Pablo Parra y su posible despegue final

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Agencia Uno

La última vez que estuvo en Chillán no anotó un gol, y por el contrario, el equipo en el que actualmente juega, Cobreloa, se llevó una goleada de 5-0 desde el Nelson Oyarzún Arenas, en la que por lejos ha sido la mejor presentación de Ñublense durante la presente temporada. 

No obstante, horas antes había advertido que si rompía las redes ñublensinas, iba a gritar con todo el tanto, a pesar de sus lazos de arraigo chillanejos. 

Es Pablo Parra (24) promesa juvenil local que debutó en el primer equipo un 5 de mayo de 2010, coincidentemente ante Cobreloa, ingresando en el minuto 79’, en reemplazo de Martín Cortés. 

El volante fue el último gran valor canterano con proyección en las filas rojas, sin que hasta la fecha asome desde las series juveniles, un jugador que se convierta en titular. Actualmente, ni Tapia, ni Desfadur han tenido regularidad, ni tampoco son del gusto del DT Emiliano Astorga. 

Parra fue desechado de Ñublense y vendido al elenco loíno (en 2016), donde en las últimas semanas ha sido figura, despertando el interés de equipos de la Primera División. Primero fue Antofagasta, Audax Italiano, y ahora se sumó la Universidad de Chile. 

Por Copa Chile, ante el “Romántico Viajero”, fue el mejor de los “zorros del desierto”. 

De hecho, al término del duelo en el Estadio Nacional, el exjugador rojo conversó con el presidente de Azul Azul, Carlos Heller, y el gerente deportivo de los azules, Ronald Fuentes. 

“Solamente me preguntaron cuándo terminaba contrato, porque yo no iba por un tema de hablar con la U, iba por otra cosa, para cambiar una camiseta. Se me acercan, me preguntan y yo se lo dejé a mi representante”, dijo a Radio ADN. 

A inicios de junio, Parra manifestó públicamente su intención de dejar Calama y continuar su carrera en un equipo de la División de Honor. Sin embargo, tiene contrato con el cuadro minero hasta diciembre de 2018. 

“Él tiene contrato con nosotros hasta esa fecha por lo cual la única forma de salir de Cobreloa sería a través de un mutuo acuerdo. O sea, cualquier club interesado en los servicios de Pablo tiene que sentarse a hablar con nosotros. Por nuestra parte siempre velaremos por los intereses del club”, explicó el presidente de Cobreloa, Walter Aguilera. 

Anteayer, el oriundo de la Población El Roble, bajó las revoluciones y argumentó que está concentrado en rendir bien en Cobreloa, aunque se mostró satisfecho por el inicial interés de la U, el cual se ha ido diluyendo con el paso de las horas. 

“Esto es nuevo para mí. Es importante que te quieran equipos grandes del fútbol chileno y ahora solo pienso en Cobreloa, porque ahora tengo contrato con ellos y quiero ascender con ellos (...) va a ser un bien para mí, pero quiero rendir en mi equipo y no quiero salirme del rumbo”, manifestó. En su posible salida de las tierras calameñas, juega un rol clave su representante, Fernando Felicevich. 

“Yo ya lo he mencionado varias veces. Pablo tiene al mejor representante del país, pero eso no quita mérito a que está aprovechando su buen momento futbolístico. Contra equipos grandes ha tenido buenos partidos. Eso sí, le falta el momento de la consolidación, que podría ser en la U. de Chile, como le ocurrió a Juan Leiva, que no desaprovechó su oportunidad. Ojalá que Pablo la aproveche y destaque por su juego. El fútbol es de momentos, y Pablo está en el instante para aprovecharlo. Después, esto pasa y empieza el descenso, espero no sea el caso”, dice Marcos Sepúlveda, quien dirigió a “Pablito” en los cadetes de Ñublense.