Días con aire crítico por quema de leña en este año superan al 2015

La caída notable de los termómetros durante la última semana del mes de abril coincidió con la ocurrencia de los primeros episodios de mala calidad del aire en Chillán y Chillán Viejo, a consecuencia del material particulado fino (MP2,5), producido mayormente por la quema de leña para la calefacción domiciliaria.

Desde el pasado 26 de abril, día en que los termómetros marcaron tres grados Celsius, hasta la fecha se han producido nueve jornadas con saturación del aire consideradas por las autoridades medio ambientales como críticas, según consta el registro histórico del monitor de la estación Purén de Chillán.

De acuerdo al mecanismo de medición desde donde el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) obtiene datos como insumo para que el sistema predictivo de calidad del aire proyecte el estado ambiental respirable para días posteriores, la intercomuna vivió una Alerta Ambiental el 26 de abril y cuatro durante mayo los días 4, 6, 7 y 10.

Si bien las Alertas Ambientales se han concentrado particularmente en el presente mes, en abril las Preemergencias fueron las que predominaron en cuanto a episodios de saturación por combustión del popular combustible.

Cuatro Preemergencias seguidas entre los días 27 y 30 del mes pasado se han repetido en la intercomuna, según las estadísticas contenidas en el monitor Purén, el cual mantiene los registros al acceso público a través del Sistema de Información Nacional de Calidad del Aire (Sinca).

Del número de días vividos con alta saturación por MP2,5 se desprende que, desde el 26 de abril último, hay un promedio de casi tres días por semana en donde la población de Chillán y Chillán Viejo a respirado aire insalubre.

Mayor saturación respecto al mismo periodo del 2015
Pese a que desde este año rige en la zona saturada de Chillán y Chillán Viejo el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) para prevenir y gestionar los episodios de alta polución por combustión de biomasa, los días críticos de la actual temporada de otoño superan en cantidad a los que se produjeron en la misma época del 2015.

El año pasado, cuando se aplicó en la intercomuna la Alerta Sanitaria Ambiental, se constataron siete jornadas críticas, dos menos que las registradas actualmente.

Cuatro Alertas y tres Preemergencias se sumaron el año pasado, un episodios menos en cada uno de los estados ambientales en comparación del presente año, de acuerdo a los datos que entrega el monitor de la estación Purén.

No se llega a emergencias
Una de las mayores apuestas del Gobierno es que, con la puesta en marcha del PDA, no se vuelvan a repetir los niveles de saturación extrema de Emergencia Ambiental.

Hasta el momento no se han constatado esos niveles de contaminación y de hecho los índices presentados se han mantenido lejos de los peores registros del 2014 y años anteriores.

De acuerdo a la normativa nacional, la calidad del aire de un lugar es calificado como de Preemergencia Ambiental cuando se encuentra en los niveles de saturación que van entre los 110 y 169 microgramos por metro cúbico (ug/m3) de MP2,5 y solo se considera la vivencia de una Emergencia Ambiental cuando la polución supera los 170 ug/m3 de MP2,5.

El nivel de contaminación más elevado que ha constatado el monitor de Purén en lo que va del año es 142,5 ug/m3 de MP2,5, asociado a una Preemergencia Ambiental ocurrida el 29 de abril último.

Política
El seremi de Medio Ambiente, Richard Vargas, recordó que con el PDA de la intercomuna, vigente desde el 28 de marzo pasado, se pretende disminuir el 59% de la contaminación por quema de leña en los próximos 10 años.

Uno de los desafíos del documento ambiental, según el jefe regional del MMA, es que los habitantes de la zona no vuelvan a sufrir Emergencias Ambientales y así prevenir  eventuales daños en su salud.

“Con las restricciones que se están realizando en los días críticos de acuerdo a lo que contempla el Plan de Descontaminación, tenemos la esperanza de alcanzar la meta de reducir los niveles de Emergencia a cero”, comentó el funcionario de Gobierno.

A juicio de Vargas, el trabajo inspectivo en terreno que se realiza desde que empezó a aplicarse el PDA está evitando que se supere la etapa de Preemergencia, ya que la mayoría de gente está empezando a tomar conciencia del buen uso de la leña, que en rigor es consumir astillas con menos del 25% de humedad; asimismo, añadió que no es lo mismo que los habitantes de Chillán y Chillán Viejo permanezcan  en un ambiente con una saturación de nivel de Preemergencia a estar con un aire de Emergencia Ambiental.

Declaratorias
Si bien la Intendencia Regional del Bío Bío, organismo encargado de decretar los estados de calidad del aire para los días venideros de acuerdo al sistema de pronóstico, algunos días ha decretado Alerta y Preemergencia Ambiental y ha confirmado la restricción al uso de leña para la calefacción domiciliaria según estipula el PDA, durante esos días es común que se presenten casos de viviendas que emiten grandes cantidades de humo desde los cañones exteriores de sus estufas.

Para el ingeniero en Ambiente Juan Luis Novoa, el hecho de que los residentes locales consuman leña aún estando vigente un estado ambiental crítico responde a múltiples factores.

A pesar de que el profesional identifica razones económicas, culturales y de compromiso de parte de la comunidad, apunta que el nivel central es la carente información que reciben a diario los habitantes de la intercomuna.

“Si no es por la información que aparece en el diario, creo que muchas personas no se enterarían; es cierto que ahora se difunde por medio de las redes sociales, pero hay gente que no tiene acceso a ellas”, explicó.

El académico de la Universidad de Concepción (UdeC) campus Chillán, recalcó que las recomendaciones de buenas prácticas con el uso de leña debería ser una constante y no solo durante otoño-invierno.

“En verano todos se olvidan de la contaminación y solo cuando llegan las bajas temperaturas se encienden las alarmas, cuando la información debería ser todo el año”, indicó.