Los proyectos de infraestructura deportiva para Ñuble

Durante esta semana se conoció que por fin se concretaría “un sueño pendiente” para los habitantes de Ránquil. Con una inversión superior a los mil millones, el Gobierno Regional aprobó la construcción de un estadio en esa comuna, dotado de pasto sintético con estándar FIFA e iluminación de alta potencia que permitirá la realización de eventos deportivos en horario nocturno. El anhelo de los ranquilinos, concretado tras una eterna espera, se replica en varios otros territorios de la naciente Región de Ñuble. El problema es que la inversión pública escasea, lo que repercute en la falta de infraestructura deportiva que permita el desarrollo y fortalecimiento de disciplinas físicas. Ejemplos sobran. En Quirihue, capital de la Provincia de Itata, hace siete años que no se materializa ninguna obra deportiva de envergadura. 

“En 2011 se cambió el piso de madera que tenía el Gimnasio Municipal, por una superficie de mejor calidad. Pero desde ese año, no ha tenido nuevas refacciones. De hecho, urge reparar la techumbre porque en invierno se gotea”, dice Marco Sanhueza, encargado de Deportes de la comuna quirihuana. 

El Estadio Fiscal, si bien cuenta con pista de atletismo, no reúne las condiciones para una práctica deportiva segura. La superficie está en malas condiciones: es de gravilla, con frecuentes lesiones entre quienes se arriesgan a utilizarla. “No existe implementación para realizar salto largo, por lo tanto no se puede potenciar deportes que no cuentan con ningún tipo de infraestructura”, enfatiza Sanhueza, agregando que el Estadio Municipal, con cancha de tierra, no tiene camarines adecuados, y con suerte el recinto cuenta con cierre perimetral. 

Una realidad similar se palpita un poco más al oriente. En Ninhue, con recursos propios ($45 millones) se reemplazó el barro por pasto natural en el Estadio Municipal. No obstante, la pista de recortán está en deficientes condiciones, el círculo de lanzamiento de bala está inoperativo, y solo se puede practicar salto largo. 

“Presentamos un proyecto por $850 millones al Gobierno Regional para cambiar el pasto natural por sintético, reparar la pista atlética, mejorar graderías y dotar de un generador al estadio para que las torres de iluminación puedan ser utilizadas, porque están fuera de uso en las noches”, afirma Felipe Riquelme, de la Unidad de Deportes de Ninhue. Una piscina que brinde esparcimiento y un espacio para deportes acuáticos es otro de los anhelos, considerando que el secano costero es una barrera natural que excluye a sus habitantes de zonas fluviales. Una multicancha en la zona urbana es otro de los proyectos que requiere Ninhue, cuyo municipio maneja un presupuesto anual de $10 millones para la realización de actividades deportivas. 

En Diguillín, la capital Bulnes espera reponer por completo el Estadio Municipal. 

“Esperamos que obtenga compromisos de financiamiento durante este año. Estamos solicitando cerca de $1.500 millones para instalar pasto natural, una gradería techada y luminaria para actividades nocturnas”, dice el jefe de Planificación bulnensino, Yury Espinoza. 

En Quillón, en 2013 postularon a la construcción de un Polideportivo por $1.600 millones. Tres años más tarde, se inauguró y el impacto fue inmediato. 

“Acá a las 07:00 de la mañana ya está funcionando sala de máquinas, y solo por nombrar algunos de los deportes que aumentaron sus exponentes, está el tenis, tenis de mesa, vóleibol, y las artes marciales. Creo que hay un antes y un después. Lo demuestra el taekwondo y el judo, con destacadas participaciones recientes en competencias regionales”, comenta Gastón González, graficando el impacto social y de mejoramiento de la calidad de vida al concretarse un proyecto de esas características. 

¿La Laguna Avendaño? Ahí está puesta la mirada. El municipio diseña una propuesta para dotar a Quillón de un Centro Naútico que potencie el canotaje, vela, remo y la natación. De hecho, hace una década Quillón sembró triunfos sudamericanos con medallas de oro de canoístas que entrenaban en esa concurrida laguna. Principalmente se trata de dotarla de equipamiento para que los deportistas cuenten con los espacios adecuados para guardar embarcaciones, logística de vestuarios, cafetería, y otras salas complementarias, con una inversión a postular al Gobierno Regional de $450 millones. 

Mesa de Deporte 

Recientemente la Mesa de Deporte del Valle del Itata, decidió integrar a los encargados comunales de Diguillín y Punilla con el objetivo de unificar criterios para acceder a financiamiento estatal para el desarrollo del deporte, en todas sus aristas.  El resultado fue el nacimiento de la Mesa de Deporte Región de Ñuble, la cual el 15 junio próximo se reunirá por segunda vez -en Pinto- para crear cuatro comisiones: deporte recreativo, formativo, de competición e infraestructura. 

“Además se está haciendo un diagnóstico, comuna por comuna, respecto de cuál es la infraestructura existente y la que falta”, cuenta Osvaldo Espinoza, presidente de la agrupación y encargado de Deportes de Coelemu, la cual también definirá cuáles son las principales actividades deportivas que se practican en Ñuble. El insumo será entregado al delegado presidencial para la instalación de la región, Martín Arrau. Espinoza agrega que en Coelemu se han construido multicanchas de buen estándar, pero que la última gran inversión data de inicios de los 90, cuando se construyó el estadio municipal. 

“San Carlos requiere de un Polideportivo, más aún en su nueva calidad de capital de Punilla. Hoy no existen los mejores espacios para la gran cantidad de deportistas que tiene la comuna, y para ello estamos trabajando”, explica Claudio Urra, encargado deportivo sancarlino.