Las definiciones del futuro intendente de Ñuble

Desde que asumió su labor como delegado Presidencial para la instalación de la Región de Ñuble, en marzo pasado, Martín Arrau García-Huidobro ha sido cauto.

“Soy delegado hasta el 5 de septiembre. Después, todo depende de lo que diga el Presidente de la República”, dice, no obstante a solo veinticinco días del debut del territorio, todo indica que a partir del 6 de septiembre, se convertirá en el primer intendente de Ñuble. Incluso, varios ya lo llaman de esa manera.

En ese contexto, LA DISCUSIÓN quiso conocer algunas definiciones de la autoridad en torno a distintos temas, y una visión más íntima respecto del proceso de instalación que le ha tocado llevar a cabo.

- En estos casi seis meses, ¿Cuál ha sido el momento más complejo que le ha tocado enfrentar ?

- Sin tomar en cuenta aún lo que nos falta, porque quedan momentos importantes, las primeras semanas, en que tuvimos que planificar un trabajo que es único, fueron complejas. A nivel nacional solo se habían instalado dos regiones, pero hace muchos años, y la tecnología, la dinámica, las leyes son distintas, el mundo cambió. Planificar un trabajo totalmente nuevo e incierto, con mucho detalle, generaba cierta incertidumbre al principio. Recuerdo que a muchos ministros les preguntaba ¿Cómo cree que vamos?, y me decían ‘no sé’, porque era algo único. Al poco tiempo, por suerte, incorporamos mucha planificación y le atinamos a los énfasis, tiempos y plazos.

- Esto era nuevo para ud., que no proviene del mundo político. ¿Se fue ‘entusiasmando’ en el camino?

- Sí. Es una tremenda responsabilidad que el Presidente te llame y te ofrezca la responsabilidad de instalar una región, y la región de uno más encima. Pero ya metiéndose en los detalles, imagínate, vengo llegando de la charla número 50 en comunas, hemos hablado con miles de personas, te das cuenta que la instalación puede lograr cambios muy importantes en la vida de las personas que más lo necesitan. Yo me metí en esto por eso, porque se puede hacer algo. Si dejamos fijado el rumbo de buena manera, puede ser un buen cambio. Por eso uno se va entusiasmando, además, porque va viendo resultados. Hemos ido de menos a más.

- Como delegado ud. ha tenido cierta autonomía a la hora de enfrentar el trabajo. Cuando sea intendente, esto va a cambiar, deberá coordinarse con los partidos de Gobierno, una tarea que no es fácil. ¿Cómo abordará la convivencia con el mundo político partidista de la región?

- El trabajo que hemos realizado como Delegación no ha estado en ningún momento desligado de los temas políticos. La relación con los partidos de Chile Vamos ha sido diaria, no hay día que no converse con algún presidente de partido o con algún parlamentario. Quizás al principio tuvimos algunos problemas que son normales, pero los hemos sabido manejar, hemos estado conversando, la gente ha tenido sus espacios, y hemos llevado la fiesta en paz, algo que espero, siga así, porque ése debe ser el ánimo. Todos tenemos que aportar. Somos diferentes, y dentro de esta diversidad de personas que conforman el Gobierno, uno de los puntos comunes es tirar esta región hacia adelante. Yo no vengo del mundo político, y tengo que aprender.

- ¿Qué se está haciendo por evitar que la provisión de cargos en la nueva región se transforme en un ‘botín’ para los partidos políticos?

- Hay cosas que son normales y esperables. Cuando se cambia de Gobierno, cambian los equipos de Gobierno Interior en las intendencias, gobernaciones y cargos de jefaturas y seremis, porque deben obedecer a las políticas de Gobierno. Pero también hay cargos que no obedecen a esa lógica, como los que se concursan vía Alta Dirección Pública. Hay que entender que gran parte de los cargos que se crean por la ley 21.033 son de planta, y hay obligación de concursarlos. Lo que pasa es que eso no ocurrirá de aquí al 6 de septiembre, porque esos servicios aún no existen. Se proveerán de manera provisional en un comienzo. La crítica siempre va a existir, algunos parlamentarios han dicho que recurrirán a Contraloría y aún no ocurre nada. Yo creo que hay mucha ansiedad, yo llamo a la calma, porque incluso, en algunos cargos en que no estamos obligados a llamar a concurso, se está haciendo. Siempre habrá gente disconforme, y hay que acostumbrarse a las críticas.

Proyecto Pelícano - Algunos parlamentarios harán gestiones para que el proyecto Pelícano, que pretende instalar salmoneras en nuestras costas, no se vea en Bío Bío, sino en Ñuble. ¿Es factible?

- De acuerdo al procedimiento, lo que se ha decidido es que los proyectos que ya están en Bío Bío, sigan evaluándose allá. Los que se ingresen después del 6 de septiembre, se verán en Ñuble. Eso no quiere decir que los equipos evaluadores no sean de Ñuble, de hecho, por años, quienes opinan sobre proyectos locales que se ven en Bío Bío son equipos asentados en Ñuble. Lo que pasa es que la secretaría técnica de este proyecto que elabora los informes consolidados va ser de Bío Bío. Cambiar eso no corresponde, se han hecho las consultas.

- Entonces, votará este proyecto el intendente de Bío Bío, Jorge Ulloa?

