Reconocido arquitecto critica al municipio por edificios en altura

A través de su columna en diario El Mercurio, el arquitecto de la Universidad Católica de Chile y expresidente del Colegio de Arquitectos de Chile, Sebastián Gray criticó lo que a su juicio es la destrucción del patrimonio inmobiliario del centro de Chillán.

Gray, quien también es Master of Science in Architecture Studies, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) destacó que "pocas ciudades chilenas cuentan con un patrimonio urbano tan valioso y coherente como Chillán".

Ello, en el contexto de la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1939, y que dotó a la capital de "numerosas obras modernistas, públicas y privadas, bellas y de excelente calidad constructiva".

El arquitecto afirmó que las construcciones más modernas que se desarrollaron durante la década del '80, respetaron la línea arquitectónica manteniendo "la imagen armónica" de la ciudad con alturas, fachadas continuas, vegetación y pavimentos.

No obstante, a juicio de Sebastián Gray el nuevo Plan Regulador que se gesta en la Municipalidad de Chillán, so pretexto de evitar la expansión urbana, permite que la altura de los edificios dentro del centro histórico "sea prácticamente libre", lo que a su parecer es "una verdadera receta para el desastre.

"En lugar de densificar con inteligencia a partir del rico paisaje urbano y arquitectónico existente, se permitirá destruirlo todo para ser reemplazado por edificios aislados y de gran altura. Algunos de estos ya se anuncian hoy", destacó Gray en su columna.

En esta línea, Sebastián Gray criticó el rol de numerosos municipios chilenos, entre ellos del de Chillán, por ser "mal instruidos y mal asesorados en desarrollo urbano contemporáneo".

"Todavía reverenciando una visión miope de negocio inmobiliario que postula -solo para beneficio privado- que el edificio más grande será el más 'moderno', sin importar el efecto en su entorno y comunidades", subrayó.

Finalmente el arquitecto enfatizó que "El verdadero mundo desarrollado y moderno de hoy, aquel que admiramos de lejos, la discusión está centrada en todo lo contario: la protección eficaz de sus valores urbanísticos y comunitarios y en su interpretación contemporánea, de manera de preservar aquellos elementos ambientales que son fundamentales para la identidad histórica y el orgullo local. ¿Dónde ubica una ciudad moderna sus nuevos edificios en alta densidad? Fuera del centro histórico, obviamente, creando nuevo valor de suelo y mayor dinamismo urbano, y defendiendo lo más valioso que una ciudad puede lucir: su propia historia".