Laicos de Osorno llaman a desafiar jerarquía de la Iglesia en Chillán

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Mauricio Ulloa

Con las mismas pancartas con las que recorrieron la travesía que significó ser escuchados por el Papa, y que permitió que los abusos y el encubrimiento por parte de miembros del clero en Chile fuesen investigados por el Vaticano, y en las que se leían las frases “No más obispos encubridores ni obispos impuestos”, “Juan Barros renuncia”, los laicos de Osorno narraron el camino que recorrieron, a la Red laical Chillán.

Cartas a los obispos de Chile, marchas, caminatas de decenas de kilómetros, un viaje a Bolivia para intentar hablar con el Papa, manifestaciones afuera de la Catedral, fueron las muestras de “perseverancia y creatividad”, que llevó a que el Pontífice les pidiera perdón y que aceptara la renuncia de Juan Barros, obispo de Osorno sindicado como encubridor del cura pederasta, Fernando Karadima.

El seminario “Nueva conciencia laical”, contó con la participación de 14 laicos de Osorno, liderados por su vocero Juan Carlos Claret.

Dos principios fueron los que motivaron la lucha osornina, según Claret: el deber de estar con las víctimas que sufrieron y la oposición a obispos impues- tos. “Están relacionados, porque el abuso sexual es un abuso de poder. No tengan miedo de no estar de acuerdo, no están solos, ni siquiera a la pérdida de sus trabajos, en Osorno tuvimos muchos casos”, manifestó.

“Si queremos hacer de la Iglesia un espacio menos peligroso para las personas vulnerables, tenemos que buscar una Iglesia no jerarquizada”, enfatizó.

“Si llegan personas al poder que no tienen que rendir cuentas, hacen y deshacen, pregúntenle a Pellegrin el tema de las platas de los colegios. Y eso se soluciona con transparencia. Nos vamos dando cuenta que los obispos tienen plata en el Obispado y la ocupan para comprar el silencio”, afirmó.

También participó en la exposición, Soledad Tejeda, de la agrupación Mujeres-Iglesia. “Queremos vivir y también recepcionar nuestra fe como mujeres, porque por lo general lo vivimos desde lo que nos dicen los sacerdotes, pero si miramos la Iglesia, la mayoría siempre somos mujeres”, sostuvo Tejeda.

“No se permiten acólitos mujeres, fue una decisión autoritaria del obispo Pellegrin, quien lo prohibió sin ninguna razón”, aseguró Eduardo Albornoz, vocero de la Red laical Chillán.

“Su valentía, pararse afuera de la Catedral constantemente, con la firme esperanza de que el cambio iba a ser posible, es una tremenda lección para nosotros”, reflexionó Marisol Fernández, asistente al seminario respecto al accionar de los laicos de Osorno.

¿Para conseguir el cambio, los hacen ellos -obispos- o nosotros? preguntó Juan Carlos Claret al término de su exposición.

“Nosotros”, respondieron todos los laicos de Chillán.