MOP pide enfocar el centro cívico en los Edificios Públicos

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Víctor Orellana

Además existe un proyecto municipal de remodelación del barrio cívico, que se puede sumar a la nueva propuesta.

Raúl Irarrázabal, arquitecto asesor de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP),  destaca el valor patrimonial de Chillán, al contar con construcciones de corte moderno,  entre los motivos para elegir a los Edificios Públicos de Chillán, ubicados frente de la Plaza de Armas,  como posible lugar de emplazamiento del  futuro centro cívico de Chillán, que albergará los nuevos servicios y seremías de la Región de Ñuble.                                   
“Al MOP le interesa buscar una alternativa para el uso de este edificio, porque representa toda la reconstrucción de Chillán después del terremoto del 39. Queremos darle un uso definitivo que puede ser el centro cívico, pero también vamos a estudiar otras alternativas”, explicó Irarrázabal.

Las otras tres posibilidades se discutirán en la Mesa de Trabajo del Centro Cívico para la Región de Ñuble el próximo miércoles, en la  que también participarán autoridades locales como el delegado presidencial, Martín Arrau, y el alcalde de Chillán Sergio Zarzar; y además contará con la exposición de Ignacio Montaner, representante de la Fundación Docomomo en Chile, que aboga por la conservación de la arquitectura del movimiento moderno.

También asistirán a la reunión la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y el equipo de arquitectos de la Universidad del Bío-Bío, quienes a fines de junio presentaron los avances de otro proyecto para crear el futuro centro cívico. 

El MOP, tras conocer esa iniciativa, les solicitó trabajar en conjunto en el proyecto el viernes pasado, para definir la mejor opción entre las dos propuestas. 

El estudio de la CChC y la UBB no incorpora a los Edificios Públicos en su análisis, por lo que el MOP les solicitó  sumarlo. 

“El MOP empezó obviamente a tomar la tarea de abordar el proyecto de centro cívico, lo que está muy bien porque es un proyecto público, y nosotros nos alegramos por eso”, aseguró Sergio Baeriswyl, coordinador del estudio urbano de la CChC-UBB. 
Y agregó: “Vamos a comparar lo que nosotros hemos avanzado e incorporaremos ese sitio en el análisis”.

El estudio comparativo estaría terminado en octubre,  según el urbanista. Además de la etapa que aún resta del propio análisis, que consiste en un nuevo focus group entre distintos sectores de la ciudadanía para poder validar una de las cinco zonas propuestas. 
En tanto, Irarrázabal agradeció la colaboración del gremio de arquitectos, pero lamentó que la CChC no les invitara a trabajar juntos desde el principio. 

El proyecto de la CChC y la UBB

Elaborado según los criterios de accesibilidad comunal e intercomunal, la consolidación de una trama urbana patrimonial, la centralidad urbana, legado arquitectónico y configuración de espacios públicos, el estudio tuvo como influencia las experiencias de dos centros cívicos recientes emplazados en la Región del Bío Bío y en Los Ríos. 

Ambos alcanzan una superficie de 42 mil m2, por lo que para Chillán los urbanistas determinaron que cada posible zona debía contar con cerca de 45 mil m2. A diferencia de la iniciativa del Ministerio de Obras Públicas, que rondaría los 30 mil m2. 

Los resultados de la investigación realizada por la UBB arrojaron que existen cinco posibles locaciones para crear un espacio cívico: el sector de la Cárcel de Chillán -siempre y cuando se traslade-, la zona de la Estación de Ferrocarriles, el Hospital de Chillán, la intersección de Avenida Brasil con el estero Las Toscas y el área del Convento e Iglesia de la Virgen del Carmen. 

La estrategia bajo la cual plantearon el posible ordenamiento de los servicios y seremías consistía en agrupar aquellos que tuviesen relación a materias de gobierno, con los de economía, desarrollo social y seguridad, además de la Oficina Nacional de Emergencias, para poder tomar decisiones rápidamente en caso de un posible catástrofe. 

