Ysern y abusos del exobispo Cox: "Nunca había oído tal cosa"

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Víctor Orellana

"Nunca había oído tal cosa". De esta forma el sacerdote y psicólogo chillanejo, José Luis Ysern, abordó las últimas revelaciones respecto a las acusaciones de abuso sexual que han recaído sobre el exobispo de Chillán, Francisco José Cox.

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Cabe recordar que este último fue acusado de tocaciones y otras conductas impropias, por parte de Abel Soto, un chillanvejano que relató al periódico The Clinic, los episodios que habría vivido con el otrora jefe de la iglesia de Ñuble, entre 1974 y 1981.

"Nunca escuchamos nada en Chillán hasta lo que se ha oído ahora. Sí escuchamos de lo que había habido en La Serena y nos extrañó mucho, muchísimo. Tanto que en ese momento escribimos un a carta de Cox, señalando que en Chillán nunca hemos sabido nada", recalcó el religioso.

Abel Soto, actualmente de 49 años, detalló que Cox, quien hoy vive en retiro en un monasterio de Alemania, "siempre nos dio grandes besos en la boca. Y al minuto de abrazarnos, nos tocaba el trasero".

"Una de las ocasiones que fui a la Casa Tabor, él me sentó en su falda, y comenzó a frotar su cuerpo con el mío. Yo sentí que él se excitaba conmigo, aunque en ese minuto yo no lo interpretaba así. Sólo sentía su pene erecto a través del pantalón", recordó la víctima.

Ante estas declaraciones, José Luis Ysern afirmó desconocer esta y otras denuncias subrayando que "aquí nadie se está guardando nada. Para mi esto es una sorpresa dolorosísima día a día. Nunca había oído tal cosa".

"Respecto a denuncias de Chillán yo no tengo idea de nada. Sólo supe aquella antigua de Jorge Baeza, que fue excluído del ministerio, y no tengo idea de nada más. Y te digo la verdad, no sé nada de nada", sentenció el psicólogo.

Todos en la Iglesia

José Luis Ysern también expresó una crítica soterrada, a la actual estructura de la iglesia.

En esta línea, el religioso explicó que a su juicio, el catolicismo debe dar espacio a "homosexuales, heterosexuales y casados", no cerrándose tampoco a la idea que las mujeres también pudiesen asumir roles de sacerdotizas.