40% de los incendios tiene como causal las estufas a leña

Solo en lo que va de junio los voluntarios de Bomberos de Chillán han atendido 40 llamados de emergencia de distinto tipo. Los registros indican que hasta el pasado jueves prestaron su servicio en 17 accidentes de tránsito, sofocaron 14 incidentes provocados por el fuego (incendios, recalentamiento de estufas y amagos) y en cinco oportunidades acudieron a lugares donde se advertían fugas de gas. Eventos provocados por fallas en artefactos o en la red eléctrica suman cuatro y dos por otras razones, entre los que se consideran el rescate a personas en eventos caseros fortuitos.

El comandante de la institución en Chillán, Gustavo de la Fuente Ortiz, explica que los eventos por combustión de material inflamable, que en las dos primeras semanas de junio representa un 35% del total de emergencias, tienen un particular peak en las temporadas de otoño-invierno, originado sobre todo por fallas o desperfectos en los sistemas de calefacción.

95 incidentes con fuego

Según cifras oficiales entregadas por el jefe local Bomberos, en lo que va del año se han producido 95 incidentes que han tenido al fuego como factor principal y determinante, y de ellos 90 se dieron desde los primeros días de abril pasado, ya en plena época de bajas temperaturas. Es decir 90 casos en 78 días, más de un incidente al día.

Las estadísticas precisan que los incendios que provocaron daños estructurales en viviendas o propiedades afectadas fueron 60, en tanto aquellos correspondientes a recalentamiento en chimeneas y que amenazaban con expandirse  ascienden a 11. Los incendios y alarmas generales (que incluyen lugares de interfaz, zonas rurales y amagos) acumulan ocho y 16 respectivamente.

La realidad actual en cuanto a la ocurrencia de emergencias es prácticamente similar a lo vivido a igual fecha del año pasado, cuando se registraron 93 casos (61 con afectación estructural, nueve por recalentamiento de chimeneas, ocho incendios generales y 18 alarmas generales).

El comandante De la Fuente aclara que los siniestros están clasificados de acuerdo a sus características e impacto, y van desde el incendio en casa habitación hasta el recalentamiento de cañones de calefactores.

“Respecto a hechos producidos en los ductos, tenemos que tratar de llegar lo antes posible por los riesgos de propagación que se podría dar en el entretecho de las casas si es que existe material combustible cerca. Cuando se nos despacha en ese tipo de emergencias vamos mentalizados de que nos podemos encontrar con un incendio, porque en el trayecto esto se puede transformar en una emergencia más grave; hay casos en que cuando estamos en camino, la central nos indica que ya pasó a mayores”, precisa.

El último gran incendio que sofocaron los bomberos fue el ocurrido el pasado 30 de mayo. Cinco compañías trabajaron en la extinción del fuego que terminó destruyendo por completo tres inmuebles ubicados en la calle Diagonal Las Termas con la Avenida Río Viejo, frente al supermercado La Torre. Pese a los esfuerzos de los voluntarios, el desastre consumió en su totalidad un local comercial, una iglesia evangélica que funcionaba en el lugar, además de una verdulería, en tanto otros cuatro negocios resultaron con daños menores.

Razones más recurrentes

Hace más de dos décadas que Bomberos de Chillán cuenta con un Departamento de Estudios Técnicos y un Área de Investigación de Incendios, unidad que se encarga de dilucidar las causas de cómo se dieron los hechos. Francisco Machuca Hernández, jefe desde hace cinco años del equipo especializado, indica que aproximadamente el 70% del total anual de incidentes por fuego se da por fallas en la red eléctrica de las viviendas.

El funcionario recalca que las estadísticas tienen un singular comportamiento en la temporada otoño-invierno, que es cuando más de un 40% de los hechos tienen como principal factor de ocurrencia a las estufas a leña. Tres son las razones gatillantes de desastres: la mala mantención de los equipos de calefacción y sus cañones, representando alrededor del 40% de los casos;  la instalación defectuosa de los aparatos, que suma casi un 20%, y el descuido de las personas al usar sus estufas sin tomar precauciones para evitar contratiempos.

Un caso más que particular detectado por Bomberos es que al menos una decena de incendios al año son producidos por niños. Gustavo de la Fuente asegura que los menores utilizan el fuego (fósforos, velas o encendedores) para buscar objetos perdidos en lugares oscuros, como debajo de la cama, roperos y otros puntos de la casa.

“Son muy reiterados este tipo de accidentes, yo diría que aproximadamente 10 al año; si fuera uno o dos capaz no sería tanto, pero la cifra que se da indica que existe una recurrencia. Varias veces se ha dado que salen ilesos, pero en otras quedan heridos”, reitera.

Apoyo a la justicia

Siempre que haya disponibilidad de miembros del Área de Investigación de Incendios, conformada por una decena de personas, parte del equipo acude a hacer su trabajo. Sin embargo, si se da el caso de que Carabineros de Chile concurre al lugar del siniestro y levanta un parte de lo sucedido, el equipo especializado tendrá la obligación de hacer su pericia y preparar un informe con los resultados obtenidos.

La labor inspectiva de esta unidad de Bomberos muchas veces es clave en la definición de las causas que el Ministerio Público, a través de la Fiscalía, lleva adelante.

“Una vez me tocó defender un caso en el Tribunal Oral. Se trató de alguien que incendió la casa, quiso matar a sus familiares y trató de agredir a los bomberos mientras extinguían el incendio. Nosotros pudimos comprobar que fue intencional y ahora esa persona está cumpliendo una condena”, comenta.

A modo de llamado a la responsabilidad ciudadana, Machuca recomienda consumir leña seca y certificada ya que, afirma, optar por la biomasa de buena calidad retarda la acumulación de hollín en los ductos de los calefactores y al mismo tiempo evita generar emisiones contaminantes en exceso. Al mismo tiempo recalca en la importancia de revisar el sistema eléctrico de las viviendas.

“La gente debe tomar conciencia del tipo de leña que está utilizando. Al tener leña más húmeda produce que se haga ese efecto en el cañón interior, que se va cerrando por la creosota, por la acumulación de partículas que después en un momento se van a inflamar; entonces al quemar leña seca ya no se produce este efecto. Respecto al tema eléctrico, ojalá la gente se haga asesorar con alguien competente, porque hay normas que nos van rigiendo y su finalidad es que no se produzcan incendios; si las seguimos, vamos a evitarlos”, menciona.

Concientización

El comandante Gustavo de la Fuente puntualiza que hace cinco años las emergencias producto del sistema de calefacción eran el triple en cantidad a las que se registran ahora, por lo que destaca que se está generando un cambio positivo en la comunidad al momento de manipular el popular combustible. No obstante, admite que aún es necesario educar a la gente para reducir aún más las cifras negras.

“Antes fácilmente teníamos hasta 10 llamados diarios. Hoy nosotros participamos mucho con las juntas de vecinos, en donde bomberos realizan talleres de prevención en el hogar, pero también hacemos capacitaciones en colegios, jardines, liceos. Todo esto ha servido bastante para concientizar a la comunidad”, menciona.

El funcionario recomienda mantener limpios y en buen estado a sus sistemas de calefacción; asimismo no sobrecargarlo con leña y evitar dejar prendas de vestir cerca.

Aniversario

Actualmente 320 personas forman parte de alguna de las siete compañías del histórico Cuerpo de Bomberos de Chillán. El lunes 25 de junio la institución cumplirá 138 años de fundación, fecha que se conmemora durante todo el presente mes. De hecho el sábado la institución realizó una serie de ejercicios de presentación ante la comunidad, en las zonas aledañas donde están emplazados cada uno de sus cuarteles.