El estudio también promovía la separación de las otras materias, con el fin de descentralizar y facilitar el acceso a toda la comunidad. 

Los servicios relacionados con el área de salud se ubicarían en las zona cercana al hospital; los de agricultura en la periferia, y los ligados a la cultura y a la educación, cerca del patrimonio cultural de la ciudad. 

“Nosotros no habíamos incorporado ese sector -Edificios Públicos- porque no surgió de los análisis que tuvimos con distintos actores y ‘focus group’. Pero no tenemos ningún problema en incorporarlo al modelo de análisis. Vamos a enfocar el trabajo para que a ellos les sirva y tomen la continuidad del trabajo”, aseguró Baeriswyl.

Conservación de los Edificios Públicos. 

“El edificio necesita una conservación -remodelación- muy profunda, porque no está en buen estado, por lo que sería bueno potenciarlo por el valor patrimonial que tiene”, reconoció Raúl Irarrázabal.

“Probablemente en la mesa de trabajo del miércoles lleguemos a esa conclusión”, anticipó. 

El arquitecto adelantó que el principal punto que se tratará en la reunión será si los servicios deben estar todos en el mismo lugar, que comprendería un total de 30 mil m2, o si pueden estar desplazados en diferentes ubicaciones. 

“Efectivamente la Región de Ñuble es una de las que tiene el porcentaje más alto de ruralidad en Chile, por lo que el centro cívico tiene que servir para atender las necesidades de toda la región, también de la gente que vive fuera de Chillán”, enfatizó Irarrázabal. 

Esto motivaría a que probablemente agricultura estuviese más alejada del centro urbano. 

El asesor del Departamento de Arquitectura destacó además la renovación que tendrá Chillán, sea cual sea la zona de emplazamiento del centro urbano. 

“Permitirá de alguna manera hacer una renovación urbana de Chillán. La instalación de todos estos servicios públicos que a la larga son detonantes urbanos, ya que donde se instalen estos servicios públicos van a empezar en torno a ellos a surgir todos los servicios asociados, bancos, notarías, comercio,  por lo que la ubicación definitiva de cada uno es muy importante”, precisó. 

La idea de emplazar el centro cívico en los Edificios Públicos de Chillán es que pueda potenciarse la remodelación de la Plaza de Armas, cuyo presupuesto se aprobó el mes pasado. 

Al igual que el proyecto de la CChC y de la Universidad del Bío-Bío, los resultados del análisis del MOP se incorporarán al Plan Regulador y al Pladeco de Chillán. 

“A muchas personas les cuesta entender por qué un edificio de hormigón que todos consideran muy moderno tiene valor patrimonial, y es efectivamente porque es representante del movimiento moderno, y va a cumplir 100 años en veinte años más”, enfatizó Irarrázabal sobre la importancia del edificio. 

En tanto, el delegado para la instalación de la Región de Ñuble, Martín Arrau, hizo hincapié en la importancia de dotar a la región de la infraestructura necesaria para albergar de buena manera los servicios y seremías. 

“El esfuerzo de instalar la región va mucho más allá de lo administrativo, la idea es que sea un beneficio, que sea un aporte a la ciudad en cuanto a su desarrollo integral, arquitectónico y el respeto a todo el patrimonio”, argumentó. 

El delegado enfatizó que la idea de un centro cívico para Ñuble es a largo plazo.  “Durante un par de años todos los servicios tendrán que arrendar, que es lo que ya estamos haciendo. La idea es que a largo plazo podamos contar con un centro cívico de buen nivel, moderno, y cómodo para atender a toda la ciudadanía”, explicó Arrau. 

Sobre el proyecto de la CChC y la Universidad del Bío-Bío, fue claro en que la decisión final es del MOP.

“El sector privado tiene sus intereses, sus inquietudes, y es un gran aporte todo lo que se pueda pensar en torno a esto, porque Ñuble lo construimos todos, todas las ideas son bienvenidas, pero si son edificios públicos, la última decisión la tiene el Gobierno”, aclaró.