promulgación, el MMA en coordinación con la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), diseñará un instrumento de fomento para aquellos proyectos inmobiliarios nuevos que consideren calefacción distrital a ejecutarse en la Zona Saturada.

Dicho instrumento, según los lineamientos del texto ambiental, deberá considerar incentivos tanto para la financiación de estudios de preinversión para la evaluación de prefactibilidad en planes habitacionales nuevos, como también para cofinanciar la inversión de este sistema en proyectos nuevos.

El secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas, recordó que el PDA de Chillán y Chillán Viejo contempla que en un plazo de tres años desde la publicación del documento, el MMA en coordinación con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), evaluarán el desarrollo de un diseño para un proyecto piloto de calefacción distrital para un conjunto habitacional nuevo en la Zona Saturada, para lo cual procurarán obtener financiamiento sectorial o del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

“Dentro de la diversificación de la matriz energética y de las alternativas tecnológicas para la descontaminación aparece la calefacción distrital como una de las mejores opciones reales para conseguir una calefacción eficiente de las viviendas reduciendo los costos”, opina Richard Vargas.

El funcionario de Gobierno destaca las bondades del mecanismo que no ha sido explotado en el país, al presentarse como un medio comunitario que garantiza mínimas emisiones de polución.

“Es algo que vamos a desarrollar en conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción y esperamos que algunos de los proyectos inmobiliarios que se materialicen en los próximos años puedan incorporar este sistema”, añade.

Eficiencia energética
Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) Chillán, señalan que la calefacción distrital constituye una interesante innovación a la hora de buscar nuevas alternativas para hacer frente a la polución ambiental, tomando en cuenta que la combustión residencial de leña se encuentra en el primer lugar de las fuentes emisoras de material particulado respirable, siendo responsable del 86 a 93% de las emisiones totales anuales. 

“Por ello, como gremio estamos atentos a cada aspecto contenido en el Plan de Descontaminación Ambiental y al desarrollo de soluciones constructivas que mejoren la eficiencia energética de los hogares, junto a la tecnología que permita sistemas de calefacción más limpios que no afecten la salud de las personas”, aclaran. 

La CCHC Chillán enfatiza que desde el año pasado vienen propiciando el desarrollo de charlas sobre la calefacción distrital y además, indican, en los últimos meses han empezado a trabajar estrechamente con la Seremi de Energía con el propósito de avanzar en el diálogo y socialización de las alternativas de calefacción sustentable.