Intensifican fiscalización por temporada de caza en la región

Un llamado a los cazadores y cazadoras a respetar los periodos de caza, cuotas máximas por jornada y por cazador realizó el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío, actividad que se encuentran fiscalizando funcionarios del Servicio en distintos sectores de la región. 
 
“La temporada de caza comenzó el pasado 1 abril en esta zona y se extenderá hasta el próximo 31 de agosto en el caso de algunas especies. Ya hemos realizado fiscalizaciones, cursando una infracción a la fecha por incumplimiento a la normativa vigente”, dijo el Director Regional (s) del SAG, Iván Ramírez Delpín.
 
El SAG, en conjunto con Carabineros de Chile, realiza operativos de fiscalización de caza, instancia en la que se verifica que los cazadores cuenten con su permiso vigente, estén autorizados por el/los dueño/s del terreno para practicar la caza, y que cumplan con la cuota máxima de especies permitida por jornada.
 
La caza se puede practicar en terrenos propios o ajenos con autorización expresa del dueño/a o representante legal y no se puede cazar en reservas de regiones vírgenes, parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales, santuarios de la naturaleza, áreas prohibidas de caza, zonas urbanas, líneas de ferrocarriles, aeropuertos, en y desde caminos públicos, lugares de interés científico, lugares de aposentamiento de aves guaníferas o a una distancia menor de 400 metros de cualquier sitio poblado o vivienda aislada.
 
En la región del Biobío hay 3.726 cazadores/as autorizados, de los cuales 133 cuentan con permisos de caza mayor.

Permiso de caza
 
Quienes quieran practicar la caza deben contar con un permiso otorgado por el SAG, que tiene un costo de 0,35 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) para permisos de caza menor y de 0,70 UTM para caza mayor. Esta credencial tiene una vigencia de dos años y se otorga a personas mayores de 18 años que aprueben un examen de conocimientos de las disposiciones legales y reglamentarias de la caza como vedas, especies permitidas, entre otras materias.
 
Quienes infrinjan la Ley de Caza se exponen a multas y sanciones que varían entre 1 y 100 UTM, retención de las armas de fuego, suspensión del permiso de caza o presidio en su grado medio o máximo, sentencias que pueden ser dictadas por el SAG o por el Juzgado de Garantía, dependiendo de la gravedad de la falta.

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