Experto entrega consejos para enfrentar el cambio de horario

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia Uno

A las 00:00 horas de este sábado 11 de agosto todas las personas en Chile, salvo en Magallanes, deberán adelantar sus relojes en una hora, es decir, deberán marcar la 01:00 hora del domingo 12, dando paso al inicio del horario de verano.

Dificultades de concentración, cansancio, sueño durante el día, irritabilidad y mayor riesgo de accidentes laborales, son algunas de las manifestaciones que podría desencadenar el cambio de horario. Y es que con esta modificación, se ve alterado el ciclo del sueño, generando diferentes impactos en el organismo.

De acuerdo al neurólogo y director del Centro de Estudios del Sueño (CES) de Clínica Ciudad del Mar, Enzo Rivera, esto es un problema ya que normalmente el organismo se acostumbra a ciertos hábitos, y en el caso de dormir, comienza a prepararse para ir a descansar con algunas señales externas, como la disminución de la temperatura ambiental, falta de luz diurna y cansancio acumulado en el día, entre otras.

Con el retorno del horario de verano se pueden desencadenar diferentes trastornos, los que pueden ser muy variados y dependerán del tipo de actividad y patologías que tenga cada persona.

“Las consecuencias de adelantar el horario en una hora se apreciarán en distintos escenarios, afectando sobre todo a los escolares, las personas que hacen turnos, los que sufren de trastornos previos del sueño y quienes tienen patologías psiquiátricas, todos ellos recibirán inmediatamente el impacto de dormir una hora menos”, sostiene el neurólogo.

Estos problemas de sueño no hacen diferencias: afectan a todos por igual, aunque de diversas maneras. En el caso de los niños, explica el profesional, habrá un impacto inmediato durante la primera semana, pues les costará despertar y andarán con sueño durante las mañanas, lo que podría reflejarse en un posible mal rendimiento académico.

En cuanto a los adultos, esta modificación horaria puede traer varias consecuencias negativas, como cefalea, somnolencia diurna, cansancio mayor, irritabilidad, errores en tareas que exigen concentración, fallas de memoria, accidentes laborales y caseros, entre otros; sin embargo, Rivera sostiene que cada persona se puede adaptar a este cambio de hora con una serie de medidas preventivas.

“Es importante acomodar las rutinas del sueño. Es esencial mantener la hora de dormirse y despertarse lo más estables posibles, incluidos los fines de semana. Esto significa que no es bueno dormir hasta muy tarde el sábado o domingo, ya que no se concilia el sueño a la hora habitual, y eso trae consecuencias al comenzar la semana”, explica el neurólogo.

En este sentido, el el experto entrega una serie de recomendaciones para ajustarse a este nuevo cambio de horario de la mejor manera posible.

Consejos

Ir a acostarse 10 o 15 minutos más temprano, pocos días antes del cambio. Evitar el consumo de alcohol, café y bebidas con cafeína antes de ir a dormir, además de no fumar. No dejar para las primeras horas de la mañana o las últimas de la noche tareas que requieran de máxima concentración o responsabilidad. Conservar las horas de comida según el horario antiguo e irlas cambiando lentamente, tomando de tres a cinco días para llegar al horario nuevo. No realizar ejercicios pesados antes de ir a dormir. Se recomienda practicar actividades como yoga o técnicas de relajación, entre otras. Dejar el dormitorio sólo para dormir y descansar: “Hay que evitar la exposición a pantallas como la TV o el computador”, recomienda el neurólogo.