Las cábalas que Cavalieri dispuso en su debut

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Fernando Villa

“Era importante ganar. Esto mejora el ánimo y la confianza para lo que viene”, dijo tras su debut como entrenador de Ñublense, Germán Cavalieri, asumiendo que el equipo tiene mucho que mejorar futbolísticamente, luego de conseguir derrotar a Puerto Montt por 2-1. 

Y lo que viene no es menor. La tabla de posiciones está tan estrecha que una derrota acerca de inmediato al fantasma del descenso, mientras que sumar de a tres, permite mantener viva la ilusión de clasificar a la liguilla para disputar un cupo a la Primera División. 

El próximo rival del Rojo es Unión San Felipe, último elenco en zona de liguilla con 31 puntos. De conseguir dar el zarpazo en el Valle del Aconcagua, los “diablos rojos” quedarían más cerca de meterse de nuevo en la pelea, pero una caída podría acercarlo nuevamente a los últimos lugares en caso que Puerto Montt (22 ptos.) y Arica (22 ptos.) ganen sus compromisos. 

Será la primera salida de Cavalieri al mando de Ñublense. ¿Habrá alguna cábala en el viaje? Es posible. 

En su primer partido el técnico trasandino dispuso de algunas modificaciones casi domésticas que evidenciaron  predisposición a cambiar desde los colores de la indumentaria de los futbolistas, hasta otras modificaciones para sacarse “la mufa” de ocho partidos consecutivos sin conseguir un triunfo. 

Fuera el negro 
El extécnico de Palestino y Valdivia solicitó cambiar los colores con los que Ñublense venía jugando en las últimas fechas. Eso significó que ante los “salmoneros” retornó la camiseta roja sin la franja negra. A ello se sumó la utilización de pantalones y medias blancas. 

Cambio de camarín 

Con Emiliano Astorga, Ñublense solía utilizar el camarín norte del Estadio Nelson Oyarzún Arenas. Cavalieri dispuso que el equipo se apostara en el otro sector, como una forma de renovar los aires en la interna de un equipo que estaba golpeado, con una seguidilla de malos resultados, con el despido de un técnico que trajo a Chillán a muchos del plantel, y con una hinchada que con fidelidad aún espera una recuperación futbolística. Lo concreto es que a pesar de estar apenas cuatro días al mando de Ñublense, Cavalieri dispuso de modificaciones en la zaga que le dieron resultados, con Opazo y Vargas de centrales, además de mandar a la cancha al olvidado sub-20 de O’Higgins, José Garcés, quien cumplió una actuación aceptable. Bugueño retomó el carril derecho proyectando ataque. Más allá de las cábalas, Ñublense no sintió el empate sureño y marcó el segundo gol rápidamente. Y eso, no pasaba con Astorga.