Día del Medio Ambiente

  • Por: LaDiscusion.cl
  • Fotografía: Mauricio Ulloa

El Día Mundial del Medio Ambiente, que instauró Naciones Unidas en 1974 para llamar la atención acerca de los problemas más acuciantes del planeta, se celebra hoy, bajo el lema “Sin Contaminación Por Plástico”, una semana después de que el Gobierno anunciara el envío de una indicación sustitutiva al Congreso para que la prohibición de entrega de bolsas plásticas sea aplicada en todo el territorio nacional y no solo en algunas ciudades y pueblos costeros, como había propuesto la anterior administración. 

Se trata de una medida que se esperaba hace años en el país, tomando en cuenta que muchas empresas del retail y municipalidades ya han generado políticas e iniciativas para eliminar las bolsas plásticas. De lograrse la iniciativa, la prohibición se hará efectiva un año después de la publicación. Pero para el caso de las pymes, el plazo será de dos. Este tema no es menor, ya que las compañías del retail o las cadenas comerciales pueden tomar decisiones corporativas, pero es mucho más difícil cambiar los hábitos en almacenes, kioskos y en las ferias libres que existen en prácticamente todas las ciudades de Chile.

Adicionalmente, Chillán también ha implementado este año una ordenanza que restringe y busca eliminar las bolsas plásticas que entrega el comercio local. La normativa, que no considera multas, otorga un plazo de 26 meses para ir progresivamente disminuyendo la cantidad de bolsas que ponen a disposición de los clientes, para llegar finalmente a sacarlas de circulación. 

Este cambio, en apariencia simple, representa una nueva mirada, imprescindible, sobre nuestras costumbres. No se trata solo de eliminar una bolsa de polietileno; significa asumir que nuestros hábitos de consumo están afectando el planeta y es momento de cambiar. Se estima que solo en Chillán se desechan 200 bolsas por persona cada doce meses, lo cual equivale a 32 millones por año. En el mundo, se calcula que se utilizan más de 800.000 millones de estas bolsas, lo cual termina a menudo afectando gravemente la vida silvestre, sobre todo la fauna marina.

Por eso, es loable el propósito de minimizar el impacto que provoca la abundancia de estas bolsas en los rellenos sanitarios, los cursos de agua, el mar y el paisaje, como consecuencia de su gran perdurabilidad, calculada en alrededor de 300 años. 

Es imperioso comprender que vivimos en un espacio limitado y que es necesario evitar la desmesurada cantidad de bolsas que cada año se acumulan en nuestro planeta. Sin duda, abandonar el uso de bolsas plásticas representará un esfuerzo para el conjunto de los habitantes, ya que constituye un hábito muy difundido, y la ventaja de dejar de usarlas puede no ser todavía tan evidente.

Estos cambios necesariamente deben ser acompañados de un proceso de información adecuada y enmarcados en una política cuyo objetivo sea desalentar el uso del embalaje innecesario en todos los productos que utilizamos. Se trata de una iniciativa que debe ser alentada e imitada porque promueve que todos los sectores de nuestra sociedad comencemos a sensibilizarnos con este tipo de acciones, que tienen por objetivo promover una actitud responsable frente al planeta y las generaciones futuras.