Admiten problemas para erradicar las máquinas de azar en Chillán

Todas las máquinas que operan en las llamadas salas de juegos o casinos populares de Chillán serían de azar, y por lo tanto debieran ser sacadas de circulación por la Municipalidad de Chillán. Esto es lo que ha sostenido desde hace mucho tiempo el municipio, que incluso dictó una ordenanza el año 2014, que no ha sido cumplida por los empresarios del rubro, que se las han arreglado para seguir operando.


En la actualidad los casinos populares, admite la municipalidad, han comenzado a prosperar  nuevamente, pues los empresarios del rubro lograron evadir todas las restricciones legales y se han escudado en subterfugios.


Se suma a ello, agregan concejales, que los inspectores municipales no son capaces de controlar todos los locales que existen en la ciudad.


Adicionalmente, los ingresos que obtienen los locales serían de tal nivel que si una sala de juegos es cerrada, no tarda mucho tiempo en volver a abrir sus puertas, pues cancelan la infracción.


El abogado municipal Pedro San Martín sostuvo en la última sesión de Concejo Municipal que en efecto, los dueños de los casinos populares han incluido dentro de sus gastos de operación “el pago de multas”.


El asesor jurídico comentó a los ediles que a pesar de las clausuras que permanentemente se realizan a los locales, por vulnerar las normativas municipales, “de manera contumaz” los empresarios insisten en romper sellos y volver a atender a los clientes.


El abogado precisó que hasta hace unos meses, y según el último catastro realizado en la ciudad, habían 13 locales en operaciones, pero últimamente se han sumado nuevos de estos negocios en el área céntrica.


Las operaciones ilegales de las salas de juegos populares no dejan ningún tipo de beneficios para la municipalidad, advirtió el profesional, pues “ya no hay permisos para ello”, de lo que se deduce que no existen pagos a las arcas municipales.


La municipalidad, tras el fracaso de la ordenanza de 2014, decidió judicializar el tema, por lo que está a la espera que tribunales dicten sentencia respecto de las demandas interpuestas contra empresarios que reabren una vez que son clausurados.


San Martín agregó que “el municipio se encuentra a la espera de que los tribunales de Garantía resuelvan en relación a las acciones penales intentadas por rotura de sellos”.


Para el profesional, ha sido difícil erradicar tales locales, pues las personas detrás se han puesto por sobre la legalidad y no acatan las normas vigentes en la ciudad.


“Se trata de un gremio que no respeta la institucionalidad vigente, haciendo caso omiso de las ordenanzas y decretos particulares que en algunos casos han dispuesto la clausura de los locales, los mismos que en los hechos han abierto pese a las órdenes de la autoridad”, lamentó.


ASESORÍA
Con este diagnóstico llegó al Concejo Municipal un informe de la empresa Cobutec Ltda. con sede en Temuco, que podría asesorar a la municipalidad en el reconocimiento de los equipos de azar y de aquellos ingenios tecnológicos que no ocupan software con algoritmos que generan aleatoriedad.


El documento, que debe ser analizado, tiene la virtud de renovar la discusión del tema en momentos en que la municipalidad busca por todos los medios a su alcance clausurar de manera definitiva los locales que han comenzado a pulular nuevamente en el centro, luego de que tras la ordenanza la mayoría tuviera que cerrar sus puertas.


La concejala Nadia Kaik, quien recibió una copia del informe de la empresa que busca asesorar al municipio, sostiene que es lamentable que la municipalidad no haya sido capaz de erradicar los casinos de juegos, sobre los que además pesan informes negativos de Carabineros.


La edil comentó que “esto nos hace replantear cuál es el sentido de tener una ordenanza que no es respetada por los dueños de los locales de juegos, quienes siguen ganando dinero a costa de los chillanejos y además sin que la municipalidad reciba ni un solo peso”.


Dado el actual escenario, manifestó que la municipalidad debe dar un paso más allá y retomar el análisis del tema, pues “se ha visto que ni la ordenanza, ni el cierre de locales, ni las denuncias ante la justicia han dado resultados”.


El concejal Joseph Careaga indicó que “el informe que me fue enviado por la empresa con sede en Temuco da cuenta de que hay dudas sobre si las máquinas de los casinos populares son de azar y no de destreza o habilidad, como tratan de hacerlas pasar”.


Al ser de azar, agregó, “las máquinas deberían haber sido erradicadas hace mucho tiempo, pero el problema es que al parecer no ha sido posible que entidades externas al municipio hagan estudios respecto de ellas”.


“No nos equivoquemos, no hay destreza ni habilidad en las máquinas que se usan en la ciudad, sino que complicados algoritmos y fórmulas que dan los resultados, lo que permite calificarlas como de azar”, planteó Careaga.


Al ser de azar, solo debieran estar en operaciones en los recintos acreditados por la ley chilena, como son aquellos que aprueba y fiscaliza la Superintendencia de Casinos de Juegos.


Ahora, la municipalidad debe analizar los antecedentes entregados por los concejales y verificar si la empresa externa puede ser contratada con el fin de zanjar las dudas que existen acerca de las características reales de las máquinas de los locales. 


EMPRESA
Según la empresa que pretende asesorar al municipio, en la actualidad “todo el rubro de explotación de máquinas de juego funciona sin la debida acreditación de la calidad de ‘no azar’ de las máquinas que se explotan en los locales comerciales, ya que los certificados de acreditación que comúnmente exhiben los comerciantes al solicitar la patente comercial no provienen de universidades chilenas en donde se pueda corroborar la autenticidad de dichas certificaciones”.


Además se indica que “en general dichos certificados provienen de peritos del área computacional que no siempre permiten a los municipios tener la certeza de la veracidad de la certificación que en cada caso otorgan”.


Se suma a ello que la certificación de “no azar” se otorga respecto de máquinas de juego que se incluyen en el catálogo que para estos fines elaboró la SCJ (Superintendencia de Casinos de Juegos),  de tal manera que se produce una incertidumbre legal que con los actuales mecanismos de control no se puede superar”.


ORDENANZA
El año 2014, cuando fue emitida la ordenanza local se informaba que las máquinas de azar, aquellas autorizadas por la Superintendencia de Casinos, no podrían seguir operando en la ciudad bajo la fachada de juegos de destreza y habilidad y menos entregar premios en dinero.


El texto vino a reemplazar a una anterior norma local, que con el paso de los meses probó no ser suficiente para controlar e incluso eliminar un negocio sumamente rentable para sus dueños.


La actual normativa detalla que se entiende por azar “todo sistema o toda máquina electrónica, electromecánica, eléctrica o que funcione con cualquier otro modo de operación que permita recibir apuestas en dinero o avaluables en dinero, conceda al usuario un tiempo de uso o de juego y que a través de un sistema generador de números aleatorios otorgue, eventualmente, un premio en dinero”.


Un tema que debe ser mejorado por el municipio es el de la fiscalización, pues como reconocen las autoridades se ha fallado, permitiendo que abran locales que utilizan máquinas que solo deben ser usadas en lugares amparados por la Ley de Casinos.


La ordenanza establecía además que los empresarios del rubro tenían 60 días para adecuarse a las nuevas normas establecidas por el municipio. Pero de aquello ya han pasado más de dos años y los locales siguen en operaciones.