Nueva licitación de la basura se enfocará hacia el reciclaje

El reciclaje de todos los desechos que producen los hogares de Chillán será  el foco del futuro contrato de basura domiciliaria, que tiene que ser renovado desde diciembre del año 2019 y que comenzó a ser oficialmente analizado desde este jueves.

La Municipalidad de Chillán confirmó, en reunión con concejales de Comisión Obras, que en julio del año 2019 subiría las bases que regirán el proceso para renovar la concesión de un servicio básico para la ciudad y que debiera tener cambios radicales respecto del actual. 

El reciclaje es para el gobierno comunal un factor clave del próximo contrato, por lo que comenzó a recabar experiencias exitosas y que están en marcha en otras comunas del país, que tienen la delantera en este sentido. 

El contrato en ejecución tuvo en su génesis la necesidad de hacerse cargo de la enorme cantidad de residuos presentes en la basura domiciliaria que pueden ser reciclados, reutilizados o transformados en compost, pero los resultados no son del nivel esperado, pues aparentemente la comunidad no está preparada para aquello y menos del 1% del total se recupera y reutiliza.

El modelo que se busca implementar en el nuevo contrato es el de separación en origen de cada uno de los materiales que forman la enorme masa de desechos que va al relleno sanitario de Biodiversa ubicado en la comuna de Chillán Viejo.

Se trata de un tema complejo de abordar, y por lo tanto las bases que regirán la licitación tendrán que considerar una gran cantidad de variables cuya modelación es materia de debate interno, existiendo una serie de visiones sobre ellas.

El contralor municipal, Wenceslao Vásquez, planteó que en el nuevo modelo de gestión el manejo sustentable de residuos debe ser un elemento primordial del contrato y no un tema menor ni accesorio. 

“Cambiar la mentalidad”
“Hemos avanzado bastante en reciclaje. Me gustaría que en el estudio de bases las primeras sean las bases del reciclaje, que el reciclaje no sea el pariente pobre de la recolección de la basura. Pienso que en la ciudad tendremos que cambiar la mentalidad y quizás tendremos varias empresas interesadas en recolectar”, plantea Vásquez.

Para el contralor interno es necesario además que la Municipalidad disponga de un sitio para que la comunidad pueda enviar grandes volúmenes generados de demoliciones y donde sean recepcionados escombros en general.

El concejal Jorge Vaccaro, quien reconoce avances en materia de reciclaje, puso de manifiesto que la ciudad no está capacitada ni informada respecto de la reutilización de basura como para que se transforme en una política consistente, al menos por el momento.

Por su parte el edil Patricio Huepe, subrayó que la próxima licitación, en proceso de análisis interno, tiene que incorporar estrategias que han sido aplicadas en otras comunas de Santiago y que tienen en la base un amplio trabajo de promoción del reciclaje.

El concejal e ingeniero comercial recalcó que la ciudad debe avanzar hacia un modelo de gestión de separación efectivo en origen de los residuos que se generan en las casas, donde serían fundamentales los “recolectores de base”.

A juicio de Huepe, es perfectamente factible que la Municipalidad promueva a través de una oficina de fomento productivo la conformación de una cooperativa donde los recicladores retiren los desechos y los trasladen hacia los centros de acopio como puntos verdes municipales o centros privados.

Adicionalmente en la urbe se podrían implementar Puntos Verdes móviles como los que existen en Las Condes y que tienen horarios definidos de operación en diversas áreas de la ciudad, de manera tal que los vecinos entreguen la basura, separada según su material.

La concejala Brígida Hormazábal propuso que para evitar el rebalse de los contenedores urbanos, la futura concesionaria construya basureros soterrados, los cuales son más caros de implementar, pero que pueden ser una realidad en la medida que se incremente el presupuesto del futuro contrato.

Un objetivo prioritario,  sostuvo el concejal Camilo Benavente, es recuperar la gran masa orgánica presente en la basura domiciliaria, que llega al 63% del total recolectado, pero a juicio de lo expuesto ayer parece ser un tema que tendrá que ser encarado de manera gradual y a través de planes piloto por las complejidades técnicas de aquello.