Fundación Claudio Arrau planea una Escuela Superior de Piano en Chile

1990 es el año en que Agustín Arrau hizo parte de la Fundación Arrau a Raúl de la Mora. 

La historia del destino de los bienes artísticos de Claudio Arrau León pareciera no tener un final preciso. Tras la muerte del albacea en el 2011, la posibilidad de dar con parte de la Fundación Arrau en Estados Unidos estaba prácticamente descartada. Hasta ahora. 

Documentos a los cuales tuvo acceso LA DISCUSIÓN revelan que un año antes de la muerte del maestro (ocurrida en 1991), Agustín Arrau estipuló la incorporación a la fundación del pianista mexicano y discípulo del maestro chillanejo, Raúl de la Mora, quien en la actualidad es la única voz autorizada dentro de la fundación con asiento en Norteamérica.

Así lo expresa el pianista Ángel Martínez, a quien Raúl de la Mora le entregó un poder para que la fundación tenga un asiento también en Chile. “Nosotros estamos desde hace tiempo trabajando. Raúl desde México y yo desde Chile. El único norte que tenemos dentro de este trabajo es perpetuar el legado del maestro, pero en torno a la educación y al apoyo de nuevas generaciones de pianistas que deseen seguir la huella del maestro”, precisa adelantando que la idea es crear una escuela superior bajo el alero de la fundación y el nombre de Claudio Arrau en Chile. 

Ambos están trabajando desde el silencio y alejados de los conflictos legales que Agustín dejó tras su muerte. Solo les importa que el legado artístico e interpretativo de Claudio Arrau no se diluya en el tiempo. De hecho, Ángel precisa que tras la muerte del albacea, Raúl intentó dar con el paradero de los bienes del maestro, “pero no le ha ido bien. No se sabe nada al respecto”, asume.

La amistad

Ángel Martínez es chillanejo. Conoció a Raúl de la Mora el 2011 y de inmediato engancharon debido al aprecio que ambos profesaban por la música de Claudio Arrau. Las clases comenzaron a realizarse por Skype desde México a Chillán y el lazo entre los dos se fue afianzando hasta que el maestro azteca le entregó los derechos de la fundación a Ángel, quien comenzará el 2019 los trámites para la primera escuela superior Claudio Arrau en Chile. “Raúl conoció al maestro en la década de los setenta, cuando ganó el Premio Claudio Arrau en Nueva York. El maestro invitó a Raúl a una cena después del concurso y ahí lo becó. Para Raúl eso fue muy importante”, recuerda Ángel. 

En México. actualmente Raúl es la cara visible de la fundación. En este pie participa de programas radiales que recuerdan la música del chillanejo, entre otras actividades de difusión. “Él fue el único discípulo que fue a Chillán al funeral del maestro. Y vino también representando a la fundación creada por Agustín”, indica Ángel.

La relación con Chillán

La última visita que Raúl de la Mora realizó a la cuna del maestro fue en el 2016. En ese viaje, el músico azteca donó al Museo Arrau dos trajes de Arrau, más un espejo en donde el maestro se reflejaba mientras ensayaba en Estados Unidos, y un par de zapatos. Sin embargo, estos objetos aún no están disponibles al público. El director del espacio, Eduardo Peña, precisó a LA DISCUSIÓN que los bienes estuvieron un tiempo en exhibición, pero ahora se está a la espera de la compra de unos maniquíes para su instalación definitiva. Todo esto, mientras también se solucionan temas contractuales entre el municipio y Raúl de la Mora, pendientes desde su última presentación en Chillán.