Municipio se resiste a entregar informes claves a concejales

Concejales de Chillán ya no esconden la molestia que les ocasiona el tener que reiterar una y otra vez requerimientos formales al alcalde y la municipalidad, respecto de información relevante sobre la marcha de la actividad del gobierno comunal, así como de proyectos de interés local.


Quien más ha reclamado respecto de la aparente falta de interés de la corporación edilicia por entregar información es el concejal Jorge Marcenaro, uno de los más incisivos a la hora de pedir cuentas al alcalde y su equipo sobre el devenir de la ciudad.


No obstante desde hace ya tres sesiones de Concejo Municipal, esto es ya más de un mes, que el edil y eventual candidato a alcalde no realiza ningún tipo de comentarios, lo que ha llamado la atención de los asiduos a las sesiones de Concejo y del propio alcalde,  quien tras la última sesión expresó su extrañeza. “¿Qué le pasa a Jorge Marcenaro que no abre la boca?”, preguntó Zarzar.


El mutismo que se apoderó de Marcenaro tiene como explicación, comentan concejales cercanos a él, con el hecho que está ciertamente molesto por la falta de interés del equipo municipal por responder a las numerosas consultas de las autoridades elegidas por la comunidad.


Marcenaro no es el único al que se le deben informes que buscan transparentar los actos oficiales, sino que la mayoría de los integrantes del cuerpo colegiado reclama deudas, varias de larga data, de parte del alcalde, del administrador municipal y de jefes de departamentos.


Jorge Marcenaro, antes de que se licitaran las cuentas corrientes a la empresa BCI,  había solicitado la entrega de información sobre el estado del desarrollo de las bases de licitación y posteriormente de las empresas concursantes, pero tras seis meses de espera finalmente el municipio entregó la propuesta final para adjudicar el concurso a esa entidad bancaria, pasando por encima de los ediles.


“Hemos sido sobrepasados, nos han baipaseado una y otra vez, pedimos antecedentes y nunca nos entregan lo que pedimos, a pesar de que el alcalde tiene plazos definidos para responder a las consultas que hacemos en las sesiones de Concejo”, recrimina el concejal radical Juan López Cruz.


En tanto, el concejal comunista Víctor Sepúlveda declara que el alcalde optó por los hechos consumados, pues presenta mociones muchas veces con carácter de urgencia y a última hora, para que el Concejo tenga poco tiempo de analizar los temas.


En estas condiciones lo que más falta en este Concejo, critica López, es “participación, democracia e igualdad en la toma de decisiones, pues la municipalidad hace lo que quiere y nosotros, que somos autoridades, no tenemos al menos en este Concejo y con este alcalde capacidad de voto”.


Las quejas por la falta de respuestas oficiales no provienen solo de la Nueva Mayoría, sino que incluso de la derecha. El lunes la concejala Nadia Kaik (RN) planteó que tras varios meses desde que hizo una petición formal para conocer detalles sobre proyectos de la Dirección de Tránsito, no ha obtenido respuesta alguna.


El concejal socialista Carlos Hernández agrega que la municipalidad tiene pendientes desde el año pasado una evaluación final de los gastos en que incurrió esa entidad para la realización del campeonato Mundial de Fútbol Juvenil, al cual la municipalidad habría traspasado más de $200 millones.


Suma a ello que hasta ahora el gobierno comunal no ha informado sobre el estado de los sumarios abiertos en el interior, entre los cuales figura el último conocido que afecta al encargado de deportes y recreación Jorge Briones.


Hernández agrega que adicionalmente solicitó que fueran transparentados los gastos incurridos por profesionales, técnicos y concejales en los viajes para conocer la farmacia municipal de Recoleta, que sirvió de modelo a la local.


Además, destaca, hace ya varios meses solicitó un registro actualizado de los ingresos por el concepto de la concesión de los bienes municipales en Pinto desde el año 2008. 


Otros concejales han pedido un informe de las multas a la empresa que desarrolló el proyecto de semaforización en la ciudad hace ya tres años, a lo que se agregan requerimientos para saber el estado de los numerosos juicios que afectan al municipio, como además las deudas por concepto de publicidad.


“Este municipio tiene una conducta permanente de no entregar informes solicitados formalmente”, lamenta Hernández.