Abogado analiza rol del obispo en casos de presuntos abusos en Chillán

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia UNO

Juan Pablo Hermosilla defendió a las víctimas del caso Karadima y hoy analiza iniciar acciones contra Ricardo Ezatti y Francisco Javier Errázuriz. 3 años fue la condena canónica de Renato Toro, tras abusos confirmados en 2012.

Juan Pablo Hermosilla, abogado defensor de las víctimas del caso Karadima, analizó la relación que podría existir en el hecho de no denunciar, como ocurrió en el caso del obispo Carlos Pellegrin frente a la denuncia contra el sacerdote Renato Toro, y el encubrimiento que pudiese estar implicado en este hecho.

El pasado 29 de junio el Obispado de Chillán informó, a través de un comunicado, que el día 24 de junio recibió una nueva denuncia por abuso sexual de menores en contra del sacerdote Renato Toro Medina. Los hechos habrían ocurrido en los años 1983-1984.

Precisaron que por instrucción del obispo, “el 29 de junio se inició una investigación previa para determinar la verosimilitud de estas denuncias, la que se desarrollará con un plazo de 30 días”. Y además, detallaron que “con el objetivo de garantizar la neutralidad, dicha investigación estará a cargo de un sacerdote que no pertenece a la Diócesis de Chillán”.

Sin embargo el hecho que causó atención en ese comunicado es la confirmación de parte del Obispado de que ese sacerdote “fue sancionado por abuso de menores en el año 2012, y cumplió la condena impuesta de prohibición del ejercicio público del ministerio entre los años 2012 y 2015”. Pese a la constatación del delito, el obispo Carlos Pellegrin no informó a la Fiscalía de Chillán, lo que abrió la interrogante respecto a si esa acción puede convertirse en encubrimiento.

Juan Pablo Hermosilla, abogado penalista de la Universidad Católica, representó al médico James Hamilton, el sociólogo José Andrés Murillo, y el periodista Juan Carlos Cruz en el juicio que determinó la verosimilud de las denuncias por abuso contra Fernando Karadima en 2011, a pesar que no fue condenado porque los delitos estaban prescritos. Además es uno de los directores de Fundación para la Confianza y actualmente evalúa junto a las víctimas de Karadima iniciar acciones legales contra Ricardo Ezzati y Francisco Javier Errázuriz por encubrimiento. Sobre el caso local, plantea que “efectivamente la mera no denuncia no es sinónimo de encubrimiento. El problema está en que en general, en los casos de abuso al interior de la Iglesia se ha notado un patrón sistemático de no denunciar, de ocultar los hechos, de no sancionar a los responsables y de hacer que las cosas, entre otras consecuencias, prescriban”, enfatizó.

“No deja de llamarme la atención que sigan negando que hay un problema estructural de encubrimiento en la Iglesia, incluso entendiéndolo en el sentido común de la palabra, cuando el propio Papa habla de la cultura del encubrimiento en Chile. ¿Qué significa esto? Que hay un patrón sistemático de acciones y omisiones que derivan en la impunidad de las conductas”, precisó.

El abogado hizo hincapiéen la necesidad de que la Iglesia reconozca sus errores para lograr un cambio. “Si uno quiere prevenir tiene que demostrar que nunca habrá impunidad, y al mismo tiempo, si uno quiere entender por qué hubo abusos en el pasado hay que comprender que los abusadores se sentían seguros de que nunca les iba a pasar nada”, detalló Hermosilla.

En relación al caso de Renato Toro y su condena el año 2012 a tres años, pese a lo cual se mantuvo a cargo de reparticiones al interior de la Diócesis de Chillán, planteó que “hay que investigar el tema, porque hay dos cosas que llaman la atención, primero que recién se venga a saber que esta persona no solo haya realizado actos de abusos a menores, sino que además, llama la atención la pena que recibió, que fue muy baja, que fue una pena de 3 años, y después volvió a ejercer. Yo creo que ahí es determinante saber las circunstancias de ese caso, y si hay proporcionalidad, porque la pena es demasiado baja desde el punto de vista religioso, como si se hubiese robado la colecta de domingo”