Citan a Comisión Obras por retraso en licitación clave

El 1º de octubre próximo la Municipalidad de Chillán debería comenzar un nuevo contrato de concesión de las áreas verdes en Chillán, pero ese plazo se ve difícil que pueda ser cumplido, pues aún no se llama a la licitación para contratar el servicio.

Pese a que se anunció que el concurso público estaría a más tardar a fines de julio, hasta ayer la meta autoimpuesta por el municipio no se había cumplido, y la fecha para subir la iniciativa al portal de negocios del Estado sigue  postergándose, con plazos superados largamente para una licitación que además enfrenta mediáticos fracasos anteriores.

Hace dos semanas el director de la Secretaría de Planificación (Secpla),  Francisco López, anunció que antes de que terminara el mes de julio las bases estarían en el Mercado Público.

En aquella ocasión se reconocía que el plan para concesionar las áreas verdes tenía un “pequeño atraso” de unas dos semanas aproximadamente, lo que podía ser salvado perfectamente con un cronograma más acotado.

Sin embargo, entrando ya al mes de agosto, aún no se inicia el proceso para contratar a la empresa que se hará cargo de mantener y ampliar los prados y jardines que existen en la ciudad.

La duda que existe entre concejales es si en solo dos meses la Municipalidad podrá sacar adelante un proyecto que va, en esta oportunidad, por   su cuarta licitación.

Para el concejal Camilo Benavente (PPD), es poco probable que en un plazo tan ajustado como el que resta para el 1º de octubre el gobierno comunal sea capaz de terminar satisfactoriamente con una iniciativa prioritaria para la ciudad.

Los ediles, agrega el concejal Víctor Sepúlveda (PC), han requerido información a personeros municipales, pero las respuestas no han sido concluyentes, por lo que persisten dudas acerca del destino del plan.

Precisaron que mientras no se suba la licitación al canal formal persistirán en solicitar datos respecto de un contrato millonario, que a seis años involucra recursos municipales del orden de los $8.000 millones.

Frente al eventual silencio municipal, declaró Benavente,  “cité a una reunión de la Comisión Obras con la finalidad que el director de Secpla nos informe sobre el proyecto, su estado y los plazos que se manejan para ejecutarlo”.

La activación de la comisión es un mecanismo utilizado por Benavente para presionar la entrega de datos acerca de una licitación que ha tenido demasiadas complicaciones.

Víctor Sepúlveda recalcó que igualmente trató de acceder a información sobre el estado del proyecto, pero sus intentos fueron infructuosos.
 

Versión oficial
Mas allá de las aprensiones de los concejales, la Municipalidad envió ayer un nuevo cronograma tentativo para convocar a la cuarta licitación.

Desde la unidad de Comunicaciones del municipio chillanejo se planteó que se está culminando la preparación de las bases que regirán el proceso.

De esta manera, la Municipalidad estima que el nuevo concurso “se estaría subiendo la primera quincena de agosto”.

Además, el gobierno comunal recalcó que si la cuarta  licitación fracasara, sería la Municipalidad la que se encargaría de continuar manteniendo las áreas verdes de la ciudad.

Para el municipio chillanejo  la razón en la demora en subir el proyecto al Mercado Público obedece a la gran cantidad de variables que deben ser consideradas, lo que la hace “extremadamente compleja”  la iniciativa.

Este contrato ha sido analizado exhaustivamente por el municipio chillanejo, de tal manera que tras la caída de la última licitación fue formada una comisión especial que se ha reunido con frecuencia para analizar las bases y evitar nuevos fallos.

El último concurso público, que convocó a cinco empresas, culminó con una serie de hechos que posteriormente concejales calificaron como irregulares, que debían haber sido aclarados en el marco de la investigación sumaria que ordenó el alcalde y que debería determinar responsables de que fracasara el proceso.

Hasta la semana pasada no había sido oficializado el abogado municipal designado hace dos meses como fiscal para llevar adelante la investigación.
Contrato millonario

El contrato, que está en proceso de licitación, busca que la capital regional disponga en el futuro de 550.000 metros cuadrados de áreas verdes, alrededor de 170.000 m2 más de los que existen en la actualidad. 

Para lograr el alza la corporación edilicia apostó por incrementar fuertemente la inversión mensual, de tal manera que pasaría de cancelar $65.000.000 cada 30 días a unos $110.000.000 en ese período.

Esto implica que el gobierno local pagaría más de $1.300 millones al año y en el tiempo que dure el contrato, esto es, seis años, entregará a la concesionaria cerca de $8.000 millones.

Como consecuencia de la extensión de la superficie, se estima que alrededor de 50 barrios de Chillán serán incorporados al nuevo contrato, que incluye un incremento sustancial de la superficie de parques y jardines.

La idea inicial del municipio es que si en la actualidad la capital provincial tiene alrededor de 2,3 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, la cifra pueda superar los 4 metros cuadrados, número más cercano a los 9 m2 recomendado por entidades internacionales.

La Municipalidad plantea que “para la mantención de los espacios verdes se requiere un buen sistema de riego, que sea sustentable en el tiempo y que evite las pérdidas”.

Además, dentro de las claves del nuevo contrato, se plantea que “se debe pensar, además, que el arbolado urbano juega un rol importante dentro de la mantención de la calidad del aire, por lo que es perentorio la elección de aquellas especies que entre otros atributos sean perennes, de hojas pequeñas, altura no superior a los 4 metros”.

En cuanto al riego, la Municipalidad establece que los métodos elegidos buscarán “satisfacer los requerimientos hídricos de las plantas en forma precisa y con ahorro de agua. Dentro de estos tenemos riego por aspersión, microaspersión, goteo, exudación, nebulización, cada uno con características propias”.