Nuevo hospital de Chillán: Minsal contestó 1.182 preguntas a empresas

Firmas han planteado dudas acerca de las excavaciones, seguros y efectos de los trabajos sobre la Iglesia San Juan de Dios, Monumento Nacional Faltan 22 días para la apertura de las ofertas técnicas de un recinto que costará $161 mil millones de inversión

1.182 preguntas presentaron ante el Servicio de Salud Ñuble las empresas que postulan para desarrollar el diseño y construcción del nuevo hospital de Chillán, recinto asistencial base de la Provincia de Ñuble que estará ubicado en Avenida O’Higgins.

Según los antecedentes registrados en el portal de adquisiciones del Estado, Mercado Público, los interesados en acceder al millonario contrato ingresaron un elevado número de consultas con el fin de dilucidar algunos temas que parecían poco claros y que en algunos casos derivaron en enmiendas.

La cantidad de planteamientos, precisó el director del actual Hospital Herminda Martín, Rodrigo Avendaño, da cuenta de que existe mucho interés entre los interesados en continuar hasta el final del proceso de licitación, que cierra en 22 días más.

El SSÑ debiera recepcionar las ofertas técnicas y económicas el próximo 6 de junio y hasta ahora existe el convencimiento de que concluirá satisfactoriamente.

Desde que se inició el concurso público la entidad estatal ha pospuesto en al menos dos ocasiones el plazo final para la entrega de antecedentes por parte de los eventuales interesados, dada justamente la existencia de consultas de fondo.

Incluso ahora el Servicio de Salud Ñuble podría haber aplazado nuevamente el cierre de la licitación, pero Avendaño sostuvo que están las condiciones dadas para que las empresas ingresen los antecedentes finales.

“Las empresas solicitaron que se les diera más plazo, pero estimamos que la licitación debe terminar, pues ya hay suficiente claridad sobre las condiciones de este proyecto emblemático para la provincia”, manifestó el facultativo a LA DISCUSIÓN.

Avendaño agregó que el interés del servicio es que se respete el cronograma establecido, de tal manera que tras la entrega de las ofertas por las constructoras interesadas, los antecedentes de ellas debieran ser analizados entre los meses de junio y agosto.

Tras la fase de estudio de la seriedad de las ofertas y si ellas cumplen con todos los requisitos técnicos y los antecedentes solicitados en las bases de concurso público, se estima que durante el mes de agosto debieran estar adjudicando la construcción del nuevo hospital de Chillán.

Obviamente toda la planificación depende de las propias empresas, que según las reglas de todo proceso de licitación, podrían no realizar ofertas formales o llegar con propuestas muy superiores al tope máximo autorizado por el Ministerio de Salud, lo que retrasaría todo.

Ocho empresas
Si bien es cierto que imponderables pueden afectar la planificación de la obra, Avendaño cree que las ocho firmas que han participado deben llegar con ofertas al cierre de la licitación en marcha.

“Hay ocho empresas que han participado activamente y por lo que vemos están muy interesadas en ser parte de este proyecto”, recalcó el director del hospital base de Ñuble.

El nuevo complejo asistencial será de grandes dimensiones y abarcará una superficie construida de 108 mil metros cuadrados, según el proyecto arquitectónico vigente,  que es la base de los estudios que deben ser afinados cuando se contrate el diseño final y posterior construcción.

Para concretar su desarrollo se cuenta con un presupuesto de $161 mil millones, mientras que el plazo de ejecución está establecido en 1.650 días desde que la empresa seleccionada reciba el terreno. 

Según la descripción del proyecto del Minsal,  “desde el punto de vista de la solución de infraestructura se proyecta un edificio de aproximadamente de 108 mil m2, que acogerá todas las actividades pertinentes a un hospital de alta complejidad: 530 camas, 14 pabellones y 100 box de atención ambulatoria”. 

El proyecto físicamente ·se materializa en la reposición del principal hospital de la red de salud de Ñuble; no obstante, su modelo de gestión y atención no solo involucrará este establecimiento en sus distintos niveles de atención, sino también, se traspasa a toda la red”. 

