Trabajador de Quillón se encuentra grave por contagio de virus Hanta

La SEREMI de Salud del Bío Bío  confirma un nuevo caso de Hantavirus, en la región, constituyéndose en el octavo, durante la presente temporada. Se trata de una persona de sexo masculino,  de  45 años, residente en la comuna de Quillón.

En estos momentos, la persona afectada  se encuentra internada en el Hospital Herminda Martin de Chillán, con diagnóstico grave, pero estable. De acuerdo a las primeras indagaciones, esta persona laboralmente se desempeña en tareas de limpieza industrial, en una planta de trozados en Nueva Aldea y recientemente realizó faenas nocturnas. Personal de las unidades de Epidemiología, Zoonosis y Salud Ocupacional, de la SEREMI de Salud de Ñuble continúa la investigación de terreno para poder establecer el posible lugar de contagio.

Durante el año 2016,  se han confirmado 33 casos con una tasa de  0.18 x 100 mil habitantes,  con 21.2% de letalidad asociada (7 fallecidos): La distribución de casos,  según sexo es de un 57,6% para el sexo masculino y 42,4% para el femenino. A igual fecha del año 2015, se registraron 36 casos confirmados, con 15 fallecidos (41,7% letalidad).

A la fecha, en la región, se han registrado 8 casos de Hantavirus, con una tasa de 0,38 x 100 mil habitantes. La letalidad del período es de 12.5% (1 caso). Los casos se concentran en Ñuble (5) con un 62.5% y en Bio Bio (3), con un 37.5%. El promedio de edad es de 38 años con un rango de 13 a 69 años. La actividad de riesgo que se registra es ser residente del sector rural.

El Hantavirus es una enfermedad endémica en Chile de presentación estacional, con mayor incidencia en las regiones del sur del país. La época de mayor riesgo para la infección por Hantavirus está comprendida entre la  primavera y el verano, considerándose la temporada entre septiembre de un año y agosto del siguiente. El virus se transmite al ser humano desde el roedor silvestre Oligorizomys Longicaudatus  (ratón de cola larga, autóctono). La transmisión más común  se produce  a través de la inhalación  de aerosoles producidos, a partir de orina de roedores contagiados.