Edificaciones en altura generan debate en Chillán

La construcción de edificios en altura en el centro de Chillán ha generado un intenso debate entre los arquitectos locales respecto a la pertinencia de ubicar inmuebles sobre los cinco pisos frente a edificios históricos como la Gobernación, el Teatro Municipal y el mismo consistorio.

La inversión de 36 millones de dólares que representan dos torres de 70 metros de altura aproximadamente que se pretenden edificar, no ha dejado indiferentes a expertos locales, quienes se refirieron al impacto que podrían tener estos proyectos en la ciudad.

"Me parece interesante ver cómo se van a contraponer dos torres en altura, que son cerradas y que no ofrecen y no entregan un espacio a la ciudad, más de lo que ocurra dentro de las torres versus, por ejemplo, la gobernación, un espacio que ofrece una explanada que conecta la plaza junto con la plaza de Los Naranjos, y que además se toma la cuadra de una manera mucho más horizontal. Entonces es muy interesante ver cómo conviven estos edificios y cómo la ciudad enfrenta este tipo de arquitectura", sostuvo el arquitecto José Luis Gacitúa.

Por su parte, el arquitecto de la Universidad de Concepción, Bernardo Suazo, pone énfasis en la importancia del diseño  y cómo deben convivir las nuevas torres con edificios que pertenecen al patrimonio arquitectónico de Chillán.

"En primera instancia decir que es malo, sin verificar el diseño, no existirían edificios altos en el mundo, y uno encuentra edificios altos en varias ciudades del mundo, los cuales generan toda una espacialidad urbana que es muy interesante y que son un aporte a la ciudad", dijo.

En esa misma línea el arquitecto José Luis Gacitúa sostiene que siempre los nuevos proyectos deben guardar armonía con el contexto urbano.

"Cuando uno proyecta un edificio siempre es importante considerar el entorno, que es lo que ha pasado, cuál es la historia, cuál es la tipología arquitectónica, cuál es el espacio público que rodea al proyecto en cuanto a lo que nosotros vamos a diseñar, entonces, bajo ese punto de vista me parece súper interesante que las construcción siempre piensen en eso, en las alturas, en la materialidades y los colores, porque ahí esta la clave para formar una ciudad unificada", explicó.

Suazo señaló que el plano regulador de una comuna es clave para proyectar el crecimiento urbano al igual que la ética a la hora de diseñar edificios.

"Tiene que ver con dos cosas fundamentales, la primera, que lo qué dice el plano regulador de la ciudad, y lo segundo,  que obviamente hay que tener una consciencia y ética en cuanto al diseño, porque puede haber una torre o un edificio que sea alto, pero si deja espacio público suficiente y le entrega espacio a la ciudad,  no tiene porque ser dañino", destacó.