Contaminación: área del monitor INIA es más limpia que sector Purén

Densidad demográfica, geografía territorial y nivel de emisiones son los factores que influyen, según expertos En Chillán Viejo insisten que niveles son aún peores, pero que no tienen como probarlo al no existir una estación

Según deja constancia el registro  histórico del medidor de contaminación del aire de la estación Purén, del cual el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) toma datos como insumo para el modelo predictivo de calidad del aire, el 26 de abril pasado la intercomuna tuvo un promedio diario de saturación por quema de leña asociado a un estado de Alerta (entre 80 y 110 ug/m3 de MP2.5).

Las jornadas críticas de polución se mantuvieron en los siguientes  cinco días y de acuerdo a la información entregada por la Secretaría Regional del Ministerio de Medio Ambiente, los residentes locales respiraron aire insalubre con niveles de Preemergencia e incluso Emergencia.

Los cálculos efectuados por la autoridad medioambiental fueron realizados tomando como base los indicadores de la estación de medición ubicada físicamente en la calle Colón 169 de la Población Purén en Chillán, nombre de la zona habitacional con el que se bautizó oficialmente al aparato.

Durante esos mismos días, la estación INIA Quilamapu, ubicada al nororiente de la ciudad (Vicente Méndez 515), frente a la Universidad de Concepción y al costado sur del Colegio Concepción, constató que en aquel sector se respiró cinco días aire Bueno y uno Regular, realidad diametralmente distinta a lo registrado por el monitor Purén, que sumó una Alerta, tres Preemergencias y dos emergencias ambientales, estas últimas no constatadas por el aparato pero sí calculadas posteriormente por el Ministerio de Medio Ambiente.

Un nuevo monitor
La realidad de Chillán Viejo, en tanto, es un misterio.  La comuna viene solicitando la instalación de un monitor de material particulado fino desde hace tres años.

A juicio del alcalde Felipe Aylwin, la contaminación por quema de leña en el área sur de la intercomuna supera con creces a lo que se vive en Chillán, por lo que asegura que se hace necesario medir la real magnitud de la polución que están respirando todos los años en la época de otoño-invierno.

El encargado del Departamento de Medio Ambiente del municipio chillanvejano, Antonio Arriagada, explica que las diferencias territoriales entre las dos comunas de la Zona Saturada de Ñuble es el factor  determinante para que su comuna sea impactada más que la capital provincial.

“Hay ciertas diferencias geográficas entre Chillán y Chillán Viejo, nosotros creemos que los gases atmosféricos tienen un comportamiento y acumulación distinta en nuestra comuna. La instalación de un monitor en Chillán Viejo también ayudaría cuando se aplique la división territorial en polígonos, como lo establece el Plan de Descontaminación (PDA)”, comentó el funcionario.

Al respecto el seremi de Medio Ambiente, Richard Vargas, aclara que en las áreas más urbanizadas de la intercomuna el ambiente respirable es peor que en las más periféricas; no obstante, indica que las medidas restrictivas se aplican en base al monitor Purén, situado al centro.

“Sin lugar a dudas que mientras más alejado esté uno del centro del área urbana respirará un mejor aire, porque la dispersión de la contaminación no es homogénea. Por eso hay puntos de mayor concentración. Ambas estaciones son representativas de lo que ocurre en la intercomuna; nosotros actuamos con el punto más crítico que en este caso lo representa el Purén, que además está instalado en medio del área urbana y nos da una muestra del trabajo que tenemos que realizar”, apunta.

No obstante Richard Vargas asegura que actualmente están adecuando la red de monitoreo para la instalación de un monitor en Chillán Viejo, el cual podrá medir material particulado ultrafino 1 (MP1), el que por su tamaño es mucho más nocivo que el MP2,5.

Aire por zonas
El ingeniero civil químico de la Universidad de Concepción campus Chillán,  , explica que la diferencia en los niveles de contaminación por quema de leña responde al grado de urbanización.

“Más que todo se debe a la densidad demográfica que existe en la zona céntrica y la cantidad de estufas a leña que se manejan; obviamente las zonas un poco más apartadas del centro tendrán un mejor aire” sostiene el experto.

Para el ingeniero en Ambiente,   Luis Díaz Robles, es cuestionable que algunos puntos de la intercomuna respiren un mejor aire que otros, por lo que advierte que se hace necesario complementar el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) y el Plan Regulador de Chillán, con el objetivo de definir aquellos lugares que, por su baja concentración de emisiones, debe establecerse como zonas de excepción para futuros proyectos arquitectónicos.

“El crecimiento de Chillán y Chillán Viejo debe ser orgánico y siguiendo varios aspectos. Uno de ellos es el tema de la calidad del aire, por ejemplo no es posible poner un consultorio, un colegio o un asilo de ancianos  en una zona donde se registra altos niveles de contaminación; por eso este factor debe incluirse en el Plan Regulador”, precisa.