En junio se definirá financiamiento del Plan de Reserva de la Biósfera

Diagnóstico y documento de trabajo del ecosistena, que abarca seis comunas de Ñuble, tendrá un costo de $65.160.000 y estaría listo el 2017 Plan incluirá un conjunto de acciones técnicas, económicas, ambientales, entre otras, del espacio natural que fue denominado como reserva mundial el 2011

El 27 de junio del año 2011 la Unesco declaró como Reserva Mundial de la Biósfera al Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, zona cordillerana que abarca ocho comunas de la Región del Bío Bío, seis de Ñuble (San Fabián, Coihueco, Pinto, El Carmen, Yungay y Pemuco) y dos de la Provincia del Bío Bío (Tucapel y Antuco).

La decisión del organismo planetario se basó dada la inmensa riqueza en flora y fauna del espacio natural de 560.000 hectáreas que, entre otras bondades, destaca la presencia de la única población de huemules del Chile Central.

El importante rótulo que le entregó la Unesco al ecosistema local, el que al mismo tiempo significó el primero de su tipo para la Octava Región, planteó una serie de responsabilidades a las autoridades regionales y nacionales sobre cómo generar estrategias de acción para salvaguardar el extenso territorio.

Si bien la condición de Reserva de la Biósfera no incorporó nuevas normas en el uso de las tierras, implicó el compromiso del Estado en el sentido de promover el uso sustentable del territorio, procurando el desarrollo de las comunidades locales inmersas en él,  a través de intervenciones que protejan los recursos ambientales existentes.

No obstante, la aprobación de millonarios proyectos energéticos en zonas inmersas en la Reserva de la Biósfera como el embalse La Punilla o la central de paso La Puntilla en la comuna de San Fabián de Alico, de acuerdo a las propias comunidades de ese sector, transgreden las ideas de protección del rico medio ambiente, precisamente aquel que sirvió de argumento para ser nombrado como ecosistema de importancia mundial.

Acciones
A fines del mismo año en que se declaró Reserva de la Biósfera al Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, el  gobierno de turno conformó el denominado Consejo de Gestión de la Reserva de la Biósfera, el cual tiene la tarea de definir los mecanismos de participación de los principales actores locales que viven dentro del territorio o hacen uso de los recursos naturales de la reserva, con el objeto de contribuir en el proceso de planificación y gestión de ésta.

A pesar de que, sobre todo desde el último año, se han venido realizando actividades de concientización sobre la real importancia de la reserva a las comunidades que territorialmente la conforman, aún está pendiente la elaboración del Plan de Gestión.

Actualmente el Consejo de Gestión está gestionando en el Consejo Regional del Bío Bío los recursos económicos para establecer este documento de acción.

El consejero regional por Ñuble Cristian Quiroz, quien es uno de los dos cores que forman parte del Comité de Gestión de la Reserva de la Biósfera, aseguró que lo que se está buscando es el desarrollo de un diagnóstico completo del ecosistema con la finalidad de establecer posteriormente un documento de trabajo que defina los lineamientos de preservación y conservación del área protegida.

“Queremos desarrollar un estudio que permita conocer a ciencia cierta cuál es el estado actual de la Reserva de la Biósfera, considerando que desde la fecha en que fue calificada como tal, se han registrado eventos naturales, incendios forestales y otros hechos, por lo que es necesario tener un diagnóstico actualizado”, explicó.

La autoridad regional señaló que esta verdadera radiografía que se hará del espacio natural será un insumo que servirá para elaboración de un Plan de Gestión de la Reserva de la Biósfera actualizado.

A mediados de mayo ingresó al Consejo Regional el proyecto “Diagóstico Plan de la Reserva de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna del Laja”, para el que se están requiriendo $65.160.000.

Cristian Quiroz afirmó que a más tardar la próxima semana se estaría definiendo la aprobación de los recursos de modo que, según sus cálculos, a fines de año podría tenerse claro los plazos para la concreción de texto ambiental.

“Con este plan de acción se responderá el diagnóstico acabado e intersectorial que se haga de la reserva, todo esto a corto, mediano y largo plazo; se saldará la deuda que se tiene actualmente con este magnífico lugar. Es probable que en el segundo semestre del año se llame a licitación del diagnóstico, lo que dejaría que la ejecución del proyecto se aplace para el fin de año”, indicó Cristian Quiroz, quien dio por sentado de que el plan estaría el 2017.

Por su parte su colega Ahimalec Benítez, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Core, recalcó que con este trabajo se tendrá claridad sobre el estado del espacio natural, el cual permanentemente ha mostrado problemas de diverso tipo.

“Queremos saber qué está pasando y lo que podría pasar con esta reserva que es una de las más ricas de Sudamérica. Se puede identificar al menos dos problemas, que es el abuso del ecosistema en cuanto al uso del agua y la presencia de proyectos de infraestructura; de modo que queremos saber si en el tema medioambiental los organismos públicos están en el mismo camino de la protección”, recalcó el consejero regional.

Trabajo
En el denominado plan se incluirá elementos técnicos, ambientales, económicos, socioculturales, entre otros, derivados del diagnóstico que se haga de la reserva.

Al respecto el seremi del Medio Ambiente, Richard Vargas, resaltó el valor que le ha brindado el Gobierno al pulmón verde local .

“Es muy importante lo que se viene realizando y los pasos que se están dando para cumplir con el plan de gestión. El Core está analizando los recursos para ejecutar el proyecto, luego que el intendente enviara la propuesta”, detalló el funcionario de gobierno.

Desde el año pasado la Secretaría Regional del Ministerio del Medio Ambiente, en conjunto con otras dependencias públicas como la Corporación Nacional Forestal (Conaf), vienen desarrollando jornadas de difusión y educación a los habitantes de las zonas que pertenecen a la reserva, sobre las riquezas del ecosistema.

Con ferias y talleres educativos que recorren las comunas que comparten territorio con la Reserva de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna del Laja, se está poniendo en valor la riqueza natural del lugar.

El programa contiene charlas técnicas e informativas sobre las potencialidades del área, jornadas de entretención con niños aludiendo al ecosistema y a la vez se coordinarán visitas guiadas.

Si bien el principal objetivo es la preservación de la Reserva de la Biósfera al dar a conocer sus cualidades, también se invitará a las localidades a que encuentren nuevas formas de desarrollo económico aprovechando la riqueza de la zona.