"Ayla" y "Tabor": los perros antidrogas que trabajan en Chillán

"Ayla" y "Tabor" tienen un olfato infalible en buscar droga. Ellos son detectives caninos y trabajan en el Grupo K9 de la Brigada Antinarcóticos, donde su labor es indispensable en la erradicación de sustancias ilícitas en Ñuble.

Ambos son labradores, y la energía y carácter dócil de su raza,  los han llevado a trabajar en forma eficiente en controles carreteros y en allanamientos de domicilios. Para ellos su labor es todo es un juego, pero para la Policía de Investigaciones, su acción es vital para desarticular los puntos de venta de la droga.

Es por ello, que ambos pasaron por un intenso entrenamiento que les ha permitido cumplir con ese rol, el mismo que cumplía "Fany", quien con cinco años de edad, fue dada de baja este año por perder su capacidad de detección de la droga. Hoy se encuentra descansando en el hogar de un familiar de un funcionario policial.

En el caso de "Tabor", que lleva dos meses en la PDI Chillán y fue donado por un particular, ha trabajado en 20 procedimientos, siendo su especialidad la detección de cannabis sativa.

"Ayla" es más experimentada, ya que había ejercido durante cinco años en Santiago, específicamente, en la Brigada de Adiestramiento Canino y luego fue destinada a Chillán. A lo largo de su carrera en promedio trabajó en 100 procedimientos policiales al año.

"La Brigada Antinarcóticos planifica controles carreteros, donde se trabaja netamente con los ejemplares caninos, se detiene en la vía los buses, y donde se han logrado incautaciones de gente que ha transportado droga de los buses que viajan principalmente de Santiago al sur. Los perros han llegado a lugares donde el olfato humano no puede llegar, muchas veces se ha encontrado droga enterrada", explicó el Subcomisario Javier Sepúlveda.

No todos pasan a las filas del PDI, pues desde cachorros son evaluados y deben pasar varios filtros antes de ser un detective antidroga.

"De una camada se eligen los mejores, los que son más juguetones, los que tienen mejor condición de salud, los menos tímidos, esos se van ocupando. No obstante,  los otros se van utilizando en la contención, que son perros más pasivos que sirven para trabajar con menores de edad. Con lo que trabajamos acá están adiestrados para todo tipo de droga, cocaína, heroína y los derivados de la cocaína que son los más comunes acá como la pasta base, marihuana y hachís, en esta área se adiestran de cachorros ", comentó el asistente policial y guía, Luis Amaya Valenzuela.

Solo mitos

El funcionario policial es enfático en aclarar que los perros no son drogados en los entrenamientos, ya que se utiliza un sucedáneo que tiene olor a droga, pero que no tiene el componente activo de las sustancias. "Utilizamos el condicionamiento operante, donde reforzamos la conducta que estamos deseando con juego, la búsqueda de cierto olor. No son sometidos a la droga porque se utiliza a unos químicos que tiene olor parecido que se usan en EE.UU y Europa", comentó.

Los perros cuentan con canil en el cuartel y asisten a controles periódicos con un médico veterinario que los evalúa para descartar problemas frecuentes en ellos como la displasia de cadera.