- Sí, claro. Y los servicios que están conformados por los líderes de acá.

- ¿Cuál es su opinión personal sobre este proyecto?

- En estos cargos no hay mucha opinión personal. Soy muy respetuoso de la institucionalidad, estamos en un Estado de Derecho y hay que respetarlo, por lo tanto, todos los proyectos son susceptibles de ser evaluados, y si estos cumplen con todas las normas, pueden ser ejecutados. Lo que pasa acá es que el Estado también tiene un rol de promotor y de incentivo de los proyectos que le parecen a la región, amigables con el medio ambiente, que tengan responsabilidad social, etc. A este proyecto le queda un tiempo largo de evaluación, y había muchas observaciones. Hay preocupación y tenemos que hacernos cargo.

- ¿No se contrapone con el impulso turístico que se le quiere dar a nuestras costas?

- Sin duda, gran parte las observaciones que se le han hecho son ésas, pero la verdad es que la ley de medio ambiente establece qué proyectos se pueden hacer o no. Como institución administrativa, no podemos estar por sobre las leyes, y si lo permite, no hay mucho que se pueda hacer. Pero los dados no están tirados, queda un tremendo proceso por delante, así que llamo a la ciudadanía a opinar, a hacer observaciones y hacer valer sus derechos. Nosotros queremos potenciar esa zona por el lado del turismo, de la agricultura sustentable.

- Respecto de la Central El Campesino, en Bulnes, ¿Su opinión es similar?

- Sí, pero ahí es diferente, porque es un proyecto que está con un estudio de impacto ambiental aprobado. Están todas las condiciones legales para que se ejecute.

- Dado el cierre de la planta Iansa en Linares. ¿Cómo se proyecta el futuro del cultivo de la remolacha en Ñuble?

- Lo que ocurrió en Maule es una señal de advertencia para Ñuble. Debemos redoblar los esfuerzos por generar nuevas alternativas. Hace dos semanas veíamos con Conicyt cómo hacer investigación aplicada, para generar nuevos rubros. Ése es el camino. La remolacha, ojalá, siga por muchos años más, es una gran alternativa, da muchos empleos en invierno, que es cuando más lo necesitamos, y hoy día, es parte de nuestra identidad como región. Pero no hay que enterrar la cabeza en el suelo como el avestruz, tenemos que mirar al horizonte. Reorientar un rubro es algo lento, por un tema de capital, de conocimiento y flexibilidad de los agricultores y toma mucho tiempo. En San Fernando y Curicó también se cerraron plantas, y hay que ver lo que está pasando allí. Hoy son potencias de la producción frutícola, les va muy bien, por eso digo que Ñuble tiene que mirar hacia el norte.

Agenda valórica - Ud. es católico practicante. ¿Qué opina de la confirmación por parte de la Fiscalía de una investigación en contra del obispo Carlos Pellegrin por supuesto abuso sexual?

- Yo he trabajado con él cuando estaba en una Fundación para colegios rurales que pertenece al Obispado. La virtud que tiene que imperar es la prudencia, lo que no significa no hacer nada, sino que implica actuar con decisión, con inteligencia, cautelando lo que va a pasar. En ese sentido, todos tenemos derecho a la presunción de inocencia. Hasta que no se demuestre, la gente es inocente. Tiene que investigarse, y el obispo siempre ha tenido una actitud de entregar los antecedentes. Es lamentable, cualquiera sea la consecuencia.

- En la agenda nacional se han instalado algunos temas valóricos que están generando debate. ¿Qué opina del matrimonio homosexual?

- Es primera vez que me preguntan, y he tenido 50 charlas en todo el territorio. Dentro de las prioridades de Ñuble, al menos en estos encuentros, no ha salido. Claramente es un tema que está en la agenda, hay grupos de presión que insisten, pero el matrimonio propiamente tal, como lo ha dicho el Presidente, y yo coincido en eso, es entre un hombre y una mujer con el objetivo de formar una familia. El Gobierno siempre ha estado de acuerdo en perfeccionar el Acuerdo de Unión Civil, y ahí entramos en un tema semántico. Yo me pregunto cuando recorro las comunas, ¿En qué le va a cambiar esto la vida a las personas?.

- La ley de identidad de Género sí podría cambiarle la vida a algunas personas. ¿Cuál es su postura al respecto?

- Esta ley va a cambiando día a día en el Congreso, depende en qué términos. Hay que entender el tema de la edad. Sin duda una persona mayor de edad si quiere cambiar de genero que lo haga, y se ha establecido así. La pregunta es qué pasa con los menores. Decimos que los menores de 14 son inimputables porque no tienen conciencia. Y hay quienes dicen que pueden cambiarse de sexo. Creo que no corresponde. Sobre 18 años las personas pueden hacer lo que les parezca mejor.

- Se ha comenzado a debatir sobre el aborto libre en el continente. ¿Está Chile listo para esta discusión?

- Ojalá pase lo mismo que en Argentina el jueves, cuando el Senado rechazó el proyecto. Sin duda vamos a defender la vida del que está por nacer. Vamos a respetar las leyes, hay aborto en tres causales, lo que respetaremos, pero estamos creando una región para futuras generaciones, incluidos los que no han nacido.

- ¿Pero es un tema, a su juicio, que se debe debatir?

- Por supuesto, pero en el Congreso.