Chillán supera a Bío Bío y al país en generación de basura

Chillán supera el promedio nacional de generación de basura per cápita según antecedentes oficiales que destacan un incremento preocupante desde el año 2011 a la fecha, a lo que se agregan carencias en el tema del reciclaje, compostaje y selección de residuos, que si fueran bien tratados podrían bajar la cantidad de desechos que van al relleno sanitario de Chillán Viejo.

Como consecuencia de las falencias que se registran en este ámbito, la Municipalidad de Chillán estudia diseñar un nuevo Plan Maestro, pues el anterior que tuvo algunos avances en materia de diagnóstico y generó diversos instrumentos de gestión que no existían, no ha sido una solución real al problema.

La voz de alerta respecto del tema, lo dio la Universidad del Bío-Bío, que en el marco del estudio del nuevo Plan de Desarrollo Comunal, Pladeco, registró las deudas municipales respecto del tratamiento de residuos.

En el informe, se expone que respecto de los Residuos Sólidos Domiciliarios (RSD), “la generación de éstos en Chile alcanzaba el año 2010 a 1,1 kg hab/día, cifra que para la Región del Bío Bío era de 0,97 kg. hab/ día (Conama, 2010). En los últimos años, la generación de RSD ha ido en aumento en Chillán, superando incluso los valores regionales y nacionales”. 

Según antecedentes del Plan Maestro de Residuos Domiciliarios (PMRS) de Chillán, en la ciudad aproximadamente un 64,2% de los residuos posee potencial para compostaje, un 23% para ser reciclado y un 12,8% ha sido considerado no aprovechable.

Además, se pone de manifiesto que de acuerdo al Plan Maestro de Residuos Sólidos, el manejo de ellos en los sitios finales de disposición, “constituye un problema ambiental importante por el potencial riesgo de contaminación de suelos y aguas subterráneas, especialmente en los sectores rurales en los cuales se disponen”.

En este contexto, se recoge la visión del encargado de Aseo y Ornato del municipio, Víctor Fernández, quien plantea que “existe la necesidad de desarrollar una estrategia local sobre la gestión de los residuos sólidos en la comuna, ya que nuestro estilo de vida actual ha llevado a la producción de desechos a un nivel extremo que, actualmente, va en aumento, atribuido al consumo generalizado de productos, excesivos envases, embalajes y al acelerado crecimiento demográfico de la comuna”.

Adicionalmente, de acuerdo al Centro de Estudios de la Realidad Regional, CERR Biobío, la generación de basura en Chillán creció en un 34% entre los años 2010 y 2017, pasando de 53 mil a 70 mil toneladas anuales”.

En cuanto a cifras proporcionadas por la Municipalidad a través de Transparencia, el año 2011 se registraban unas 61.362 toneladas de basuras, cantidad que bajó a 60.313 el 2012, pero desde entonces no ha hecho más que crecer hasta totalizar 72.307 el año pasado.

La curva de crecimiento, siguiendo el registro municipal pasó en pocos años desde 0,95 kilogramos de residuos por habitante a más de 1,1, superando a Bío Bío y a la tasa nacional.

Factores
Para el municipio, el problema estaría relacionado con varios factores, entre los que se cuentan cambios de conducta de las personas e incluso incidiría en las cifras la mayor capacidad municipal para retirar residuos.

“Es importante mencionar que la tasa de crecimiento en la generación de residuos se asocia también a nuestro estilo de vida y el acelerado crecimiento demográfico de la comuna, lo que ha provocado un aumento progresivo en la generación de residuos sólidos de origen domiciliario”, se destaca. 

Además, desde el año 2014 a la fecha, se han implementado distintas campañas enfocadas en levantamiento de microbasurales que en general son residuos voluminosos (escombros, mobiliario en mal estado, entre otros) que posteriormente son llevados al relleno sanitario con los residuos sólidos de origen domiciliario.

Para la entidad edilicia, existiendo un problema cultural detrás del fenómeno, “como municipio lo hemos abordado fuertemente con la educación ambiental, sobre la gestión integral de residuos (minimización, reutilización y reciclaje), consiguiendo a la fecha (solo año 2018), capacitar a más de 1.500 personas entre ellos; estudiantes, vecinos y personal municipal”. 

El ingeniero ambiental, Juan Luis Novoa, señala que la Municipalidad de Chillán ciertamente está al debe en cuanto al reciclaje, compostaje, selección de materiales en origen, entre otros factores que permitirían bajar la cantidad de residuos que van hacia el relleno sanitario.

El ex jefe ambiental de la capital regional señala que “el año 2012 cuando creamos el Plan Maestro de Residuos avizoramos y proyectamos que Chillán superaría la marca regional pues ya observábamos cómo se manifestaba la tendencia y dijimos que se debían realizar campañas de compostaje y de reciclaje muy fuertes para impedir aquello y si finalmente superamos esa marca es porque no se hicieron las acciones proyectadas”.

Es por ello que Novoa recalca que la municipalidad debe retomar con fuerza el tema del reciclaje en todos sus ámbitos pues la situación comunal será cada vez más compleja.