Más de mil preguntas
En el plano de las preguntas éstas piden básicamente aclaraciones respecto de las bases de licitación y algunos temas técnicos relacionados con eventuales incongruencias entre planos arquitectónicos, pagos de seguros y antecedentes de los profesionales y el tipo de moneda en que se pagará. Sobre este punto hay varias preguntas acerca del pago en dólares y cómo profesionales extranjeros pueden acreditar sus competencias.

En el registro, una empresa consultó al Servicio de Salud Ñuble  sobre las multas que se aplicarían a las empresas durante la construcción del recinto. “Es preocupante que las Bases Administrativas hayan establecido todo tipo de multas y sanciones por distintos hechos que poco afectan al resultado y calidad del proyecto final, pero que sí pueden causar un deterioro económico a la empresa constructora durante el desarrollo de los trabajos”, es la consulta. 

Otra empresa plantea dudas acerca de las construcciones subterráneas.  “Se solicita al mandante reevaluar la disposición de los recintos ubicados en el subterráneo -2, ya que a la profundidad que se debe llegar con el sello de fundación, las subpresiones del nivel freático son de tal magnitud que podrían hacer inviable la construcción del subterráneo -2”. 

La empresa precisa que había consultado a la consultora que realizo el estudio de mecánica de suelo referencial, la que habría indicado “que el proyecto originalmente fue concebido con solo un subterráneo y ya dicha situación era un gran desafío, luego considerar dos niveles bajo la cota 0 es completamente inviable económicamente”. 

Agrega que “es claro que se consideró una solución arquitectónica que no consideró los factores técnicos de la mecánica de suelo, ni menos el alcance real que este tiene. Esto a su vez tiene asociado el problema del vaciado del agua para la etapa de excavación, donde el caudal real a bombear será considerablemente mucho mayor al que se indica en la mecánica de suelos”. Por ello se insiste en que si el mandante sería capaz de asegurar la factibilidad técnica de verter las aguas al colector de aguas lluvias o a un canal cercano.

Otra consulta se refiere a riesgo geológico: “En caso de encontrarnos en una situación de falla geológica no detectada en los estudios preliminares y que implicara la paralización de las obras, o detención de los trabajos mientras se evalúan los antecedentes, ¿quién asumirá los pagos de gastos generales mientras se decide si se continúa con la ejecución del proyecto? O si hubiesen cambios o sobrecostos en las fundaciones debido a lo anterior, ¿serán considerados como aumentos de obra? ¿El riesgo geológico cómo se define? Es un tema a considerar?”

Monumento Nacional
Entre las consultas presentadas, al menos dos se refieren a los efectos que podrían tener las intensas obras que se ejecutarán en la zona sobre la estructura de la Iglesia San Juan de Dios, declarada como Monumento Nacional.

Una consulta precisa que “debido al agotamiento masivo que se realizará en todo el terreno, ya sea para llegar a sello de fundación y posteriormente para evitar el levantamiento de la estructura durante la etapa de construcción, se prevé que la iglesia se verá afectada significativamente debido a dicho agotamiento, donde se calcula que se generarán cargas sobre esta, cercanas a 1 ton/m2 por cada metro de agotamiento”. 

Se plantea que las faenas podrían “generar daños significativos a toda la iglesia o cualquier otra construcción aledaña. Se solicita indicar las medidas que tomará el mandante en dicha construcción. ¿Podrá la constructora intervenir sobre la iglesia, a modo de dar una solución de estabilidad en las fundaciones? De ser así se solicita que sea enviada toda la información necesaria y suficiente que permita adoptar una solución”.

En otra consulta se plantea que “consultado nuestro asesor experto de seguros, nos ha señalado que dado que la propiedad no está en un estado seguro, se dificulta el cubrirla en una póliza de construcción, y por otra parte, ha indicado que el hecho de que la propiedad esté declarada Monumento Nacional comúnmente está excluida de las condiciones de suscripción de las aseguradoras, agregando además que las veces en que ha logrado asegurar Monumentos Nacionales, éstos han estado en buen estado de conservación y seguridad al momento de comenzar las obras, lo que no es el caso de la Capilla San Juan de Dios de Chillán. Dicho esto, se solicita al mandante eliminar la obligación de contratar la póliza de bienes históricos adyacentes”.

El director del hospital, ante esta serie de consultas sobre el Monumento Nacional, manifestó que las obras de construcción estarán centradas en un sector alejado de la iglesia, por lo que no deberían haber efectos sobre el Monumento Nacional.