Culpan al municipio de que no se haya aprobado reparación de veredas

En la incertidumbre se mantiene el plan mayor de reposición de las principales veredas del centro de Chillán, que el municipio local realizó el año 2013 con el objetivo de ponerle fin a uno de los mayores problemas urbanos que tiene la comuna.

Con el diagnóstico y planificación técnica de cómo se debería concretar la reparación de los extensos tramos de aceras con baldosas rotas, con pronunciados desniveles y con peligrosos hoyos en un gran número de arterias céntricas, el gobierno local apuntaba a resolver los inconvenientes que se presentan en el cuadrante comprendido entre las calles Gamero, Sargento Aldea, Arturo Prat y la Avenida O’Higgins, a la que se incluyó la totalidad de la Avenida Libertad.

Pese a que la municipalidad chillaneja hace tres años presentó a la Secretaría Regional del Ministerio de Desarrollo Social el completo proyecto con la finalidad de que ésta repartición gubernamental le entregue el RS (Recomendación Satisfactoria) y así poder postular su financiamiento al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), hasta el momento la iniciativa no ha sido aprobada.

El seremi de Desarrollo Social, Juan Eduardo Quilodrán, afirmó que si bien la Casa Consistorial local les ha remitido tres veces la propuesta urbana los años 2013, 2014 y 2015, aclaró que en todas ellas los antecedentes presentados no cumplieron con los requerimientos necesarios para recibir el visto bueno.

El funcionario de gobierno criticó el trabajo realizado por el municipio chillanejo y lo calificó de “desprolijo”, por no haber resuelto las observaciones que se le han planteado en cada una de las oportunidades que intentaron conseguir el RS.

“El equipo técnico del municipio y el alcalde de Chillán deben entender que para pedir recursos primero el proyecto debe estar recomendado técnicamente. Este proyecto tiene una historia más o menos larga, se presentó el año 2013, 2014 y 2015, y en cada una de esas veces le levantamos observaciones para que sean corregidas, siendo el 24 de marzo del año 2015 la última vez que lo hicimos. En aquella oportunidad nos encontramos que al proyecto le falta información, es decir, no estaba técnicamente listo y eso es responsabilidad del municipio y no nuestro”, sostuvo.

Observaciones como errores en la confección del perfil del proyecto, no estar clara la oferta y la demanda, problemas con el diagnóstico y poca claridad en cuanto a la población que será beneficiada y la no aprobación del Serviu, es parte de las deficiencias que el seremi identificó de la iniciativa que busca reponer aproximadamente 28.000 metros cuadrados de aceras por un costo de  poco más de $4.000 millones.

“Este año 2016 el proyecto no ha ingresado a nuestra seremía, pero doy fe de que el municipio ha intentado hacerlo, pero no ha corregido las observaciones. Ha existido falta de prolijidad en el trabajo técnico al interior del municipio; nosotros no podemos aprobar el proyecto mientras no se resuelva las observaciones planteadas”, recalcó el seremi.