Agrega que en los próximos años se proyecta un incremento importante de población en la ciudad y con ello la cantidad de material de desechos que produce la población.

Nuevo Plan
El alcalde Sergio Zarzar confirma en gran parte el diagnóstico de la UBB, de sus equipos municipales y del ex asesor ambiental municipal y recalca que efectivamente la entidad edilicia está analizando generar un nuevo Plan Maestro cuyas normativas sean aplicadas y respetadas.

Zarzar, enfatiza en que además del trabajo municipal es necesario que los vecinos asuman las responsabilidades individuales que les competen evitando, por ejemplo, eliminar residuos en sitios eriazos o fuentes de agua generando microbasurales.   

“Muchas personas tienen pésimos hábitos y arrojan escombros y desechos de todo tipo sin el menor cuidado con el ambiente. Hemos reforzado las cuadrillas municipales para retirar microbasurales, pero vuelven a aparecer una y otra vez”.

Reciclaje
Las campañas de reciclaje del municipio han comenzado a tener efectos concretos.  Aunque aún falta mucho por hacer hay cifras obtenidas a través de Transparencia municipal que permiten apreciar cómo ha evolucionado el tema durante los últimos tres años.

A través de instalaciones municipales orientadas a la recuperación de materiales se registraron 6,6 toneladas de papeles el 2015 cifra que subió a 15,1 el 2017. En plásticos, se pasaron de 2,15 toneladas a 6,5.

Pero en el rubro de escombros, mueble y electrodomésticos el salto fue bastante fuerte, pues se pasó desde 2.368 toneladas durante el 2015 a 3.092 el 2016 y durante el año pasado se sacaron de circulación 29.390 toneladas.

Respecto de los llamados Puntos Verdes comunales instalados, destaca la Municipalidad “están sujetos a un plan estratégico que considera como pilar fundamental la educación ambiental, a través de charlas y talleres sobre la gestión sustentable de nuestros residuos”.

En la actualidad, la ciudad cuenta con 29 Puntos Verdes ubicados en distintos sectores dentro de la comuna de Chillán los que están en los sectores urbano y rural.

Lo concreto, señala Juan Luis Novoa, es que las campañas de reciclaje de la Municipalidad no han dado el efecto esperado por lo que surge como imperativo local dar pasos sostenidos en ese ámbito.

Durante el año 2012 cuando fue lanzado el Plan Maestro el objetivo era disminuir de manera importante la cantidad de residuos que se generaban en la ciudad al tratar mediante compostaje el material orgánico que forma parte de la basura de los chillanejos. Pero ello está en el plano de las deudas ambientales de la ciudad.

Tasa de crecimiento
El director del Centro de Estudios de la Realidad Regional, Renato Segura Domínguez, señaló, son varios los factores que contribuyen con mayor fuerza a una mayor tasa de crecimiento de residuos.

El académico sostiene que por una parte está la creciente densidad poblacional de la capital regional como consecuencia del crecimiento de la población, la que  creció en 8,8% desde el año 2002 y el despoblamiento de las comunas con mayor ruralidad.

Para Segura, el problema pasa por la falta de educación: “Falta educar a la comunidad; hay insuficientes incentivos para disminuir la producción de basura; insuficiente fiscalización en la generación de la misma y baja efectividad y montos en la aplicación de multas a quienes infrinjan los límites establecidos por la ordenanza municipal”. 

Segura agrega que existen ejemplos en Chile y el mundo de municipios que entregan recipientes a cada hogar para depósito de basura y “cualquier excedente que los hogares generen sobre la capacidad de dicho recipiente, se exponen a fuertes multas”. 

El académico universitario agrega que el problema de Chillán lo tienen muchas otras comunas del país que han optado por la asociatividad.

“Existen esfuerzos mancomunados para enfrentar el problema, pero es una situación que afecta la sustentabilidad de los grandes centros urbanos del país. Uno de los esfuerzos para el manejo de residuos sólidos en la comunas con mayor número de habitantes, es la denominada ‘Alianza Basura Cero Chile’, que reúne a 16 organizaciones, incluyendo fundaciones, ONGs y universidades en distintas regiones del país”, plantea Segura.

Chillán, agrega, necesita “un Plan de Tolerancia Cero en la propensión marginal de las familias en mantener el actual ritmo de generación de basura. Esto significa, implementar costos altos y creíbles, mayor fiscalización, mayor control en la capacidad que se dispongan para los depósitos de basura y un combate frontal al depósito ilegal de basuras por parte de empresas y personas”.

La Municipalidad destaca que en los últimos años se han realizado campañas de retiro de materiales que tenían como destino el relleno o basurales.

Desde el año 2014 hasta la fecha, se han realizado 566 campañas denominadas ”Operación Cachureo”, donde se disponen contenedores tolvas durante un fin de
semana en distintos sectores de la comuna, con el fin de que la comunidad pueda disponer de forma adecuada los residuos voluminosos que ya no utiliza.