En Chillán celebran misas en creolé para haitianos

Dejar todo para empezar una nueva vida es la decisión que durante los últimos años han tomado miles de extranjeros que han llegado a Chile en busca de nuevas oportunidades y gran parte de ellos se han visto enfrentados a distintas realidades que en ocasiones no han sido las más favorables.

Si tuviésemos que enumerar aquellos inmigrantes a los que más les ha costado la adaptación, tendríamos que empezar por la comunidad haitiana, lo que se ha generado principalmente por un tema idiomático.

Frente a esto, han surgido ciertas iniciativas lideradas por chilenos que buscan ayudar a los haitianos a sentirse más acogidos y una de esas es la del chillanejo Víctor Allende, quien decidió ir más allá de la ayuda material, ideando una estrategia para unir espiritualmente a los inmigrantes.

“Con la llegada de los hermanos haitianos uno se va percatando que hay muchas necesidades en lo material y uno trata de ayudar y cubrir eso, pero  llegó un momento en que sentí que faltaba algo. Faltaba esa cosa espiritual que la gran mayoría busca y encuentra en la religión, eso que es propio de nuestra alma, que nos ayuda a tener fuerza interior”, comentó Víctor.

Fue así como le propuso al diácono haitiano Jean Lesly, misionero  de la Iglesia Católica Anglicana en Ñuble, realizar cada domingo una misa, en creolé, esto teniendo en cuenta que en Haití el 80% de la población es Católica.

“Me encontré con este misionero y le comenté que en Chillán habían muchos haitianos, mucha necesidad por todos lados y que ellos necesitaban una palabra, un abrazo Y escuchar la palabra de Dios. Así se fue gestando esto y de a poco hemos ido concretando todo”, dijo el chillanejo.

La idea tuvo buena acogida del misionero, quien cuenta que es él quien se encarga de invitar a los fieles a las misas, que se realizan todos los domingos a mediodía en la sede social ubicada en calle Vegas de Saldías 33.

“Cada sábado salgo a las calles a invitar a mis hermanos, me voy por ejemplo a la Plaza de Armas y les converso sobre esta iniciativa. Les pido su número telefónico para invitarlos y recordarles que esta es una oportunidad de estar más cerca de Dios”, explica Jean Lesly, quien habla poco en español.

La idea ha sido celebrada por otros personeros de la Iglesia, como el obispo colombiano Louis Miguel, misionero en Roma, que estuvo invitado a presidir uno de los encuentros.

“No había visto una iniciativa como esta y creo que es un desafío muy grande. La idea es muy positiva porque nos da la posibilidad de descubrir las cosas buenas que hay en el hermano. Sin duda en Chillán son pioneros, y dando este paso van a tocar muchos corazones porque hay muchas personas que están esperando una ocasión para ayudar. Ver este tipo de iniciativas les servirá para dar el primer paso y lograr ese equilibrio tan necesario para toda la sociedad”, recalcó el obispo.

Finalmente agregó que esta es una oportunidad para que “el pueblo chileno descubra la riqueza de las nuevas culturas y de la otra forma que existe de vivir la fe”.