Sube tensión entre alcalde Zarzar y el seremi de Desarrollo Social

Luego de las críticas formuladas por el seremi de Desarrollo Social a la Municipalidad de Chillán, por la falta de rigor en la presentación del proyecto para remodelar las veredas en el centro de la ciudad, el alcalde Sergio Zarzar acusó que la autoridad regional busca protagonismo, desestimando debilidades en el proyecto. La iniciativa, como otras clave para Chillán, debe pasar por el filtro de repartición para obtener el visto bueno (RS) necesario para conseguir financiamiento público.

“Él quizás quiere tener relevancia o presencia en Chillán, pero debe entender que él es un funcionario designado, mientras que yo soy elegido por la comunidad”, lanzó este jueves Zarzar, refiriéndose a Juan Eduardo Quilodrán, titular de la Seremi de Desarrollo Social, ex Mideplan.

Para entender los problemas entre las autoridades hay que remontarse a principios de año, cuando en Chillán la autoridad regional del organismo que se encarga de estudiar proyectos de inversión presentados por las municipalidades, expuso que la entidad chillaneja no ha podido acceder a fondos ministeriales para construir el Grupo Escolar, pues no ha logrado justificarlo.

Agregaba que para convencer sobre la reposición del recinto educativo dañado tras el 27F, era necesario que fueran cerrados nueve establecimientos educacionales del centro, según el plan que habrían manejado con la propia municipalidad que incluso se encuentra trabajando en un estudio para conocer la composición de la matrícula local.

El pasado miércoles, en tanto,  el seremi volvió a criticar al municipio al evidenciar que respecto del proyecto para mejorar veredas, que espera desde el año 2013 el “RS”, la propuesta se encontraría incompleta y las observaciones no habrían sido subsanadas por la corporación edilicia.

Juan Eduardo Quilodrán afirmó que “el equipo técnico del municipio y el alcalde de Chillán deben entender que para pedir recursos primero el proyecto debe estar recomendado técnicamente. Este proyecto tiene una historia más o menos larga, se presentó el año 2013, 2014 y 2015, y en cada una de esas veces le levantamos observaciones para que sean corregidas, siendo el 24 de marzo del año 2015 la última vez que lo hicimos. En aquella oportunidad nos encontramos que al proyecto le falta información, es decir, no estaba técnicamente listo y eso es responsabilidad del municipio y no nuestro”.

Quilodrán agregó que durante este año “el proyecto no ha ingresado a nuestra seremía, pero doy fe de que el municipio ha intentado hacerlo, pero no ha corregido las observaciones”.

Tras las duras palabras del seremi, el alcalde indicó que la autoridad está “desinformada”, pues el proyecto inicial de $4.000 millones fue separado en dos fases, la primera de las cuales por casi $2.700 millones fue presentada al Gobierno Regional luego de superar las observaciones presentadas.

“El seremi de Desarrollo Social sabe que tiene que trabajar con los alcaldes de la región, pero parece que lo que quiere es politizar el tema y generarme problemas en año electoral”, acusó Zarzar.

La autoridad comunal agregó que “tengo muy buenas relaciones con todas las autoridades regionales, pero justamente él presenta críticas que no tienen sustento”.

Para Zarzar, las declaraciones de Quilodrán en cuanto a que el municipio carece de capacidad técnica de generar proyectos son falaces, pues la ciudad ha logrado financiamiento para obras emblemáticas como el Teatro Municipal, el Estadio Atlético Quilamapu y otras.

La iniciativa que ahora genera roces entre ambas autoridades estaría en el banco regional de proyectos, pero Zarzar cree que es muy difícil que este año pueda ser aprobado, como consecuencia de la falta de fondos en las alicaídas arcas estatales.

“Yo tengo una excelente relación con todos los seremis, pero lamentablemente me sorprende la forma en que se expresa y las cosas que dice el seremi de Desarrollo Social. Si él cree que me voy a quedar callado, está equivocado”, recalcó el edil.