Plan de Seguridad sufre nuevo ajuste y será extendido hasta el 2018

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Mauricio Ulloa

La falta de recursos en las arcas fiscales generará complicaciones adicionales para que la Municipalidad de Chillán pueda ejecutar en el corto plazo todas las acciones consideradas en el Plan Comunal de Seguridad Pública, cuyos proyectos deben ser presentados a comienzos de junio próximo con el fin de ser materializados desde agosto.


La entidad edilicia, que aspiraba a manejar este año $770 millones o una fracción importante de esa cifra deberá contentarse con recibir solamente $120 millones durante 2016.


No obstante el problema no queda ahí, pues el déficit de recursos a nivel estatal conduciría adicionalmente a que el plan, que debía ser ejecutado entre los años 2015 al 2017, se extienda hasta el 2018, lo que plantea cambios en el cronograma definido por la entidad edilicia e incertidumbre en torno a los dineros que llegarán el próximo año


En el municipio no quieren relacionar estos hechos con el escenario político actual, donde el alcalde de la Alianza se juega su opción de optar a un tercer período contra el representante de la Nueva Mayoría, que será elegido a través de primarias. No obstante en el ambiente está la sensación de que la escasez de recursos para el municipio local podría ir de la mano con una “jugada” para que la casa consistorial no se luzca con obras destinadas a la ciudadanía.


Pese a todo, ayer la Municipalidad de Chillán inauguró su nueva Oficina de Seguridad, que en el pasado funcionaba en dependencias del estadio Nelson Oyarzún, pero que fue desechada dado que por lejanía del centro cívico no atraía a dirigentes vecinales ni políticos.


La corporación municipal optó por arrendar con fondos locales un local ubicado en la esquina de Libertad con Carrera, hasta fines del año 2017, considerando que en aquella fecha concluiría el Plan Comunal de Seguridad que desarrolla la municipalidad y el Ministerio del Interior, el que será extendido a 2018, lo que se conoció ayer.


Durante la actividad el coordinador regional de Seguridad, José Miguel Ortiz, confirmó que la municipalidad manejará este año exiguos $120 millones, mientras que la cifra restante, $651 millones, será distribuida entre el año 2017 y 2018.


Revelación que no cayó bien entre los representantes municipales, ya que estimaban que el Plan de Seguridad duraba tres años, contados desde el año 2015, cuando se confirmó que el Ministerio del Interior implementaría la iniciativa que desarrolla la Subsecretaría de Prevención del Delito. Para el municipio, el trienio culminaba en 2017.


El cálculo local se fundamentaba en que durante el año pasado comenzaron las gestiones para implementar la iniciativa, lo que concluyó con la primera sesión del Consejo Comunal de Seguridad en diciembre de 2015.


No obstante ayer José Miguel Ortiz indicó que la entidad estatal debía contar los tres años de duración de esta estrategia contra la delincuencia desde este año, cuando se traspasen efectivamente los recursos a las arcas de la entidad edilicia.


“El Plan Comunal de Seguridad de Chillán será implementado entre los años 2016 y 2018 y para este año efectivamente la ciudad tendrá a disposición 120 millones de pesos para las acciones que defina el Consejo Comunal”, agregó.


Ortiz sostuvo que la transferencia por ese monto no obedece a un criterio político, sino que técnico y fundado en recortes que deben implementar las entidades estatales dada la situación económica del país. “La menor entrega de recursos obedece a los recortes presupuestarios que todos sabemos que se están produciendo en todos los ministerios”, puntualizó. 


Agregó que otras comunas de la región que son parte del plan percibirán durante este año cantidades similares a la de Chillán. Monto que según su opinión, permitiría ejecutar proyectos de interés comunal.


Adicionalmente, planteó que el hecho de que el programa ministerial sobrepase el período alcaldicio, y sobre todo el gubernamental, y sea heredado por el gobierno elegido a fines del año 2017,  no tiene por qué generar inconvenientes mayores en su desarrollo a nivel local.


Molestia
Desde el municipio no suscribieron a las palabras de Ortiz y se mostraron preocupados por las consecuencias que se pueden producir como resultado de la merma de recursos para este año y la extensión temporal del programa hasta el año 2018.


Renán Cabezas, jefe comunal de Seguridad, planteó que siempre se sostuvo que el plan comenzaba el año 2015, por lo que los fondos comprometidos, de $771 millones, se debían distribuir hasta el año 2017.


Por ello la municipalidad había previsto que para este año los dineros que llegarían bordearían los $250 millones, y para 2017 los restantes hasta completar el monto global.


Aquello no será así, puesto que este año solo tendrá $120 millones. Y para el 2017 y 2018 se deberán repartir los $650 millones restantes.


“La verdad es que no se cómo lo van a hacer para que un programa que estaba planificado para este período presidencial, pase al siguiente y se extienda hasta el año 2018. En verdad no se cómo lo harán para justificar la nueva distribución de recursos”, planteó Cabezas.


Por su parte el alcalde Sergio Zarzar sostuvo que es “totalmente insuficiente que para este año nos entreguen solamente 120 millones de pesos y el resto se divida ahora en los próximos dos años, cuando sabíamos que terminaba el 2017”.


El jefe comunal indicó que dado el nuevo escenario, buscará entrevistarse con el subsecretario de Prevención del Delito con la finalidad de solicitar que se entreguen fondos adicionales a la ciudad y además se respete el plazo original del programa, y concluya en 2017.


“La inseguridad es un fenómeno adverso en la ciudad y tenemos una planificación que queremos cumplir, pues los problemas de la gente no puede seguir esperando”, agregó la autoridad comunal.


PLANIFICACIÓN
Mientras tanto el Consejo de Seguridad Comunal por entidades públicas y privadas debe decidir durante el mes de junio las acciones que serán ejecutadas en la comuna con el escaso presupuesto, con la finalidad de atacar los principales problemas que se han detectado en la ciudad, especialmente en 18 barrios donde se concentra la mayor cantidad de delitos.


El grupo recibió recientemente el Diagnóstico Comunal de Seguridad, donde se indica que los barrios inseguros son la Vicente Pérez Rosales, Las Habas, Población Mardones, El Tejar, Sarita Gajardo, Luis Cruz Martínez, Óscar Bonilla, Irene Frei y Jardines del Sur.


Además figuran Purén, Arturo Prat, Diego Portales, Las Crisálidas, Nueva Río Viejo, Santa Filomena, Lomas de Oriente, Villas Los Lagos, Óscar Bonilla y Rosita O’Higgins.


Cabezas agregó que para enfrentar los problemas de base que fueron detectados, la municipalidad definió 14 prioridades con sus respectivos proyectos. Se trata de proyectos de mejoramiento del entorno comunal que disminuyan la sensación de inseguridad de los vecinos; prevención de carreras delictivas en niños, niñas y adolescentes, y la necesidad de trabajar en la alta percepción de inseguridad de las mujeres en la comuna.